Basta con prestar atención a los canales adecuados —los que combinan tertulias crispadas, opinadores indignados, cortes virales de sobremesa y entrevistas amables en prime time a reaccionarios con traje— para comprobarlo. El discurso ha circulado por todos esos espacios como una revelación: Giorgia Meloni ha hablado y, como suele ocurrir […]


