Fuego y arena: el nuevo oeste americano del festival Burning Man

Hasta hace nada la mayoría de la gente se divertía por el gusto de hacerlo y no solo para correr y contarlo. Lo que fuera ocurría sin dejar más rastro que cuarenta colillas, tres vomitonas y alguna botella rota. O un buen montón de cenizas, como ocurre cada verano en el desierto de Nevada después de quemar el gigantesco Burning […]