Las costumbres heredadas

Leyendo hace unos meses Lo santo, de Rudolf Otto, me hizo bastante gracia verlo lamentarse porque el cristianismo era demasiado racional. «Los predicados racionales no apuran y ni agotan la esencia de la divinidad». Me divertía mucho pensar qué le habría pasado al bueno de Rudolf, con sus ojillos hundidos y su bigotito alemán, si alguien lo hubiese llevado a […]