Pepe Albert de Paco: Millasiana

Siempre había aspirado a colgar los guantes y el teclado prematuramente, a abandonar la escritura mucho antes de llegar a lo más bajo e incluso a lo más alto, pero jamás preví que la persona que propiciaría mi retirada sería el chino Whom. He de admitir que su inicial desparpajo me desarmó: —Comprendo tus reparos, pero, ¿crees que después de […]