Etiquetado con: "Los niños invisibles"

Los niños invisibles: la extra-vagancia de Secundino

Los niños invisibles: la extra-vagancia de Secundino

Secundino tenía una gran facilidad para ponerse en el lugar del otro. Sentía como propio cualquier dolor ajeno. Había días en que ni siquiera le daba tiempo para pensar en sí mismo porque iba enganchando sin tregua opiniones y emociones de los demás. Era altamente empático y en poco tiempo adquiría las características de su interlocutor: su tono de voz, […]

Los niños invisibles: Lucio y su única perspectiva

Los niños invisibles: Lucio y su única perspectiva

De muy niño en algunas mañanas de verano me acostaba en el suelo con la cara apoyada en el piso fresco. Desde ahí veía barrer a mi abuela protegido por una distancia cómoda. Observaba pequeñas áreas del piso que la abuela olvidaba barrer y que siempre acababa por recorrer si yo tenía la suficiente paciencia y le dejaba ejecutar una […]

Ilustración: Vera Ortín Ballester

Los niños invisibles: Alba y la geografía del miedo

Alba vivió una niñez aislada, una desconocida enfermedad la mantuvo ensimismada. Se curó con medios primitivos, no se sabe quién la ayudó. Pasó la pubertad como una convalecencia de su infancia. De aquello le quedó la costumbre de observar su cuerpo. Se entrenó en cosas como saber qué músculo es el primero en moverse para ponerse de pie, para tumbarse, […]

Los niños invisibles: la abstinencia de Blanca

Los niños invisibles: la abstinencia de Blanca

Nunca es tarde para tener una buena infancia. (Milton Erickson) Blanca se dedicaba a la prostitución y a ayunar, alternativamente. Tenía un aspecto virginal, lo cual no le había impedido tener un hijo. Esto no era de extrañar dada la influencia religiosa en la que había sido educada. Las monjas del hospicio le habían hablado de estos misterios. Vivía en […]

Los niños invisibles: el caso de Julio. Indicaciones para cronificar el insomnio

Los niños invisibles: el caso de Julio. Indicaciones para cronificar el insomnio

Julio se despierta en mitad de la noche de modo inexplicable, mira el reloj y ve que son las tres de la madrugada. Sin darle importancia vuelve a dormirse hasta la mañana siguiente. Desarrolla su jornada habitual sin recordar el episodio. La noche siguiente vuelve a despertarse a la misma hora, quizá por un hábito y esta vez, recuerda su […]

Los niños invisibles: un ramito de locura

Los niños invisibles: un ramito de locura

Ring, ring, ring… —¿Diga? —¿Sole, me dejas la tijera del jardín, que quiero podar unas plantas? —Claro mamá. ¿Cuándo la quieres? —Ahora. —¡Ah! Pues es que nos vamos a trabajar y no nos da tiempo de ir a tu casa. ¿Te importa que sea mañana? —¿Por qué no me la quieres dejar, hija? —Sí quiero, mamá, pero hoy no puedo. […]

Los niños invisibles: el inadecuado lugar de Amanda

Los niños invisibles: el inadecuado lugar de Amanda

La madre de Amanda va a verla los domingos por la tarde a la Casa de la Beneficencia. Tienen un vis a vis compartido con el resto de familias del orfanato a través de la verja del patio. Las familias se van situando en la parte de afuera, la que da a la calle. Mientras, las monjas sueltan a los […]

Los niños invisibles: la extraña conciencia de Pagán

Los niños invisibles: la extraña conciencia de Pagán

Querido Pagán: A ti te ocurre algo. Siempre estás gritando, golpeas las puertas cuando te marchas, aunque no pase nada. No se te entiende cuando hablas. Solo gritas lo que quieres sin pensar cómo lograrlo. Tu mirada está perdida, miras más allá de la gente, como si te debieran algo. Siempre estás tenso. Te atascas en los ejemplos y no […]

Los niños invisibles: sol de noche

Los niños invisibles: sol de noche

Corre el año 1940. En la ciudad de Valencia el hambre de la posguerra arrecia y las cartillas de racionamiento actúan con rigor. María José tiene siete años, su hermana Carmina tres. Y aún falta un año para que nazca Ana, la hermana pequeña. Su madre les ha puesto a las niñas una rebanada de pan para comer con una […]

Los niños invisibles: el caso de Cristian

Los niños invisibles: el caso de Cristian

Cristian no puede dejar de moverse. Desde pequeño, en la escuela infantil, le llamaban Cristian el malo. Un psicólogo muy observador dijo: —Es como un animalito inquieto, nunca para, ahora está aquí y de repente allá. Y como todo en la vida, lo que puede empeorar lo hace. Le hicieron un diagnóstico flexible: de hiperactivo para arriba. Su agitación recuerda […]