Afortunadamente, vivimos en época de héroes. La tasa de desempleo se acerca al 25% de la población activa, el ministro de Economía anuncia aliviado que la banca española sólo necesitará 60.000 de los 100.000 millones de euros del rescate aprobado por el Eurogrupo, algún diputado dice pasarlas canutas ganando 5.100 euros al mes, otra grita “que se jodan” mientras el presidente del Gobierno anuncia el recorte de la prestación por desempleo, el sueldo de algunos alcaldes parece subir de modo directamente proporcional al aumento de la prima de riesgo, se anuncia el recorte de 10.000 millones de euros en Sanidad y Educación, las participaciones preferentes petrifican los dineros de más de un millón de pequeños ahorradores, etc. En definitiva, y salvo intervención divina, todo parece apuntar a que pronto arderá Troya. Y si algo nos enseñó en la Ilíada aquel aedo de la Antigua Grecia tan defendido por los fans latinoamericanos de Los Simpson, es que en tiempos de guerra el pueblo necesita héroes. Necesita hombres legendarios, admirables, acaso invencibles. Hombres capaces de liderar a su gente en la batalla. De sacrificarse por el bien de la nación. De emprender hazañas imposibles con el único objetivo de amparar a sus iguales en la lucha contra el poderoso, que hoy en día es el enemigo de todos aquellos que no lo son. Y lo cierto es que somos muchos. Somos, de hecho, todos los demás.
Por suerte para nosotros —el pueblo—, algunos han dado un paso al frente y han asumido tan ingrata responsabilidad. El compromiso de ser héroes, ni más ni menos. El terrible destino de Aquiles. Y entre todos ellos, en estos tiempos revueltos la heroicidad se distingue fundamentalmente en dos. Uno ha desafiado al todopoderoso Estados Unidos en su cruzada por la libertad de información. El otro, pañuelo palestino al cuello, ha hecho propia la atemporal y ambiciosa misión de “desobedecer al poder”. Alabado sea el Señor.
Que Julian Assange es un tipo intrépido, a estas alturas no lo duda nadie. O quizá el término correcto sea temerario. O tal vez insensato. Habrá quien opine, incluso, que es un verdadero necio. Bradley Manning pudo haber sido un héroe —uno de esos sobre los que Hollywood levanta sentidos homenajes cinematográficos en los que docenas de personas se agolpan en las puertas de un juzgado pidiendo libertad para el protagonista— si a pesar de ser consciente de que se enfrentaba a una condena por alta traición hubiese hecho pública de forma unilateral la información que tenía sobre las atrocidades cometidas por el ejército estadounidense en las guerras de Irak y Afganistán. Pero tampoco vayamos a echarnos las manos a la cabeza a estas alturas. La realidad de la tortura de prisioneros y la ejecución de civiles es algo que difícilmente puede sorprender a nadie ya. Sea cual sea el bando. El número de muertes de civiles reconocidas por Estados Unidos en la Guerra de Irak, sin ir más lejos, superaba las 50.000. No obstante, la denuncia pública de crímenes de guerra habría hecho de Manning un héroe en otras circunstancias.
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Debería leer las condiciones en las que se encuentra retenido el soldado/chivo expiatorio que filtró la información a Assange. En una sala de 2 metros sin agua y ventilación a punto de ser juzgado y probablemente condenado a muerte por entregar unos documentos clasificados, que lejos de afectar a la seguridad nacional denuncian crímenes de guerra y contra la humanidad.
Respecto a la credibilidad de ecuador como país que menciona se encuentra en entredicho no la dudo. Es triste tener que recurrir a ello, pero probablemente cualquier país de la eurozona cuenta con demasiados intereses compartidos con los USA y pocos huevos para negarle nada. El problema al que se enfrenta Assange es no recibir un juicio justo y ser extraditado a EEUU.
Digo yo que ser perseguido por eso no es tener complejo de héroe. Ni creo que esté haciendo el agosto encerrado 3 meses en una embajada por publicar contenido que otros medios de comunicación han reproducido sin consecuencias.
El asunto aquí, son los documentos de wikileaks, y los culpables quienes han cometido los verdaderos delitos y por artículos como este se obvia lo realmente importante.
Porque le enchufen cuatro cámaras no hay que desacreditarle ni tacharle de ególatra. Su crimen ha sido publicar información. Información sobre asesinatos y torturas llevadas a cabo por soldados norteamericanos.
Pues nada señor Lorenzo, quédese en su cómodo sofá y no aplique los conceptos de su artículo a aquellos que ni siquiera es capaz de mencionar. Yo por mi parte seguiré su sabio consejo, y dejare de seguir a héroes como usted, francamente no me da la gana.
Cuidado. Parte del argumentario que usa dice que aquello que la mayoría persigue no es necesariamente lo que el pueblo necesita. Pero ¿quién decide qué necesita, al margen del deseo de la mayoría? Por eso lo llamamos democracia. Si no estamos de acuerdo con que Hitler haya sido elegido democráticamente difícilmente estaremos de acuerdo con el ordenamiento jurídic9 y los mecanismos parlamentarios que lo permiten. O respetamos el derecho d3l pueblo a cagarla constantemente o decidimos por él y dejamos la democracia a un lado.
Sí, acusar a los débiles y los parias. Sí, sí, que sí. Que es algo muy loable apuntar a los de abajo. Claro, todos tontos y malos. Uno por revelar información y ocultarse en donde le han dejado. Malísimo. El otro porque… porque el autor del artículo no ha entendido la táctica, y en vez de asumirlo, cae en la trampa como otros tantos de la inter. A mi me importa un bledo, ojo, ni me emocioné con wikileaks y el egocirco de los cables ni bebo los vientos por el SAT. Pero vamos, oiga, que hasta el «imbécil del campo» entiende más de medios que Usted, entiende más de repercusión mediática que Usted, entiende más de como va esto del streaming que Usted. Que Usted y que la caverna. Porque ellos solitos han conseguido con un acto ridículo llevar el debate por donde querían y, nada mas y nada menos, que ser noticia en todo el mundo. Pero el listo es Usted, autor o lo que sea, y ellos… Tontísimos, paletos, malos, etc. Claro amigo. Los que han conseguido lo que querían, los que han alcanzado sus objetivos (encauzar el debate o directamente crearlo) son imbéciles. Usted, que jamás habrá conseguido algo así, es el listo. Póngase luego a contar cuantos comentarios tiene su artículo para calcular su éxito a costa de criticar a gente que sabe que anda el tema caliente. No llega a más.
Escrito así para que me entienda, ya sabe, soy de los de abajo, un paria, un imbécil, un tonto y muy malo para los de su clase.
Por favor, volved a leer el artículo.
Ah sí, releído es completamente diferente, vaya si lo es. Que el pueblo, cuando está empobrecido, es básicamente tonto y se deja embaucar por cualquier persona gracias a su demagogia, canto se sirena para los hambrientos y parados. Y por eso viene él a decirnos, a nosotros -ese pueblo asilvestrado y barbarizado- quién es bueno y quién es malo. Y lo dice en base a premisas tan afortunadas como la crítica a un acto que, guste o no, ha conseguido lo que pretendía centrando la atención de los medios de todo el mundo y logrando que todas las televisiones y radios, de derecha e izquierda, le saquen para que él pueda centrar el debate en lo que él pretendía. Sí, sí, genial. A ver si a la tercera que lo releo mando el expediente al ministerio de educación cultura y deporte (etcétera) para que revisen su bachillerato, porque un hombre simple de pueblo y embrutecido por el saqueo le ha dado una lección sobre medios al autor. A él y a toda la piara mierdática. Y lo digo sin adherirme a la causa de Gordillo, pero sabiendo que él con sus tácticas está logrando todos sus objetivos. Insisto, esto lo digo sin ser de la cuerda de nadie, sin ser ni de izquierdas ni de derechas y sin haber votado desde hace ya unas cuantas legislaturas (lo digo por si luego me vienen con la canción que ya ha adelantado el autor del partidismo ideológico y todo eso).
No, mejor no me lo leo una tercera vez. No vaya a ser que tenga que ponerme serio -que puedo, aunque sea un pobretón que trabaja por un sueldo de 3 cifras en la universidad- y vayamos a refutarle al buen hombre esos estupendos argumentos sobre los cauces «democráticos» para cambiar las cosas. Tiene guasa la cosa. La democracia. Ah, la demagogia democrática y la fábula del cambio. Sí, sí. Un lumbreras es lo que tenemos aquí arriba.
Don Diego, no haga usted el tonto, que no se le da bien.
Diego, creo que tu madre también te sujetó por la cabeza.
Más Sánchez Gordillos y menos Ulises ficticios.
Muy fan de como en la mayoría de los debates sobre Assange lo último que se menciona son los cargos de violación. Vamos bien.
En todo caso, brutal el artículo. Enhorabuena.
Según aparece en el artículo la breve y rotunda mención al estado ecuatoriano pareciera que su gobierno actual, el que otorga el asilo a Assange, fuera el culpable del mencionado secuestro y ejecución. Nada más lejos de la verdad. Supongo que el texto se refiere al caso del asesinato de Marco Palma Mendoza en 1997. La CIDH está juzgando el por qué sus autores no fueron debidamente juzgados en su momento, que si no me equivoco debió ser hacia 2004, un par de años antes de que Rafael Correa fuera elegido presidente. Que me corrijan si me equivoco en algo. Me parece a mi, como ecuatoriano, que esto es un menosprecio gratuito al gobierno ecuatoriano y una total falta de respeto, además de una muestra total de paternalismo y prepotencia.
A parte de todo esto no voy a entrar a valorar el enfoque «héroe o villano» del artículo.
«Me parece a mi, como ecuatoriano, que esto es un menosprecio gratuito al gobierno ecuatoriano y una total falta de respeto, además de una muestra total de paternalismo y prepotencia.»
Bienvenido al periodismo español. ¿A que quieres que te gane?
«aquel aedo de la Antigua Grecia tan defendido por los fans latinoamericanos de Los Simpson». Jajaja!
Qué claridad de ideas en los comentarios, eh :)
Plas, plas, plas. Gran, gran artículo.
Excelente articulo, pero ¿Qué opinara el profesor Baldomero Schenkenberg sobre el tema? ¿Algún célebre ensayo de 1978?
una de palos al perro flaco…
Muy buen análisis el del artículo.
Espero que el próximo iluminado, salva patrias y/o revelador de conspiraciones diplomáticas haya aprendido algo, del caso Assange al menos: para hacer un buen servicio ‘a la humanidad’ que nadie se entere de quien eres, o pensaremos que era lo único que te importaba.
Algunos comentarios arriba confirman lo evidente: el populismo cala, y crea escuela. Ya sólo nos queda confiar en que la situación mejore antes de que se extienda como los incendios forestales, azuzados por pirómanos. El nivel crítico y analítico de este país, tras todas esas estupendas reformas educativas, es campo abonado.
Sólo nos queda ver diputados hackeando las instituciones que representan. Bueno, pues tampoco.
«como si de una lucha entre la patronal y la clase obrera se tratase»
Y si la crisis, desde 2008, no es una ofensiva de los grupos sociales con más recursos (los propietarios), que han visto multiplicados sus beneficios, contra los derechos sociales y los servicios públicos que el resto de la sociedad (las clases subalternas que necesitan ofrecer su mano de obra para subsistir) había conquistado, ¿qué carajo es?
Podemos discutir si las formas de Assange o Gordillo son las mejores, si en el primer caso se trata de un iluminado y en el segundo de un caudillo, pero defender el orden establecido en nombre de los valores de la «democracia» o el «Estado de derecho» cuando es evidente que ambos se suspendieron hace ya tres o cuatro años para satisfacer a «los mercados», es una infamia.
Esos mercados a los que se sacrifican vidas, derechos y servicios públicos con la esperanza de calmarlos juegan, a menudo, el papel de los dioses de la mitología y de sus designios arbitrarios. Fué entonces cuando, la literatura, comenzó a crear héroes que combatieran, del lado del Pueblo, contra quienes le condenaban a la miseria y la calamidad.
No sé si Assange o Sánchez Gordillo son lo que necesitamos, pero es evidente que necesitamos liderazgos sociales (individuales o colectivos) que jueguen el papel de contrapeso dioses/héroes en la sociedad contemporánea en que la ley del beneficio de unos pocos sobre la miseria de las mayorías está acabando con el pacto social que regía la convivencia en Europa Occidental desde el final de la II Guerra Mundial.
(Lo que quiero decir es que este artículo es más de derechas que Son Pelayo, no por criticar a Assange y Gordillo, sino por los argumentos con los que se les critica)
La idea del peligro de los populismos y los héroes es muy acertada. Hay que intentar mantener la cabeza fría, sobre todo en momentos de crisis. Sin embargo, creo que en el caso de Assange el autor no está demasiado informado. No estoy diciendo que haya que idolatrar a este señor dejando a un lado el sentido común, pero…
El sistema de envíos de Wikileaks era anónimo y encriptado, Assange y Manning probablemente nunca se comunicaron entre ellos, y a Manning le pillaron porque se puso en contacto con un ex-hacker hecho polvo que era informante de la CIA para pedirle consejo que le delató. Assange no tiene la culpa de esto.
Por otro lado, eso de que los cables de Wikileaks no han revelado nada nuevo es bastante discutible. Resumiendo, han demostrado hasta donde llega la influencia de USA en el mundo, cómo impone su política y hasta donde llega la influencia que tienen sus corporaciones.
En cuanto al argumento de que lo que se reveló fueron «chismorreos», esto es bastante discutible. Creo que hay un matiz crítico en este asunto, ya que cuando alguien dice:
«Todo el mundo sabía que el USA presiona por los intereses de Monsanto en Europa»,
Debería decir:
«Mucha gente sospechaba que USA presiona por los intereses de Monsanto en Europa».
Hay tantas cosas que se «sabían», pero que no se podían probar, que ahora no se pueden negar, como por ejemplo:
«Although considered an open secret, it has been established by WikiLeaks that the U.S. has nuclear weapons based in the Royal Netherlands Air Force’s Volkel Air Base, Netherlands.»
Creo que esto es MUY trascendente. No es lo mismo, siendo ciudadano holandés, quejarte de que hay bombas atómicas en una base en tu país basandote en rumores que en pruebas.
Más y mejor en:
http://en.wikipedia.org/wiki/Contents_of_the_United_States_diplomatic_cables_leak
Creo que está bastante claro que Assange lleva sufriendo una campaña de difamación y destrucción de imagen y que no se lo pueden cargar «sin más» como sugiere el autor (sólo faltaba que le hicieran un martir). Ni siquiera está acusado de nada en Suecia, le convocan para hacerle un interrogatorio. Los abogados de Assange pidieron que se hiciera el interrogatorio en Londres, se negaron. Por no hablar de lo ridículo que es que Scotland Yard haga el despliegue policial que ha hecho alrededor de la Embajada para llevarse a un señor para que le cuestionen en Suecia porque se le rompió el condón.
Por otro lado: ¿Quereis ver propaganda en estado puro? Mirad esta joya que acaba de sacar el sector más duro del Partido Republicano. A ver si encontrais algo raro en él.
http://imgur.com/a/3ZqNo#0
Los cromos son espeluznantes.
Volviendo al tema y para seguir haciéndome el tonto: democracia es populismo.
Las proclamas que apelan más al sentimiento que al pensamiento… Malo. En las crisis vale la inteligencia, no las buenas intenciones.
En general, bastante de acuerdo con el artículo. Una pena que no haya mencionado aquella videoconferencia entre Assange y Correa, para mayor victimismo del primero y populismo del segundo. Y esa frase última de Assange, que lo desnuda: -No deje que lo asesinen, presidente.
Y qué bien nos vienen estos «villanos» para que se mire al dedo y no a la Luna. Hace tiempo que nos gobierna el populismo. Algunos llevamos años padeciendo a Esperanza Aguirre y ahí sigue, a chascarrillo por declaración, con muy buenos aliados y sin que la importunen demasiado. En cualquier país con verdadera tradición democrática, tras semejante paso por el Ministerio de Cultura, hubiera sido enterrada políticamente de por vida.
Afilada prosa, don Manuel!
Por muchos de los comentarios observo que algunos lectores sacan conclusiones erróneas de su artículo. Aún sin conocerlo, dudo mucho que haya querido ofender al vulgo. Y cuando uso la palabra «vulgo», no lo hago con talante despectivo, sino refiriéndome «el común de la gente popular», como la RAE indica.
Aclarado esto, debo decir que no puedo estar más de acuerdo con su argumentación. Aunque quizás haya puntos en los que puedo estar menos de acuerdo. Sea puesto por ejemplo el caso del desprestigio del gobierno de Ecuador.
Salvando estas nimiedades, me parece muy acertada la cuestión principal, los falsos héroes. Un héroe verdadero no busca la popularidad, no se queda vigilando fuera mientras otros saquean un supermercado, no huye cuando es acusado. Un héroe se sacrifica por la causa que defiende. Y, sobre todo, un héroe agota la vía legal y diplomática antes de cruzar el límite de la ilegalidad.
Me parece deleznable la cruzada trasnochada de Sánchez-Gordillo. No quiero que me malinterpreten los lectores, no me adscribo entre sus detractores, de hecho me parece un fin noble -si en verdad es su fin honesto- el llamar la atención sobre las desigualdades. Pero, como siempre, falla la ejecución. Por Dios, que está robando! Llámesele hurto, saqueo o manillar de bicicleta. No me importa lo más mínimo. Lo cierto es que ha sustraído mercancía de un supermercado. Un supermercado que proporciona empleo y cuyo único delito -no hablo de la cadena Mercadona, sino del supermercado saqueado en cuestión- es el ánimo de lucro. Han pasado ya los tiempos en que la Iglesia condenaba el ánimo de lucro. Han pasado los tiempos de Marx. Y me produce verdadera lástima comprobar que los que se adscriben a la izquierda defiendan la actitud de este Lenin trasnochado. Pero no voy a ser yo quien los saque de su ensimismamiento. Buscaban un líder que alzase el pendón -en verdad que en otro tiempo este sustantivo sonaba mejor- revolucionario y lo han encontrado.
Y no, no estoy insultando a las personas que se consideran de izquierdas, con las que seguramente comparto la mayoría de mis ideales. Pero no me pidan que perpetúe el uso de las etiquetas «derecha» e «izquierda» como patrón universal. Porque, al fin y al cabo, no son más que etiquetas. Dichos términos son totalmente abstractos, sin mayor base que la colocación de los políticos en la Asamblea tras la Revolución Francesa. Lo único inmediato, tangible -en un sentido abstracto, claro- es nuestra propia ideología. Y, desgraciadamente, se está perdiendo en favor de los taxones en que se pretende ordenar. Y ese, queridos amigos, es otro de los aciertos del señor Lorenzo: pensamos en dos colores, en dos sentidos, en dos categorías; cuando en realidad debería haber tantas como personas.
Pero, ya terminando, me gustaría añadir algo al tema que se trata en este artículo. Detrás de cada héroe que vemos, siempre hay un villano. Por la sencilla razón de que un héroe verdadero casi nunca pretenderá destapar su identidad. Pero, si es que queremos ir más allá, lo que el pueblo pide no es ni un héroe ni un villano, es un líder. Un líder carismático y que les prometa acabar con las desigualdades. Con las de cada uno, claro. En la situación actual, poco le importa al pueblo si lo hace por altruismo -lo menos probable- o si lo hace con un interés escondido. Poco importa la integridad moral del mismo, si es capaz de convencerlos de que conseguirá mejorar la situación.
En verdad se trata de un caldo de cultivo perfecto para la aparición estelar de un Führer, Duce, caudillo o como quieran llamarle.
Miren por la ventana, se ha quedado una noche perfecta para la creación de una dictadura.
Saúde!
No me queda claro. Las victimas son Mercadona y los EE.UU. los chivos expiatorios el soldado y el pueblo. Y los malvados Assange y un tal Gordillo. Es asi?
No me atrevo a pronunciarme sobre el caso de Julian Assange, un tema que me resulta más complejo y desconocido.
En cuanto a Sanchez Gordillo la verdad es escandaloso. Me da mucha lastima el aprovechamiento de la estupidez de la masa para llevar a cabo ese tipo de acciones. Si fuera cualquier persona en otra situación, sin medios de acción, alguien corriente ahogado en la situación actual lo comprendería, pero alguien con sus medios y posibilidades de acción no. Señor, que le está pagando el pueblo andaluz y usted mire a lo que se dedica. El problema es que ya se ha creado un ídolo y seguirá llevando la voz cantante y ocupando un puesto negando la posibilidad de que alguien con alguna propuesta de verdad o argumentos lo ocupe.
Pingback: Manuel de Lorenzo: De héroes y villanos
No es por nada pero Julian Assange, ya dijo que el declararía en Suecia sobre sus supuestos delitos sexuales, si Suecia le aseguraba que no lo extraditarían a EEUU y mira por donde, no lo puede asegurar.
Por mucho que salgan tropecientos artículos que digan que no lo extraditarían. Suecia en ningún momento, le dijo, no te vamos a extraditar.
Y es normal cuando ocurren estas cosas que se te encienda la vena conspiranoica. Me gustaría saber desde la filtración de los documentos (por cierto de parte de ellos) cuanto pasa hasta que se le acusa a Assange de esos supuestos delitos.
Y por cierto es algo muy típico en España magnificar las cosas pequeñas, como lo de Sánchez Gordillo o pasar de las cosas enormes como las de Bankia. Como dice cierta persona, si robas 1.000 € eres un ladrón, si robas 10 millones de euros, eres un señor.
Salu2
» Pedid trabajo, si no os lo dan, pedid pan, y si no os dan ni pan ni trabajo, coged el pan»
Emma Goldman.
No deja de sorprenderme el paternalismo y la condescendencia con la que que se tipifica a los de la supuesta «izquierda». Curiosamente, veo mucho más etiquetamiento sistemático entre los que dicen odiar las etiquetas, con una argumentación que en muchos casos recuerda a la del nacionalista. Yo soy diferente, un librepensador, clarividente (en su acepción no paranormal) vs. ellos son un monolito, todos iguales, cegados, que piensan, les gusta y se comportan de la siguiente manera. No admito etiquetas, pero se las pongo a los demás. El ensimismamiento es aburridísimo. No hay nada como abrir la mente, juntarse con personas de cualquier parte del mundo, tirar estereotipos y clasificaciones a la basura y salir del ombliguismo ilustrado. Assange se ve a sí mismo igual de iluminado e ilustrado que muchos de los que le critican.
«Los mismos Estados Unidos que si quisiesen cargarse a Assange lo harían sin más y no montarían un tinglado de estas características»
Hasta esta frase, pensaba que la persona que escribía esto había reflexionado sobre el tema antes de abalanzarse sobre él.
Aplausos.
Creo que más que una crítica a Assange, Gordillo o afines es un toque de atención a el pueblo que, evidentemente, es más tendente a depositar sus esperanzas e ilusiones en cualquier figura que apareza dada la situación.
No puedo estar más de acuerdo con lo fácil que es conocer la opinión de la gente sobre un tema una vez conocemos su ideología.
Y ¡qué coño! Nadie puede negarme que el señor de Lorenzo escribe bien.