Solo era un crío con la palabra «odio» en su chaqueta

Uno se acostumbra a la nostalgia como lo hace a la cerveza o a fumar. Primero con mueca de disgusto, con el gesto arrugado y la amargura propia de vivir en una eterna tarde de domingo; luego, con la inercia con la que uno remueve un guiso o besa a su pareja después de ocho años compartiendo sábanas. Santiguarse a […]