De vez en cuando me topo en la fosa de Instagram —pregunte usted a su algoritmo de cabecera— con cutre-vídeos del influencer Mario Conde, creador de contenido, el suyo, claro, acolchado todo él, envuelto en popelín, encarnado y abotargado como un lechón astur con manzana en boca, cadena de oro […]


