La cortesía en el McDonald’s

Quizás porque los santos son personajes heroicos, uno espera que los seres más pérfidos sean, de algún modo, personajes fascinantes. El Leviatán es enorme, Jack el Destripador es escurridizo, el Diablo es astuto. Decepciona (no tengo muy claro en qué momento el mal empezó a ser algo refinado) que un villano sea un tipo simplón. De las conmociones que nos […]