Meigas

Tiene noventa y cinco años y en realidad lleva toda la vida lanzándome pistas. Hasta ahora no me había dado cuenta, pero mi tía abuela Lola es meiga. Efectivamente, haberlas, haylas.    El primer recuerdo que tengo con ella es la escena de un crimen. Seleccionó a la víctima en la feria de Carballo, después de pasear por la plaza […]