Javier Gómez: La mafia y sus corbatas

A los mafiosos no les gustan las corbatas. Cosas de la superstición. Pero suele gustarles que sus interlocutores porten siempre el nudo bien hecho. Las identifican con un poder ajeno al suyo. Cada uno, su quehacer en el engranaje: los hombres de honor dan órdenes y, llegado el caso, agarran la lupara; los de las corbatas agarran maletines con sus trajes […]