Brasil no se merecía esto

Cuando tenía trece años, en octavo de EGB, me inscribí en el equipo de baloncesto del colegio. Sospechaba que el curso de pintura al óleo en el que mi madre me había matriculado no iba a ser suficiente para convertirme en el chaval más popular del instituto, así que encerré el caballete y los pinceles en un sótano injusto y […]