El blues de Donald Young, el niño al que no dejaron ser prodigio

Imagine el lector a un brillante aprendiz de tenista, de diez años de edad, con todo un incógnito pero prometedor futuro por delante. ¿Qué es lo mejor —y al mismo tiempo lo peor— que le puede ocurrir? Sólo hay una cosa lo bastante poderosa y ambivalente, tan beneficiosa y a la vez tan perjudicial, como para cubrir los dos extremos […]