Etiquetado con: "Cien años de soledad"

Sobre el árbol genealógico de los Buendía

Sobre el árbol genealógico de los Buendía

¿Recuerda usted haber leído la historia de Edipo? Ya no el Edipo rey de Sófocles; cualquier otra versión, o incluso una película. ¿A que no? Entonces, ¿cómo es posible que sepa usted cómo acaba la historia? Que Edipo asesina a su padre y se casa con su madre. ¿Cómo, si no la ha leído? Los primeros lectores de Cien años […]

Tres conjeturas y media para un homenaje literario

Tres conjeturas y media para un homenaje literario

 —Don Aureliano, ¿juega usted al ajedrez? —Claro, una partida de vez en cuando no hace daño. Me senté frente al coronel como quien se sienta frente a un pelotón de fusilamiento. Sabía lo que pasaría, «una partida de vez en cuando…», claro, eso dicen los que van de tapados. Había tanta humedad que la tela de las camisas se unía […]

Carta de amor a Macondo

Carta de amor a Macondo

Querida mía, Estos días andarás muy ajetreada y llena de turistas, de curiosos y devotos que estarán recorriendo tus calles, tus plazas y tus páginas. Habrá quien llegue a ti por primera vez, incrédulo y excitado el mismo tiempo, y quien al pasear por tus caseríos y tus galleras se sienta como un peregrino que regresa al hogar. Habrá quien […]

In memoriam: Gabriel García Márquez

In memoriam: Gabriel García Márquez

Sabíamos todos que sus flores favoritas eran las rosas amarillas, pero no si él mismo lo recordaba. Por lo visto sí. Cuando lo vimos por última vez, el pasado seis de marzo, fue con una de ellas en la solapa y recogiendo otras de las manos de sus admiradores, que se habían congregado ante su casa en Ciudad de México […]

Tirso Montañez: El libro que leería durante la película que no puedo perderme

Tirso Montañez: El libro que leería durante la película que no puedo perderme

Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo. Cien años de Soledad, de Gabriel García Márquez. No he podido evitar abrir la reseña con el comienzo más evocador que he leído jamás. Lo leí por primera vez con 13 años […]