Turistas de gimnasio

Siempre he sentido desconfianza ante esa gente que corre porque sí, sin que le persiga nadie, o que se sube a una bici a pedalear con una furia desatada pero sin moverse del sitio. Es más, como pasa a veces con lo desconocido, confieso que me daban un poco de miedo. No era una cosa exagerada, pero si podía evitar […]