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Idiotas de género

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Hace años se usaba bastante la expresión «del género idiota», que aún se escucha, con menor frecuencia. También están documentadas en los registros académicos «del género estúpido» o «del género imbécil». Las variantes que recoge el diccionario de la RAE son «del género bobo, o tonto».

En cualquier caso, habría que adaptar la expresión a los actuales usos del habla, lo que nos daría un interesante resultado: «Idiotas de género» (por quedarnos con la primera opción). Podemos definir al idiota de género como aquel que, ante la complejidad de lo real, reduce sus múltiples componentes a uno solo, con el fin de que las cosas se ajusten al tamaño de su entendimiento. Y a continuación, como idiota es, pero no desinteresado, se pone a hacer caja con el resultado de su reducción. Contra los idiotas de género ya advirtió la duquesa al gobernador de la Ínsula Barataria: «Mirad, Sancho, que por un ladito no se vee el todo de lo que se mira». Definición cervantina del idiota de género: aquel que mirando solo un ladito cree ver el todo de lo que mira.

En el año 1977 George Engel introdujo en medicina el modelo biopsicosocial, cuyo éxito se explica porque es de puro sentido común: sostiene que la conducta humana responde a una compleja articulación de factores entre los que se pueden distinguir tres tipos de diferente origen: los biológicos o naturales, los psicológicos o personales y los sociales o culturales. Es difícil distinguir en cada uno de nuestros actos el papel que tienen unos u otros, pues desde su raíz misma están fundidos para dar lugar a una acción unitaria. Es imposible medir el peso de cada uno de los tres, pero es obvio (aunque los sectarios lo nieguen) que todos intervienen decisivamente en nuestra conducta. De hecho, se podría definir «acción humana» como aquella que está esencialmente formada por una inseparable articulación de factores biológicos, personales y sociales.

El modelo biopsicosocial es un buen punto de partida para una útil distinción entre idiotas de tres diferentes géneros:

El idiota del género bio es el que sostiene, por ejemplo, que todo acto de violencia tiene una causa puramente genética. Piensa (o, mejor dicho, cree) que el cerebro nace, no se hace. Como siempre, en el ladito que él ve hay datos en los que puede apoyarse: se ha constatado, por ejemplo, la mayor tendencia a la violencia de los varones con el síndrome de Jacobs (un trastorno genético producido por un cromosoma Y extra que da como resultado XYY). La solución contra la violencia, según los idiotas del género bio, sería aumentar el presupuesto y los recursos para los estudios biológicos, y fomentar especialmente la formación con perspectiva biológica de policías y jueces. Solo así se logrará por fin descubrir el gen de la violencia, como el del alcoholismo o el de la promiscuidad. (Por supuesto hay también idiotas del género bío cuyo negocio no es la genética, sino la fisiología, la bioquímica o la endocrinología).

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3 comentarios

  1. Efectivamente. Sin embargo las ideas de que evidentemente es mayor en pareja la violencia de hombres contra mujeres no parece ser así exactamente; las ratios son similares solo que la de hombre s mujer suele ser más grave en sus consecuencias (estudio Dunedin y muchos otros).
    Por otro lado lo de acabar con Pam! me parece brillante, sea o no intencionado.

  2. José Lázaro

    Gracias, Volante, por el comentario. Es cierto que las mujeres del controvertido Estudio Dunedin y alguno más declararon ser agentes de violencia de pareja con una frecuencia sorprendente. Quizá uno de los problemas sea lo que se entiende en cada caso por «violencia». ¿Se incluye siempre la verbal o solo a veces? Parece demostrado, por ejemplo, que en los asesinatos de la pareja hay nueve mujeres muertas por cada hombre. Y que entre las mujeres asesinas, a diferencia de los hombres, es mucho más frecuente el veneno que las armas blancas.
    En cualquier caso, el tema es muy complejo y hay que delimitar bien los objetivos de cada texto. Yo intenté plantear conceptualmente (dando a los datos estadísticos un papel solo auxiliar) los diferentes tipos de violencia y los múltiples factores biológicos, psíquicos y culturales que intervienen en ellos. En ese sentido, dando por supuesto que existe la violencia machista, es muy significativo analizar el tipo de violencia que se da en la minoría de mujeres que matan a sus parejas masculinas y en los crímenes de pareja homosexuales. En esos dos casos podemos excluir la machista, ¿cuáles son, entonces las que actúan? Y esas, ¿se dan también en los habituales asesinatos de la mujer por su pareja varón, además de la machista, o ahí no se dan?

  3. Pingback: Idiotas de género - joselazaro.eu

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