
«Ventajas de una pandemia: empezar a ver qué cosas hacíamos por cuidado propio y qué otras por cumplir con lo establecido», titulaba la ilustradora Flavita Banana una viñeta donde una chica se mira sonriente los pelos de su sobaco. Debajo de la publicación de Instagram se abría el debate: «Pues yo me depilo igual en casa, aunque nadie me vea, simplemente porque no me gusta tener pelos, me parece incómodo», opinaba una seguidora. Otra decía que se había depilado hasta las ingles del aburrimiento, mientras que la siguiente contaba que se estaba dejando crecer hasta el entrecejo y el bigote.
Más adelante el debate se salía de los pelos y hay quien además declaraba sentirse libre por llevar dos semanas sin usar maquillaje. Una chica contaba que había dejado de usar el desodorante y otro grupo de usuarias debatía sobre el sujetador, aunque no había mucho debate: todas coincidían en que no lo estaban usando.
La viñeta se publicó el 29 de marzo. Llevábamos unas dos semanas en cuarentena y empezaban a notarse los dejes de este gran experimento social que ha resultado ser el confinamiento. Millones de personas encerradas en sus casas, sin poder salir más que lo imprescindible, con noticias del exterior escasas y difusas, y sin saber cuándo se iba a terminar. Ni los más desquiciados sociólogos hubieran podido idear este escenario. Así que aprovechando el estado de excepción nos pusimos a investigar sobre exactamente esto: los hábitos de las mujeres durante la cuarentena.
El 15 de mayo lanzamos una encuesta que contestaron más de 200 mujeres. Para ponernos en situación, el 15 de mayo Madrid y Barcelona no alcanzaban aún la fase 1, aunque suavizaban su fase 0. Hacía dos semanas que teníamos permitido salir a hacer ejercicio físico y una semana que el gobierno había dado a conocer las primeras decisiones del plan de desescalada. Pero la realidad era que llevábamos dos meses sin salir de casa.
Después de excluir las respuestas de quienes vivían en el extranjero, las menores de edad y las personas que habían seguido trabajando en sus puestos fuera de casa —como las sanitarias—nos quedamos con 180 encuestas de mujeres. Por cómo se han obtenido los resultados y el tamaño de la encuesta, los datos no son extrapolables a toda la población, pero nos dan una idea de cómo estas 180 mujeres vivieron el confinamiento en sus casas.
Entre las encuestadas el 92 % dijo haber respetado las normas durante el confinamiento. 70 personas estuvieron afectadas o tuvieron a una persona cercana afectada por el COVID-19. 24 perdieron a un familiar o persona cercana. 27 habían sufrido un ERTE. El 5 % viven solas y el 39 % viven en pareja. 25 tenían hijos a su cargo y 10 mujeres dijeron tener hijos a su cargo pero vivir sin pareja. Para comparar entre grupos de edad hemos dividido por generaciones:
Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.







Empecé a leer el artículo con interés, luego vi que no iba destinado a mi segmento poblacional (soy varón) y lo dejé. Seguro que el artículo tiene valor para su público, pero deja fuera a muchos. Para que sus publicaciones lleguen a más personas (si es que ese es un fin deseable) les sugiero que sus artículos no estén deliberadamente orientados a colectivos cerrados. O si es un tema necesariamente restringido a un segmento, que realicen otros artículos complementarios para el resto de ciudadanos. Pero desde luego no se debe separar de manera innecesaria los contenidos de acuerdo a colectivos de destinatarios, porque creamos barreras de comunicación y guetos culturales.
Yo estoy de acuerdo con usted.
Igualmente, me ha parecido un estudio interesante.
Claro que sí majete, es que nadie piensa en los tíos! Que injusticia, los pobres varones blancos heteros de media edad, cada día más discriminados. Toca convocar una manifestación para reclamar igualdad de trato y que escriban rapidito un artículo sobre afeitado y depilado de pelotas!
Pingback: Chicas X - Chicas Denudas
Pues yo me he afeitado menos, mucho menos ( soy varón, no sé si es preciso apuntarlo )
Y qué descanso, oigan…
Maquillaje es higiene personal?
Creo que no he comprendido este «estudio» sobre nuestros hábitos durante la cuarentena. Si el point era decir que el maquillaje o la depilación son hábitos sociales (ya ves tú que descubrimiento) pues muy bien, pero en el momento en el que ya se han cruzado datos sobre el miedo al futuro con que si te haces las uñas más o menos, creo que ya habeis rozado el nivelazo de Cosmopólitan. Ya puestas a preguntar podrían haber preguntado si te identificas con el nihilismo de Kierkegaard o si eres más de Nietsche y eso lo cruzas con si te has depilado las ingles… Y mejor si se lo preguntas a más de 180 mujeres. Eso no llega ni para llenar un concierto indie, no te digo ya para hacer una encuesta. Lo dicho: estupideces dignas de la S-Moda.
Yo me dejé el pelo de los laterales de la cabeza largo y de esta manera me tapaba la calva hacia la derecha o hacia la izquierda dependiendo de si ese día soplaba levante o poniente en mi salón