Después de la pandemia seremos leyenda

La anciana volvía triste de su caminata. Se había perdido la gran boda, esa a la que estaban todos invitados, obligada como estaba a llevar a diario a sus cerdos al monte, para que comiesen. No contribuyó a levantarle el ánimo lo extrañamente silencioso que estaba el pueblo a su regreso. Tampoco las calles, excepcionalmente desiertas. Aunque lo peor le […]