Entrevistas Sociedad

Patrícia Soley-Beltran: «No me gusta el concepto de la tiranía de la belleza»

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La investigadora catalana Patrícia Soley-Beltran saltó a la palestra mediática el año pasado tras ganar el Premio Anagrama con su obra ¡Divinas! Modelos, poder y mentiras, un estudio crítico sobre el cuerpo y sus representaciones, que centraba la mirada en la controvertida figura de las modelos en la sociedad contemporánea.

Licenciada en Historia Cultural por la Universidad de Aberdeen y doctora en Sociología del Género por la Universidad de Edimburgo, Soley-Beltran basó parte de su investigación en su propia experiencia como maniquí durante los años ochenta, de ahí su innovadora aproximación a la cuestión, tanto académica como vivencial.

Soley-Beltran nos cita en el mítico y elegante bar El Velódromo de Barcelona, al que agradecemos su generosa y paciente colaboración durante la realización de esta entrevista, ecléctica como pocas, sobre moda y sociología, pasarela y universidad.

¿Has visto Zoolander?

No, lo siento. Se supone que la tengo que ver, ya lo sé, pero… Por cierto, ¿cuándo tiene tiempo la gente de ver tantas películas? No sé si te refieres a la nueva, pero da igual, no he visto ninguna de las dos. Sí que he leído muchos artículos sociológicos sobre los modelos masculinos, pero esa peli me la he perdido.

Pregunto por ella porque en una entrevista te leí lo siguiente: «Lo que da lustre al glamour es la existencia de la pobreza». Si eso es así, ¿qué pasa entonces cuando la pobreza misma se convierte en un elemento más de las pasarelas? Porque eso es justo lo que ocurre al final de la película, que hay un desfile de modelos vestidos con bolsas de basura.

Bueno, eso no es nuevo. A principios de los noventa ya hubo campañas imitando el arte povera. Al fin y al cabo, llevar los tejanos rotos es la misma idea. Es la pose de que no te importa lo que llevas puesto, de que pasas de todo. Y, en cualquier caso, no es una pobreza real, ¿no?

Ya, pero ¿cualquier cosa puede ser glamurosa?

Si haces bien el marketing, sí. Esa es mi perversa conclusión [risas].

¿Y no hay límites? Estoy pensando en la campaña de cosméticos de MAC sobre las mujeres asesinadas en Ciudad Juárez.

Sí, es verdad. Eso fue terrible. Sí que hay límites, sí. Pero se basan en el consenso social. Es decir, tiene que haber suficiente gente quejándose y escandalizándose. Ahora, gracias a internet, tenemos los canales suficientes y multitud de asociaciones internacionales hicieron llegar su voz. Es verdad que se cruzan muchas fronteras y muchas veces pensamos que tal o cual campaña se ha hecho así para provocar, pero no es verdad. A veces hay auténticos resbalones fashion. Y tienen que retirar la campaña y les cuesta un dineral.

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15 comentarios

  1. Vuestras entrevistas, casi siempre excelentes, son mucho más difíciles de leer desde que en la web se usa el mismo tipo de letra para las preguntas y para las respuestas. Anteriormente, cuando las preguntas estaban en un tono más claro, la lectura se hacía más fácil. Es complicado distinguir las preguntas de las respuestas.

    • Atanasio Camuflay

      ¿Te refieres a que antes las preguntas tenían el grosor de las respuestas actuales, o sea, que te has de dejar la vista o aumentar el zoom a 200 y las respuestas estaban en negrita? Sí, la verdad es que sería más cómodo ya que solo se padecería al leer las preguntas que acostumbran a ser más cortas que las respuestas. No obstante, lo mejor sería conseguir una solución para ambas. ¡Aunque quizá sea un problema irresoluble! ¡Quién sabe!

    • Desconozco las características y configuración del medio () que usa para leer el artículo pero en mi caso a través de Chrome se ve perfectamente

      En el enlace hay una captura de pantalla de muestra

      http://i.imgur.com/pmh5dfv.png

  2. No sé. No he llegado a sentirme interesada, quizá porque no pertenezco a ese mundo, quizá porque no me ha despertado curiosidades, porque me ha parecido transgresor dentro de lo previsible, quizá sólo porque estoy cansada y no le pongo muchas ganas a nada. Qué sé yo. Pero me hubiera gustado descubrir por qué desde hace como cuarenta años las modelos desfilan con cara de haber salido de un campo de concentración o de celadoras de prisiones. Hace un tiempo vi en la tele un desfile de Hannibal Laguna en el que las modelos desfilaban como lo haría una: con arrobamiento, con alegría, con descaro, como diciendo: «`¡Mira qué guapa soy, mira qué falda, mira qué maravilla!», sonriendo, contoneándose y casi bailando con una coquetería infantil perpetua, y entonces, además de disfrutarlo como si fuese ellas, me pregunté por qué era tan poco común. En fin. Chorradas en las que una piensa.

    • P.D.: Además, no entiendo lo de los andares: ese caminar antinatural que obligan a ejecutar a las modelos, un paso a caballo entre potranca y soldado desfilando, me parece lo menos femenino, sexy y elegante que se le haya podido ocurrir a nadie. ¿Quién lo inventó, por qué se impuso, por qué se mantiene, por qué no se arrumba entre los horrores de la moda, que son muchos? Ésas son las preguntas que le haría a la protagonista de esta entrevista.

  3. «Camus no era una persona rencorosa era porque había crecido bajo una luz tan maravillosa como la del Mediterráneo»

    Se ve que en Sicilia y Nápoles no hay vendettas. O no hay luz. O la luz no es tan maravillosa como en la Argelia de Camus (donde las venganzas y recontravenganzas que ha habido en sus diversas guerras civiles no se habrán debido al rencor, supongo).

    El exceso de luz hace decir estas fantasías incoherentes, parece. Aunque tampoco es lo más ridículo que he oído en alabanza del Mediterráneo.

  4. Me gustaría saber cual es la idea de Camus que tanto te ha marcado; en la respuesta te enredas con la luz y no terminas de contárnosla. Por lo demás, un placer leer la entrevista; interesante y en el mejor sentido de la palabra, divertida.

  5. Minded, yo no soy nadie para denostar la autopercepción de Camus ni la de cualquier otra persona. Le cito a él porque conecto con su experiencia. Lo incoherente es el salto argumental que usted hace de una percepción personal concreta a la generalización sociológica.

    Nacho, La idea es la redención mediante la belleza, en este caso, de la luz mediterránea. Yo crecí en una playa y – como cuento en la entrevista – he sufrido su falta. Camus redunda en unn comentario que Bertrand Rusell hizo sobre la luz mediterránea y el concepto de iluminación de Sant Agustín, teólogo padre de la Iglesia nacido en la ciudad Hipona (en la actual Algeria). El comentario de Rusell fue uno de los factores en mi decisión de retornar a Iberia. Más en… ¡Divinas!

  6. Que buena entrevista. ¡Gracias!

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