Alma herida: la piel que habitan los toreros

“Para torear bien hay un momento en el que tienes que olvidar tu cuerpo. Hay tres formas de estar delante de toro: si piensas solo en tu cuerpo, solo esquivas al toro; cuando piensas en el cuerpo al cincuenta por ciento, pegas pases. Y cuando realmente toreas es cuando te olvidas del cuerpo, te abandonas, ya no piensas y eres […]