De cómo ascendí el sendero que era la oscuridad

1. Todo se debe a un hecho fortuito. Comienza con la fotografía de más arriba: el rostro de una persona con una sonrisa incierta, disimulada, casi una mueca, a smirck que se podría decir en inglés: una mueca en la que se intuye una sonrisa algo displicente, de alguien que piensa que sabe algo que uno desconoce. Y cabe preguntarse […]