
Esta entrevista fue publicada originalmente en nuestra revista Jot Down Smart número 27
Él no lo ve, pero a Javier Cámara (Albelda de Iregua,1967) le sobrevuela un halo de afecto nada impostado. Cuando aterriza en un lugar, el ambiente se vuelve radiante instantáneamente. «Bonito», diría él, si se diera cuenta. Lleva la palabra colgando de las comisuras y los diminutos ojos le hacen chiribitas cuando la pronuncia: ponerse a las órdenes de Paolo Sorrentino es una experiencia bonita. Bonito —como sospechábamos— es Jude Law en carne y hueso. También como compañero de reparto. La tercera vez que se ha puesto la sotana en su carrera ha sido, sin duda, la más bonita. Tanto que aún recita de memoria (aguantando una lágrima cabrona) alguna de sus frases en The Young Pope. Cámara irradia una satisfacción humilde, la de un tipo al que ya no le pesan las renuncias. Le dijo que no a Meryl Streep y no se arrepiente. Le queda el consuelo de haberle rozado el vestido ahora que su rostro adorna los carteles de HBO.
Nos sentamos con él en una (bonita) mañana a hablar de esto y aquello. Se despide regalándonos el último de más de veinte: «Ha sido una charla muy bonita».
«Olvídate de tu carrera como actor, porque no te van a dar trabajo, tienes cara de cura». ¿Lo recuerdas?
[Risas] Sí, eso me lo dije a mí mismo después de ¡Ay, Señor, Señor!
Y después vino el cura de Este es mi barrio. Y ahora, el de The Young Pope.
¡A la tercera va la vencida! Este es el mejor, sin duda. Uno ha hecho todos los curas pasados, uno ha hecho este máster en teología para que de repente te toque estar con Dios. [Risas] En ¡Ay, Señor, Señor! fue la primera vez que me puse delante de una cámara, y Andrés Pajares se comportó de una forma exquisita porque yo no sabía ni dónde están las cámaras, no había visto una en mi vida. Quería ser actor de teatro, que es lo que a uno le pasaba en los años ochenta, pero ahora ya no. Ahora quieren hacer cine.
Aunque sí es verdad que la vida me ha llevado a otro lugar, y le dedico más tiempo al cine o la televisión que al teatro. ¡Ay, Señor, Señor! fue el primer encuentro con la televisión y realmente hasta que no llegó Siete vidas, bastantes años después, no me encontré con que ese medio era un sitio donde podía disfrutar.
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El problema no es la critica a un trabajo determinado (algo normal, por otro lado). El problema es el cansancio de actores que (por dinero) se pegan años y años haciendo personajes cutres en series cutres de televisión y luego se reivindican como grandes actores. El sumun es la actriz-chillona que hizo una cutre-serie (con combre operístico) y ahora se vende como la Gran Dama del Teatro. Pa vomitá ¡¡¡
Es muy cómico ver a gente que, como usted, pretende que los actores y actrices, en lugar de buscarse la vida de la mejor manera posible (como todo hijo de vecino en su profesión) deban mantenerse «puros». Por cierto, esa actriz de la que usted habla tan mal «solo» brilló en La Abadía con apenas 30 años, sólo bordó a Valle, Lorca y Mayorga mucho antes de haber pisado un plató de televisión. Desde su paso por la televisión, «sólo» ha bordado a Chejov, Shakespeare, Albee o Miguel del Arco. Pero que todo esto no le impida a usted seguir demostrando que no tiene ni idea.
Es normal, en España tendemos a ser más bien acomplejados, a pensar que todo lo español es de más baja calidad. Si los españoles aprendiésemos más a valorar lo nuestro como por ejemplo hacen los franceses, tal vez mirásemos con otros ojos el cine español, la música española, la cultura española,…
Esta entrevista confirma lo que siempre he intuido al ver su rostro, cómo se mueve y sobre todo su voz: una timidez exagerada debido a su sensibilidad, un sentirse extraviado en este mundo, un estar pensando que está de más. Por eso es un gran actor. Ël y John Gazala, aunque no recitando, inmediatamente me crean una empatia profunda. Ammirazione, applausi y tanti auguri per lui. Gracias por la lectura, JD:
Pues usted me gusta como actor, pero mire, yo por ejemplo no voy nunca al cine a ver cine español, por principios, así que si le veo es en la televisión. Si ustedes se dedicaran a actuar y a meterse menos en política y a ser menos sectarios, probablemente ganarían muchos más espectadores y menos críticas. El problema es que yo cuando pienso en Bardem o en cualquier otro actor español, no veo el actor, no veo su trabajo, veo el sectario rojo, el que me llama facha cuando de facha tengo lo mismo que de cabaretera, y me da pereza, y me causa rechazo, y no voy a ver su película por muy buena que sea. Limpien su imagen, sean neutros, ustedes son actores, no gurùs intelectuales cuyas ideas políticas valgan especialmente mucho, e intenten recuperar a la otra media España a la que tanto insultan.
Yi ninqui vi il cini i vir cini ispiñil.
En serio? Es usted cabaretera?
Está claro que la derecha no ha superado el rechazo actoral a la guerra de Irak ( rechazo que compartían con más del 90 % de la población )
En fin, alguien que afirma no ser facha, pero acusa a los actores de ser «sectarios rojos». Sin comentarios.
Me alegra que las cabareteras lean Jot Down.
Bardem es un gran actor y ha protagonizado películas maravillosas. Por otro lado creo que sus opiniones políticas no nos importan en absoluto. Son 2 realidades distintas.
¿Podría usted explicar por qué demonios alguien tiene que ser «neutro»? Menuda manera enfermiza de decir que le molesta a usted todo el que no piensa como usted. Eso tiene un nombre. Pero luego les molesta a la gente como usted cuando se les llama por ese nombre.
Pues yo tampoco iría a verle nunca a este señor al cine ni en la TV, pero no por «sectario» (sea lo que sea eso), sino por ser un traficante de mujeres. ¿Por qué no le habéis preguntado por el hijo que ha tenido por gestación subrogada? ¿Acaso puso la condición de no tratar temas incómodos?
Resulta muy extraños que lapidemos a determinados partidos políticos por defender el traficar con los cuerpos de las mujeres (hola Albertito), pero cuando encontremos artistas que lo han hecho de verdad, que de verdad han contribuido con su dinero a ese tráfico, miremos para otro lado porque «nos caen bien» o porque sean de izquierdas en otros aspectos. Ni un duro más para éste, para Miguel Poveda, para Miguel Bosé ni para nadie más que haya contribuido al negocio de la «gestación subrogada».
¿Tráfico de personas por adoptar mediante gestación subrogada? ¿estás enfermo o algo?
La gestación subrogada es algo tan lícito como la inseminación artificial siempre que ambas partes estén de acuerdo, la moralidad que gastas debe ser curiosa.
Llamar traficante de mujeres a este hombre, hay días tontos y tontos todos los días, en fin…