
Perdonen esta pequeña ecuación, no muy meditada y que no hará amigos entre los fans de la serie, pero es que me vino a la mente así. Y no, no me estoy inventando ninguna fusión rara entre culebrón y ciencia ficción, porque ya se hizo en los años ochenta. Los Colby era el fallido spin off de la nunca bien ponderada serie Dinastía, aquel culebrón de ricos que se apuñalan mutuamente mientras beben alcohol en todas las secuencias. Dinastía partía de un principio fundamental muy americano: hay ricos buenos y ricos malos, pero los ricos malos son mil veces peores de lo que podría serlo un malo pobre. La cadena ABC se dejó una pasta en Los Colby, además de fichar a viejas glorias como Charlton Heston o Barbara Stanwyck. Casi nada. El esqueje no funcionó, pero ofreció al mundo uno de los momentos televisivos más grandiosos de todos los tiempos: la madre de todos los cliffhangers. Hablo del final de la serie, cuando un puñetero platillo volante —cuya entrada tenía un muy apropiado aspecto de cenador de jardín— aparecía para llevarse a Fallon Colby. Una idea absolutamente enloquecida y fuera de contexto que JAMÁS ha sido ni será superada. ¿Un final desvergonzado? Sí. ¿Inesperado? ¡Completamente! El público de la época ya había visto giros argumentales desprovistos del más mínimo sentido del decoro artístico y que demostraban un nulo respeto hacia la audiencia, como la celebérrima tomadura de pelo de Dallas en la que «todo había sido un sueño» y un personaje ya difunto retornaba por las buenas. Vamos, como las dos (¡dos!) tomaduras de pelo que involucran a cierto personaje popular en Juego de Tronos, solo que en este último caso ni siquiera hablamos de algo atrevido u original, porque ya vemos que en los ochenta tenían mucha más jeta. Pues bien, The Colbys no solo rizó el rizo con un giro que ya hubieran querido para sí los guionistas de Expediente X sino que, además de indignar a toda su audiencia, inauguró el subgénero al que pertenece la serie de la que vamos a hablar ahora: el ciberculebrón.
Imaginen un futuro en el que la gente ya no muere porque todos sus pensamientos, sentimientos y recuerdos pueden ser almacenados en un cacharro electrónico similar a los broches que se ponían nuestras bisabuelas para ir a misa. Si el cuerpo fallece, la mente es trasplantada a otro cuerpo. A cambio de un dineral. Los ricos, claro, pueden permitirse los mejores cuerpos mientras los pobres se conforman con lo que les toca. Pues bien, uno de los ricos, que tiene casi trescientos años de edad, es asesinado. Vuelve a reencarnarse, porque aquí se reencarna (casi) todo el mundo, y contrata a un antiguo soldado —también recién reencarnado— para que investigue el crimen. Un crimen en el que no hay muerto, porque el muerto está vivo (ilustremos el concepto con otra Obra Maestra):
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Me temo que, desafortunadamente, esta serie es muy mala.
Empieza guay, pero pronto se le empiezan a ver las costuras, terminando en los dos últimos capitulos que son (directamente) bochornosos, con el «sindrome del malo de James Bond»: escena tras escena de villano dando palique a sus capturados.
Una pena, xq con 6 u 8 episodios hubiera podido quedar algo mucho mas decente.
Como aficionada a la lectura de la ciencia ficción, realmente me sorprende la ingenuidad con la que se trasladan las historias al medio audiovisual: siempre parece que es la primera vez que se plantean esas cuestiones (las que sean). Independientemente de que el aspecto visual o la recreación de las sociedades sea mejor o peor.
Supongo que es precisamente para venderlo al público no aficionado a este género, al que las implicaciones morales y éticas de ciertas cosas les queda demasiado lejos, por no haberlas intuido siquiera. Pero a mí me decepciona continuamente.
Es como esa explicación tan visual de los agujeros de gusano: cogen un folio, lo doblan en dos mitades, y lo atraviesan con un lápiz. Ni idea de cuántas veces la habrán utilizado ya. Qué cansino…
Muy de acuerdo con mucho de lo que el autor dice, aunque las verdaderas razones de que hayan destrozado una novela con posibilidades enormes las desconozco.
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Se puede hacer un hard boiled futurista cargado de sugerencias y reflexiones, tipo Blade Runner. Lo que no se puede hacer es que además sea algo de Matrix (las peleas absurdas y el mundo virtual que usan para torturar) y de cien cosas más (incluyendo la infravalorada The Killing, que protagonizó el mismo actor) mientras nos plantean un sinfín de misterios cuya causa y desarrollo son confusísimos.
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En fin, una pena a pesar de que los actores están estupendos; sobre todo el protagonista, que muchos recordamos de The Killing con nostalgia, y nuestro recordadísimo James Purefoy, el único e inimitable Marco Antonio de la serie Roma.
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Pues eso, que que pena.
Esta telenovela es flojilla, aunque se nota se han dejado algo más de plata en el atrezzo. Una telenovela así científica por el estilo que me ha molado mucho más y de la que no se comenta mucho es The Expanse, donde además varios de los personajes caen bien y todo
De acuerdo, The Expanse es, de lejos, de los mejor que hay en la ciencia ficción televisiva en la actualidad
No sé, a lo mejor soy raro, pero me he dejado la serie en el séptimo capítulo y la razón principal es que no me creo al protagonista, me parece un actor bastante mediocre el kinnaman este.
Pienso igual. Parece un androide tres cuartas partes de la serie. Aún así, con sus fallos, Altered Carbon vale la pena.
Como aficionado veterano a la Ciencia-Ficción, hace ya bastante tiempo que enfoco el visionado de películas como una mera cuestión visual, de ritmo, de escenarios, y de giros argumentales. No busco profundidad, porque para eso están las novelas, de las que llevo leídas varias centenas.
Algo similar me ocurre con las «pelis de superhéroes».
Y de esta forma consigo disfrutar mucho. No puede decepcionarme lo que no busco.
…guau, varias centenas…
Calculo que entre cuatrocientos y quinientos libros de Ciencia Ficción. Novelas y novelas cortas en su gran mayoría (también muchas antologías de relatos). De todo pelaje. Incluidas muchas que andarían a medio camino entre Ci-Fi y Fantasía; pero eso es material para otro debate.
Muy fan, muy fan de su aficion por leer!!
Hola, interesante artículo.
Bastante de acuerdo con algunas opiniones.
Voy por la mitad de capítulo 5, lo retomo cada pocos días porque me aburre terriblemente aunque visualmentela serie me engancha. Los personajes son molestos, pero como consumidora de novela negra estoy un poco acostumbrada a eso y aguanto.
Estoy deseando ver la serie completa para enterarme de algo interesante y tal vez tener la. posibilidad de ver los mundos que componen la civilización de AC.
Ya me compre los libros que últimamente es el unico interes real que me despiertan estas series.
Aquellos que os estéis preguntando si la novela es mejor, lamento desilusionaros. El análisis de Emilio de Gorgot puede aplicarse también al primero de la serie de libros (aunque yo no pasaré del uno) Parte de una idea interesante, el desarrollo está a medias entre novela pulp de vaqueros y thriller. Lo mejor un pasaje que transcurre en el Valle de los Caídos y en que el protagonista lee el nombre del dictador sobre su tumba.
Hubiera sido un puntazo, pero cambiaron la identidad del villano y se esfumó el momento
Por desgracia, estoy de acuerdo contigo. Richard Morgan me parece un autor de lo más interesante, pero esta novela es la única suya que me ha decepcionado. No he leído las continuaciones, y aunque tampoco descarto hacerlo (parece que Gigamesh las va a sacar), no ardo en deseos precisamente. Esperaré los comentarios de gente en cuyo criterio confío.
A día de hoy la joya de Richard Morgan para mí es «Leyes de mercado», novela descarnada e imprescindible, lo mejor que ha dado el Post-cyberpunk (que tampoco ha dado para tanto) junto con la también imprescindible «Snow Crash» de Neal Stephenson.
Muy recomendable también la incursión de Morgan en el terreno de la fantasía, descaradamente en eso que llaman Dark-Gritty Fantasy, con su recomendable serie de Ringil Ojos de Ángel, un espadachín cínico que esconde una terrible oscuridad en su corazón. Que por cierto, es homosexual (en una novela anglosajona de fantasía medieval, sí. Es un detalle esencial en la trama, que incluye escena de sexo homosexual masculino. Hay que tenerlos muy bien puestos para escribir algo así).
La serie, en un principio, me pareció mala, por no utilizar adjetivos rebuscados; hasta que comprendí que era una serie de humor. Ahora disfruto cada capítulo esperando la próxima incoherencia.
Hay una escena en el capítulo final, una con una funda de silicona personalizable, que es sencillamente bochornosa.
De todas formas, en su conjunto la serie no está nada mal. Se ha quedado corta en muchas cosas, pero tiene suficientes aspectos rescatables como para al menos merecer la pena el visionado.
El final, eso sí, es malísimo.
Hay una errata en el texto. Es Blade Runner 2049, no 2047 XD
Después de ver la serie, leí el libro, y ciertamente difieren, aunque en cierto modo, tampoco mejorán mucho la historia.
Desaparece el culebrón puesto que no es su hermana (Reileen), y por tanto es una relación diferente, pero por otro lado creo que se pierden dos personajes que si valoro mucho de la serie. Uno Poe, que es sin dudarlo el mejor personaje (en conjunto) como definición de si mismo, interpretación y diálogos. El segundo es el asesino Mr. Leung que otorga un punto sádico, añadiendo violencia y una historia mezclada de venganza y desesperación por parte de Ortega.
También el hecho del cambio de sexo de la funda de la Hacker, es un punto a favor de una trama más compleja, y de una relación diferente entre personajes.
El papel de Kinnaman no me parece malo, y efectivamente la tecnica visual, y los efectos de la serie son lo más destacable.
Aunque en conjunto, y como otros muy aficionados a la lectura de la ciencia a ficción, creo que es pasable, pero no destacable como serie.
Pretendo leer los otros libros de la saga, para entender si realmente vale o no la pena la historia completa.