
Tras vivir durante años una fabulosa efervescencia, el propio concepto de videoclip comenzó a renquear cuando las cadenas musicales descubrieron lo rentable de dedicarle menos tiempo a las melodías y más a la farándula del reality. De repente, todas aquellas imágenes que engalanaban la música con bailes, mundos imposibles e historias fantásticas fueron relegadas a arrastrase por los trasteros de las cadenas televisivas durante horarios poco saludables. Y entonces llegó internet arrojando el salvavidas al presentarse como un flamante albergue para las creaciones audiovisuales excelsas. En 2014, los ingenieros de YouTube tuvieron que reescribir el código de la web al descubrir que un vídeo había roto el contador de visualizaciones tras superar el límite del mismo, un tope tasado en 2.147.483.647 reproducciones, y toda la culpa la tenía un surcoreano llamado PSY con un videoclip de coreografía al galope titulado «Gangnam Style». Hasta entonces nadie en las oficinas de YouTube había previsto que un vídeo superase en algún momento aquel número tan demencial de visualizaciones. Las redes digitales y las plataformas como YouTube o Vimeo habían llegado para catapultar al videoclip hacia una nueva edad de oro.
Y ahora mismo, una vez cerrado 2017, lo que toca es continuar la larga tradición de años anteriores y realizar una selección de los mejores vídeos musicales de la cosecha recién finiquitada.
__________________________________________________________________________________
Director: Ilya Naishuller

«Kolshik» se estrenó en febrero del año pasado y solo necesitó cuatro minutos para sentenciar que sería el videoclip más desmadrado de todo lo que quedaba de 2017. Una salvajada que arrojó cabezas cercenadas de mafiosos, liberó animales hambrientos, electrocutó amantes y estrelló coches de antidisturbios en una pista circense entre surtidores de sangre. Un desbarre salpicado de detalles y ametrallado en pantalla como un gigantesco efecto mariposa narrado marcha atrás, a velocidades que el ojo del espectador no estaba acostumbrado a asimilar, con cada voltereta superando a la anterior y un desenlace (que en realidad era el principio de una tragedia) travieso y retorcido. Detrás del asunto estaba el realizador más cafre del panorama actual: Ilya Naishuller. Una persona que abandonaba el truco habitual de sus anteriores trabajos, la perspectiva subjetiva de un FPS que palpó techo en el largometraje Hardcore Henry, para demostrar que su incontinencia a la hora de parir animaladas era capaz de hacer que las entregas de Crank pareciesen capítulos de Pocoyó.
__________________________________________________________________________________
Joe Crepúsculo – «Música para adultos»
Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.







Falta «Do the evolution» de Pearl Jam.
Gracias por lo descubrimientos. Diego!
Por cierto hay un error en el link del tema de Jay.-Z «The Story of OJ» Te lleva a otra canción.
En otro estilo y muy diferentes
Voodoo in my blood de Massive attack
Y Pie ix de Suuns, lo excelso en lo no excelso.
Pingback: Bitácora de lo(s) Sentido(s)
Ya que se nombra a Cassius, Bonobo, Bjork… Estaría interesante un artículo sobre la música electrónica. Suele estar bastante machacada por el público, pero me gustaría leer algo sobre el beat inglés, techno alemán, french house… y miles de estilos que siguen apareciendo para evolucionar un estilo de música que, por más que le pese a las viudas del rock, está para quedarse.
Vale, pero se te olvidó la música, nen. Qué cognazo.