Los libros de Conget son una muralla con puente levadizo: no procuran separarnos del mundo, sino ofrecernos una senda para amplificarlo, hacerlo más hondo, más emocionante, más divertido. Envidio mucho a quien no lo haya leído aún.
autor: Juan Bonilla
Gonzalo Suárez, perplejo
El 20 de abril de 2017 sometí a Gonzalo Suárez a una sesión de firmas de libros suyos. Fue en una cantina cerca del Senado. Propició el almuerzo el escritor y amigo Adolfo García Ortega, que quedaba, y no sé si queda, todos los jueves con Suárez. Nos tomamos un […]
La biblioteca de Concepción del Valle
Una mañana de hace unos años me sobrecogió el mensaje de una mujer a la que solo había visto una vez. Me decía que ya no le quedaba mucho tiempo, que había entrado en el protocolo de cuidados paliativos y ello le había llevado a proponerme algo. Dado que no […]
Las memorias de Verstrynge
No sé quién lo dijo —pregúntale a la IA—, pero parece que lo dijo para dar cobertura a algunas experiencias: quien no es de izquierdas a los veinte años no tiene corazón, quien sigue siéndolo después de los cincuenta no tiene cabeza. Al parecer la evolución natural es esa. Se […]
Los falsificadores (9): Venganza y admiración, Borges y Bécquer
Con mucha pericia, Álvarez Barrientos hace una taxonomía de las falsificaciones. Aunque reconoce que hay tantos tipos de falsificación como falsificadores hay, muy bien pueden todas ellas agruparse en alguno de los siguientes tipos: Las que tienen como motivación la ganancia económica. Las literario-eruditas. Las políticas. Las religiosas. Con frecuencia […]
Los falsificadores (8): La autobiografía del multimillonario Howard Hughes
Le pregunté a una IA cuál consideraba que era la mejor falsificación de la historia y me respondió que, dado que la falsificación es un delito, no puede haber falsificación buena y, por lo tanto, es improcedente hablar de falsificaciones mejores o peores: todas son malas. No es verdad: las […]
Los falsificadores (7): Bolívar Coronado, inventor de poetas
Cualquiera de ustedes se sabe unos versos suyos, aunque no sepa que se los sabe: fue el autor de Alma llanera, considerada himno oficioso de Venezuela. Es una zarzuela que termina con un tema que se hizo muy popular y que llegó naturalmente a España: «Yo nací en una ribera […]
Los falsificadores (6): Hoffman, mormones y versos de Emily Dickinson
En cuanto a Hoffman, solo una cosa es segura: si nos hubiéramos encontrado su historia en una novela, hubiéramos reprochado a su autor un exceso de inverosimilitud, haberse pasado de frenada en la invención de hazañas de su personaje. Pero la realidad no necesita ser verosímil, ya se ha dicho: […]
Los falsificadores (5): Escrito en las estrellas
El bibliófilo italiano. Massimo De Caro tenía una pequeña tienda de antigüedades en Orvieto y estaba fascinado por Galileo. Todo lo que vendía, lo que conseguía ahorrar, estaba destinado a procurarse las primeras ediciones de los escritos del astrónomo que, al descubrir las tres lunas de Júpiter, intuyó y demostró […]
Si fuera una necrológica
Aunque viviera en Oviedo, donde se instaló por amor después de renunciar a su plaza en la universidad y ganar otra plaza descendiendo un peldaño del escalafón sin que eso le importase lo más mínimo, en casa le llamábamos —qué digo: le llamamos, le seguiremos llamando— «Javier Valladolid». Hace casi […]
Los falsificadores (4): Mazher Mahmood, cuando el periodismo gonzo se vuelve vergonzoso
Los falsarios más famosos son aquellos que, naturalmente, hicieron de la fama su meta —es decir, buscaban la fama a cualquier precio y solo vieron la oportunidad de obtenerla mediante la falsificación—. Es el caso de Enric Marco, que llegó a presidir la Asociación Española de Supervivientes de Campos de […]
Los falsificadores (3): Hitler escribe un diario
Se la conoce como la mayor estafa editorial que vieron los tiempos: los diarios de Hitler que la revista Stern sacó a subasta después de comprárselos a un tal Konrad Kujau, consiguiendo que multimillonarios como Murdoch se volviesen locos por conseguirlos y pujaran con tres millones de dólares sin esperar […]


