La revista porno más antigua de la historia

  Quisiera ser tu espejo para que me mirases siempre. Quisiera ser tu ropa para que me vistieses siempre. Quisiera ser el agua que lava tu cuerpo. Quisiera ser el ungüento, oh mujer, con el que te untas, y ser la cinta en torno a tus pechos, y ser las cuentas en torno a tu cuello. Quisiera ser tus sandalias […]