Leila Guerriero es mi pastor, nada me falta. Y menos aún cuando la reeditan. Cuando reeditan libros ya lejanos, libros que nos quedaban descabalgados en lo biográfico. Como este ‘Los suicidas del fin del mundo. Crónica de un pueblo patagónico’.
Leila Guerriero es mi pastor, nada me falta. Y menos aún cuando la reeditan. Cuando reeditan libros ya lejanos, libros que nos quedaban descabalgados en lo biográfico. Como este ‘Los suicidas del fin del mundo. Crónica de un pueblo patagónico’.