Durante años, hablar del futuro era citar a Asimov o ponerse nostálgico con Blade Runner. El futuro era brillante, apático y lejano. Un decorado lleno de neones, androides y lluvia ácida. Hoy, el futuro ya no parece tan espectacular. Es discreto, híbrido, se cuela por las rendijas sin hacer ruido. […]


