Hay un patrón. Antes o después, a cualquier movimiento vanguardista que se precie le crecen quienes, para burlarse de él, idean parodias que tratan de colar en los mismos órganos de difusión que utilice. A los imagistas americanos, a los futuristas uruguayos, a los surrealistas australianos, al nuevo confesionalismo americano, […]


