Rubén Díaz Caviedes: Amanece Dorado, que no es poco

“¡Al de ilicral inmigraision aut!”, gritaba el otro día por las calles de Atenas Nikolaos Michaloliakos, líder de los neonazis que acaban de llegar al Parlamento griego. “¡Aut of mai cantri!”, reiteraba el amigo con cara de pocos ídem y en un inglés de Cuenca —Kuεvkα, en griego también de Cuenca— que invitaba a preguntarse, para empezar, what the fuck […]