Los niños invisibles: la congelación de Efraín

Efraín no hacía ningún esfuerzo por caer bien. No es que fuera antipático, pero nunca veía a nadie ni se dirigía intencionadamente a ninguna persona, derramaba despistadamente la sopa encima de cualquiera que se encontrara en su camino y tropezaba indolente con las sillas y muebles que encontraba a su paso. Para sus compañeros era irritante, aunque siempre acababan dejándolo […]