Historia tierna de Kim Jong Il

No recuerdo el año, pero debió ser poco antes de que la vida adulta me pasara por encima como una estampida de bisontes. Por entonces me pagaban más de lo que necesitaba por hacer lo que me diese la gana, siempre que me mantuviera dentro de un área de unos cuarenta y cinco millones de kilómetros cuadrados. En concreto, lo […]