Hay dos tipos de diarios (estoy ejercitando la pereza). Unos se escriben porque sí —o sea, ¿y por qué no?— y en ellos alguien decide encapsular jornadas en detalles que quedan ensalzados al contársenos, destacar minucias que se suben al pedestal de lo que merece compartirse —con un lector cualquiera, […]


