Mercado NBA 2012: Lo que fue y lo que no fue en la locura del jueves

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Toda la vida escuchando que para llegar a ser alguien en esta vida no debes dejar las cosas hasta el último momento, para luego comprobar cómo personas exitosas en la NBA, teniendo meses y meses para hacer los traspasos, los dejan todos para el último minuto. En ocasiones se ha llegado al extremo de llegar fuera de plazo, como fue por ejemplo el caso el año pasado del traspaso truncado entre Memphis e Indiana cuando quisieron intercambiar a OJ Mayo y Josh McRoberts pero la notificación llegó unos imperdonables minutos demasiado tarde a las oficinas de la NBA. Este año, como siempre, todo ha ido apurando el reloj.

Lo que no fue para Howard y Gasol

En las últimas semanas todos los ojos estaban puestos en Dwight Howard y Pau Gasol, dos grandes de la liga que parecían muy cercanos a hacer las maletas. Son dos casos muy distintos. Superman, rodeado de jugadores en el ocaso de sus carreras (Nelson, Turkoglu o los dos Richardson han visto días mejores), consideró que sus opciones de ganar un anillo pasaban por cambiar de franquicia. Orlando tanteó el mercado con desgana, partiendo de semejante posición de desventaja y sin ganas de perder a una bestia que logra más de 20 puntos, 15 rebotes y dos tapones por partido. Finalmente el gigante nacido en Atlanta hizo pública su voluntad de quedarse, desmintiéndose de este modo a sí mismo. Les queda a los Magic la papeleta de conseguir en algo más de un año (lo que le queda de contrato a Howard) un proyecto lo suficientemente sólido como para conservar a su estrella. Difícil.

En cuanto a Pau, no quería hacer las maletas y ha hecho de la resignación su rictus facial estos últimos meses que de bien seguro se le habrán hecho largos. Se juntaron varios factores en su contra para propiciar su traspaso. En primer lugar está el tema del sueldo: con más de 18 millones al año, Pau Gasol es el séptimo jugador mejor pagado de la NBA. Por otra parte, cualquier traspaso con vistas a mejorar verdaderamente el equipo debería incluir a Bryant, a Bynum o a Gasol; puesto que el primero es intransferible por contrato a menos que él decida lo contrario y el segundo es la apuesta de futuro más seria de Lakers, le tocó al catalán la haba del roscón. Si sumamos a esto una nueva administración tirando a esquizoide bajo el mando de Mitch Kupchak y un nuevo entrenador, Mike Brown, obsesionado con la defensa, la cruz de Gasol, ya tenemos al espigado 16 en el taxi, con el equipaje hecho y camino del aeropuerto. Sin embargo, llegó la hora final y el big three amarillo y púrpura seguirá siendo el mismo. Lo que resta de temporada por lo menos.

Lo que sí fue para Lakers

Empezaron el curso los Lakers cogiendo a su cuarto jugador, Lamar Odom, y largándolo a cambio de nada a Dallas; una maniobra a la desesperada para liberar salario que sin embargo dejó la impresión de que podrían haber sacado mucho más a cambio que una triste primera opción del draft de 2012. Se esperaba algún as en la manga, alguna incorporación aprovechando el espacio salarial liberado, pero pasaron las semanas y no hubo nada de eso. Acaso una incorporación aún no consumada de una bala perdida de nombre Gilbert Arenas. Ya con la hora límite de traspasos apretando y con la quimera de aspirar al anillo y rehacer el equipo al mismo tiempo en la sesera, dieron con un par de cambios que si bien no los harán campeones, sí mejorarán lo presente.

Los Lakers se deshacen de tres jugadores que suman 109 años y reciben a tres que suman 71. Sueltan lastre de este modo mandando a Derek Fisher —junto a la elección del draft que los Mavericks les dieron de propina a cambio de Odom— a Houston, a cambio de Jordan Hill. Más lastre, esta vez en dirección a Cleveland: Kapono y Walton. Es difícil saber qué buscan ganar los Rockets y los Cavaliers con este traspaso. En cambio es fácil saber cuál será el papel de los recién incorporados en sus nuevos equipos: entre jugadores de rotación y DNP (Did Not Play, por sus siglas en inglés, en referencia a los jugadores que pese a ser convocados no juegan el partido, NdR).

Sí es interesante lo que incorporan: Jordan Hill, proveniente de Houston, es un buen cuatro, trabajador, valiente y con buen tiro. Con sólo 24 años, es un jugador mucho más interesante que Fisher. Aportará desde el banquillo y será el sexto hombre de peso que regalaron con Odom. Sessions y Eyenga llegarán con muchísimas ganas a Los Angeles, tras salir del pozo que es ahora mismo Cleveland, Irving aparte. Son sin embargo jugadores jóvenes y aún por pulir. Imprecisos e inconstantes, pero con todo lucen más que los dos que se van para hacerles sitio y van a darlo todo en su nuevo equipo en los minutos de los que dispongan.

En el otro lado del traspaso, en Houston, escribe Luis Scola en Twitter: Lo mejor del trade es que ya no soy el más viejo del equipo. Muy fino, Luis, muy fino.

Lo que no fue para Minnesota

Venía Minnesota buscando traspasar a Luke Ridnour, un buen base engullido por un pirotécnico Ricky Rubio, pero la lesión de éste lo ha devuelto a su posición de titular, dando así al traste con los rumores que querían acercar a Jamal Crawford, el tipo de escolta anotador que los Timberwolves necesitan, a cambio de Luke. Sonaron trompetas que situaban a Beasley en los Lakers pero que nunca tuvieron consistencia por la falta de oferta angelina.

Lo que sí fue para Nené, a su pesar

Nené es la clase de pívot duro, reboteador, con fundamentos y joven que cualquier entrenador querría como referencia en su pintura. Su progresión en los dos últimos años, además, da lugar a sospechar que su techo está aún más arriba. El pasado verano pasó a ser agente libre tras finalizar su contrato con Denver, y media NBA lo codiciaba. Recibió ofertas de ambas conferencias y de todos los colores. Sin embargo, Nené quiso ser fiel a su equipo y renovó con ellos hasta 2016 por 13 millones de dólares por temporada. Un matrimonio feliz, podría pensarse.

No. Algo ha pasado desde ese bonito momento de rúbrica porque Masai Ujiri, el enigmático nigeriano que tomó las riendas de los Nuggets en 2010 y que también traspasó a Carmelo Anthony, ha cambiado de opinión. Ha mandado a Nené a los Wizards a cambio de McGee, un pívot saltarín del que poco cabe destacar salvo su atleticismo, y Turiaf, un jugador interior con mucho sacrificio pero pocas tablas. A su vez, los Clippers traspasan a Brian Cook a cambio de Nick Young, de los Wizards, sin que esto vaya a cambiar ostensiblemente a ninguno de los dos equipos.

Salen ganando de este modo los Warriors, que se quedan con uno de los cinco mejores pívots de la liga a cambio de un chaval que debe mejorar mucho mental y técnicamente, y que además ya ha tenido algún que otro roce con su entrenador. En cuanto a Denver, la única explicación que puede tener esto es la voluntad de incorporar a un agente libre importante el año que viene, puesto que sus adquisiciones terminan contrato esta temporada. No es sin embargo el mejor de los años en cuanto a agentes libres, y si bien están Deron Williams o Steve Nash… ¿de verdad merece la pena haber perdido a Nené por la posibilidad de incorporarlos? Nash tiene ya una edad, y ¿acaso podría Williams rellenar un hueco, teniendo a un correcto Lawson, mayor que el que está dejando Nené? ¿Por qué le ofrecieron el contrato de renovación si no iban a quedárselo? Enigmas para los que tal vez sólo Ujiri tenga una respuesta, o tal vez ni él. En este tipo de casos uno sólo puede remitirse a las posibles enemistades o amistades a nivel personal. Pero si alguien dirige su equipo en función a las mismas, apañados vamos.

En cuanto a Nené… sólo sé que no me gustaría estar en la misma habitación que él en estos momentos.

Lo que no fue ni será para los Blazers

Dos veces se ha derrumbado el mundo alrededor de Portland esta temporada: la primera vez cuando Brandon Roy, ese prodigio técnico al que alguien llamó «el Tim Duncan de dos metros», anunció que a pesar de contar sólo con 27 años, debía abandonar el baloncesto profesional por culpa de unas rodillas que no quisieron ser partícipes del fulgurante destino baloncestístico de su dueño, en la que es sin duda la mayor pérdida NBA de esta década.

La segunda vez fue ayer. Alguien en Portland debió ingerir unos tacos con una generosa dosis de jalapeños y se dispuso a hacérselo pagar a la franquicia. Tú, Gerald Wallace, ¿jugador franquicia? Ya no: a los Nets a cambio de un exjugador como Okur y un suplente como Shawne Williams. Tú, Camby, ¿referencia de la pintura, pívot titular? A Houston, a cambio de Thabeet y Flynn, dos suplentes que apenas suman 15 minutos por partido entre los dos. Tú, Oden, al que elegimos en la primera posición del draft en 2007. Despedido. Tú, Chris Johnson, ¿qué miras? A la calle también. Pero esto no es todo, no: tú, McMillan, entrenador que ha llevado a la franquicia desde hace siete años, otro despido más, que estamos en racha.

Lo sorprendente no es tanto que destruyan los cimientos del equipo tan salvajemente si no lo poco que logran a cambio. Puede que esta noche alguien duerma a pata ancha en Portland tras haber liberado la tensión acumulada durante años, pero el panorama es desolador para una franquicia que si bien tenía un rumbo confuso, ahora carece completamente del mismo. Lo que era un equipo aspirante a playoffs es ahora un yermo en el que Aldridge está encadenado y del que presumiblemente tanto Crawford como Batum huirán este verano a menos que Portland les ofrezca el más generoso de los contratos.

En cuanto al despido de Oden, aunque sea para hacer sitio a los jugadores que han llegado, no deja de ser un drama, pese a ser un jugador que si bien ha sido hundido por las lesiones (de los 361 partidos que podría haber disputado, se ha perdido 279), ha sido siempre respetado —en concreto por el sector femenino debido a sus cualidades físicas, que el lector ávido de conocimientos encontrará fácilmente en Google desactivando el filtro de control parental en caso de estar activo— y se había tenido infinita paciencia con él esperando que pudiera algún día dejar atrás sus lesiones. Bueno, pues ya no. Probablemente algún equipo querrá hacerse con sus servicios y muy probablemente le irá mejor que en Portland. Vamos: peor no le puede ir.

Lo que sí fue para Golden State

Probablemente el equipo que más cambios ha sufrido este jueves, con la excepción de la barbarie de Portland. Pierden a Monta Ellis, jugador muy importante para ellos. Llegó con fama de pendenciero e insubordinado pero de algún modo todo esto cambió, en parte por pasar a ser padre y en parte por algo más que sucedió dentro de su cabeza y que probablemente sólo él conoce. El caso es que los resultados saltaron a la vista y no sólo recuperó su mejor nivel si no que lo superó ampliamente. No obstante, los Warriors, que seguían sintiéndose huérfanos en el interior pese a la brillante adquisición de David Lee un año atrás, quisieron fortalecerse incorporando al australiano Bogut. Sólido pívot, pero frágil a nivel de lesiones. Una apuesta arriesgada. Llegó con él Stephen Jackson, que no pudo ni siquiera pisar Oakland antes de volver a ser traspasado, esta vez a San Antonio, a cambio de Richard Jefferson.

De todos los traspasos de este frenético jueves, éste es quizá el más justo para ambas partes. Sin embargo, no mejora mucho ninguno de los dos equipos. Por parte de los Spurs, Popovich adquiere un jugador no precisamente defensivo, que es su prioridad, es de suponer que para ponerlo como escolta titular por delante de Ginóbili, con Leonard de alero al lado, un novato muy intenso en defensa, de los que gustan en San Antonio, pero con lagunas en lo ofensivo. En el mejor de los casos, ambos se complementarán a cada lado de la cancha.

Los Warriors tampoco ganan mucho: con la marcha de Jackson, se quedan con un perímetro bajo en el que sólo Curry destaca, y luego hay una serie de medianías que lograrán que se eche de menos a Ellis en 3, 2, 1…

Lo que no fue para Barbosa

Leandro Barbosa es el tipo de persona que hace grande a Steve Nash. Pasó con Barbosa, pasó con Diaw, pasó con Stoudemire, con Bell, y está sucediendo con Gortat, Dudley o Hill aunque aún no nos demos cuenta. Jugadores que parecían candidatos a all-star en Phoenix, como Barbosa, tras abandonar el equipo se convierten en jugadores de rotación. Verdaderas estrellas como Amar’e pierden brillo sin Nash a su lado.

Renovó Leandrinho como Diaw, a la alza, gracias de nuevo a Nash, por casi siete kilos al año, y al ser traspasado a Toronto a cambio de Turkoglu, otro jugador venido a menos y que ni siquiera Nash pudo resucitar, pronto demostró que no valía ni la mitad de lo que costaba. De hecho, ha sido traspasado a Indiana por una miserable opción de segunda ronda del draft, que es poco más que nada.

Lo que no fue para la liga

Así las cosas, ningún cambio importante: los únicos candidatos serios al anillo siguien siendo Oklahoma, Miami y Chicago. En un nivel secundario quedan Lakers, Mavericks, Orlando y Celtics. Todos ellos equipos con un alto componente de jugadores de la vieja escuela que cada vez más ceden paso a la aplastante nueva generación condensada principalmente en los tres primeros equipos citados. Ya están tardando LeBron, Durant, Rose, Wade, Westbrook, Noah, Bosh o Ibaka en robarles el trono a Kobe, Nowitzki, Garnett, Pierce, Pau, Kidd o Ray Allen.

Es hora de abrir paso al relevo generacional.

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23 comentarios

  1. El cambio de Nick Young (17.5 ppp y 27 años) por Brian Cook (1.9 ppp y 31 años) es un verdadero chollo para Clippers. No entiendo que se diga que no cambia a ninguno de los dos equipos cuando para mi es el verdadero negocio de este tradeline.

  2. hay un par de errores en el nombre del equipo donde se habla del traspaso de denver-wizards y clippers-wizards… poniendo en ambos warriors.

  3. Tantos errores en tan poco espacio…vayamos por partes, que diría Jack el destripador:

    NUGGETS:
    – Nené fue traspasado porque este año, tras renovar este verano por muchos millones, entró en barrena. Los Nuggets se veían con un pívot que cumplirá los 30 este año, con 4 años más de contrato por delante, con tendencia a lesionarse y cobrando mucho por ese tiempo. La cosa no apuntaba bien hacia el futuro y lo traspasaron. Si Nené no se hubiera perdido 16 partidos esta temporada y sus perspectivas de lesiones para el futuro fueran mejores otro gallo cantaría. George Karl lo echará de menos, seguro, ya que los dos eran muy próximos al haber superado ambos sendos cánceres.
    – ¿Dudas también del traspaso de Anthony a NY? Fue de las mejores decisiones que tomaron en Denver, y el equipo mejoró muchísimo sin él.
    – ¿McGee saltarín y poco más? Es un pívot con muchísimo potencial y capacidad defensiva, uno de los mejores taponadores de la liga y con una de las mejores producciones por minuto y aún con contrato de rookie. Tiene problemas de madurez y concentración, si, pero si hay un entrenador en la liga que puede corregir eso, ese es George Karl. Es una jugada con un cierto riesgo, si, pero factible.
    – ¿Ty Lawson correcto? Un base de 25 años en continua progresión que promedia 15 puntos y casi 7 asistencias por partido sin perder muchos balones y con buenos porcentajes de tiro es una joya. Los Nuggets no quieren ni a Nash ni a Williams en estos momentos ni para la próxima temporada.
    – Denver, con todo esto, queda con una profundidad de plantilla envidiable. No tienen superestrellas, pero tienen capacidad de rendir bien durante todo el partido. A mayores, ahora tienen espacio salarial para fichar a Wilson Chandler cuando vuelva de China. El pretender ver enemistades personales detrás de estos traspasos es querer buscarle los tres pies al gato.

  4. BLAZERS

    – ¿Gerald Wallace jugador franquicia? No me hagas reir, ese papel lo cumple (y lo seguirá cumpliendo) LaMarcus Aldridge desde la prematura retirada de Brandon Roy.
    – ¿Camby referencia en la pintura? Estamos hablando de un jugador de casi 38 años en constante declive y que cada vez era más marginal en el equipo.
    – Largar a Oden tiene todo el sentido del mundo, y continuar empecinándose en hacer algo con él después de todos estos años y todas estas lesiones sería mucho más negativo para el equipo. Oden no es un jugador, es un ex-jugador que aún no se ha dado cuenta de ello.
    – ¿Qué consiguen los Blazers con todo esto? Espacio salarial a puntapala de aquí en adelante. Si, tiran esta temporada, pero es admitir que con lo que tenían no iban a ninguna parte y mejor hacer borrón y cuenta nueva. Una lección que no le iría nada mal aprender a los Orlando Magic.

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      Suplicio, dales duro.

      Este artículo está realizado por alguien que sencillamente no tiene ni idea de los mecanismos que imperan en los traspasos y fichajes de agentes libres de la NBA, y que hacen que la forma de mejorar los equipos sea radicalmente diferente a los que conocemos clásicamente en Europa (sacar canteranos y fichar a buenos jugadores). Yo, que soy un friki que lleva varios años siguiendo enganchado este tipo de maniobras de los equipos NBA tan aparentemente incoherentes pero que luego tienen todo el sentido del mundo, aún sigo sorprendiéndome de vez en cuando con algún traspaso, pero cuando luego leo análisis de los traspasos entiendo su lógica.

      Es un artículo penoso. No hay problema en que haya periodistas que hablen de cualquier deporte mientras se basen en generalidades, en narrar historias personales de alguno de sus protagonistas… ese tipo de cosas que hace gente como Rubén Uría. Pero si intentan hacer un análisis sobre algún deporte que al menos contacten con algún especialista en tal deporte, que no hay nada malo en reconocer que no se puede ser especialista en todo.

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        Ahora que lo pienso, un artículo sobre la diferencia de mecanismos de mejorar de un equipo NBA respecto la noción clásica que tenemos en Europa, explicado de forma amena por algún especialista que sepa escribir con cierto nivel, podría resultar bastante interesante para la revista.

      • javier

        pocos partidos de los Blazers has visto tú pues….

        Marcus Camby ha sido titular esta temporada todos los partidos con Portland jugando unos 22 minutos

        lo habrán traspasado por ser un expiring y se quitan su salario de 9 millones para la temporada que viene, ya que los Blazers es de los equipos que más se gastan en sueldos este año

      • Guille

        Claro, no tiene ni idea, solo es David Navarro, unos de los tipos que más (y mejor) siguen la NBA.

        Ahora bien, con lo que no estoy de acuerdo es con el traspaso de Camby y el despido de Oden. Camby ha sido un grande de la NBA, pero tiene casi 40 años y el declive se nota. Los Trail Blazers son el quinto equipo que más dinero gasta en salarios y Camby cobraba una millonada para lo que rendía.

        Lo de Oden es la crónica de una muerte anunciada. No ha jugado casi nada en las últimas temporadas y, si bien tiene mucho talento, es de cristal. Nadie va a querer ficharlo y, si lo fichan, será con un contrato paupérrimo, porque nadie quiere arriesgarse a adquirir un jugador que pasa más tiempo en rehabilitación que en pista.

    • menos mal que alguien entiende algo de nba por aqui. Que atrocidad de articulo, que desconocimiento

  5. Madre mía, sin ánimo de criticar, solo has visto el punto negativo de los traspasos, no has contrastado información… Obviamente los traspasos son objetivos pero no todo es tan negativo como tu los pintas

  6. De verdad, el articulo está bien porque te pone al día, pero tiene cada licencia de opinión que es, cuanto menos, debatible.

    Minimizar análisis de jugadores diciendo «Pivot saltarín», «lastre» y cosas por estilo, buf, me irrita.

    Así, no.

  7. Foreman

    Pues a mí el artículo sí me ha gustado.

    Ha contado los hechos (los traspasos) y luego se ha centrado en un análisis crítico de los mismos, en donde obviamente el punto de vista del autor ha tenido su peso. Si preferís los hechos desnudos, las cifras y los datos, una visita a nba.com bastaría.

    Uno puede estar de acuerdo o no con la opinión del que firma, sólo faltaría -yo mismo haría valoraciones diferentes sobre algún traspaso- pudiendo entrar a valorar o refutar sus argumentos. Pero descalificar el artículo por el mero hecho de discordar con las apreciaciones (también subjetivas) del lector, me parece un verdadero despropósito.

    La teórica posesión de la verdad que asistirá a quien analiza positiva o negativamente cada traspaso a día de hoy, sólo se podrá atribuir a meses o incluso años vista, analizando desde la perspectiva temporal el rendimiento de los jugadores incluídos en cada traspaso.

    Lo chungo de verdad de este artículo es la primera foto elegida, donde la sola presencia del boquiabierto vástago de Jason Kidd dificulta cualquier tipo de digestión pacífica.

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      El problema no es la subjetividad propia de cualquier opinión. El problema es que si realizas una opinión desconociendo los mecanismos de mejora de los equipos NBA, algo que cualquiera con un poco de conocimiento de la NBA se habrá dado cuenta en mayor o menor medida al leer el artículo, tu opinión estará basada en unos fundamentos erróneos. Sólo desde la ignorancia se puede creer que la serie de cambios de Portland está causada por las ansias autodestructivas del General Manager de una empresa que maneja cientos de millones por temporada.

      Todo el mundo tiene derecho a tener una opinión, pero no a que esta opinión sea igual de importante que la del resto.

      • Es decir, resumiendo tus comentarios a este artículo: que te gustaría que te hubieran pedido a ti que lo escribieras.
        Pues mira, no ha sido así.

        • ▂▅▇█▓░✌✌✌░▓█▇▅▂

          Juas, un ad hominem de los de toda la vida.

          Sólo remarco que en este artículo se han cometido bastantes errores, para quien no conozca lo suficiente el baloncesto NBA como para poder detectarlos, y que por lo tanto no se crea a pies juntillas lo dicho por el artículo. En muchos otros artículos de jotdown puede haberlos también, pero yo no soy capaz de detectarlos, y me gustaría que otros lectores me avisaran de que los hay. Lo triste es que yo, que soy sólo un aficionado que hace apenas unos años que sigo la NBA, los he detectado.

  8. titonosfe

    No es que no se pueden soltar opiniones tan desinformadas, es que lo de Nick Young por ejemplo puede acercar a los clippers a la lucha por el título. Que lo de barbosa es un win win de manual por que es falso que sea un jugador que haya brillado gracias a nash (posiblemente era el jugador que menos coincidia con el, muchas veces ejerciendo de falso base) y sigue siendo un jugador muy aprovechable, pero no para un equipo que está haciendo tanking, y así muchos detalles mas…

  9. Creo que se confunden errores con diferencias de opinión: que éste o ése jugador sea mejor o peor es una opinión, decir «(…) a una bestia que logra más de 20 puntos, 15 rebotes y dos tapones por partido(…).» sí es mal periodismo: 21-16-3?

  10. Pingback: Mercado NBA 2012: Lo que fue y lo que no fue en la locura del jueves | SportSquare

  11. titonosfe

    Decir que no son jugadores de similar importancia Young que Cook, no es una diferencia de opinión es un hecho. El artículo es muy malo y no pasa nada por decirlo.

  12. Era necesario al hablar de Oden mencionar su miembro?
    o era sólo por rellenar espacio, en vuestro afán por hacer artículos kilométricos ? No por ser mas largo siempre es mejor

  13. Lo que pudo ser en Nets (Broooklyn por extensión) a lo que fue finalmente. Es decir para el estreno para la temporada que viene en el nuevo barrio newyorkino, podían haber presentado un equipito con Deron, Brooks, ronda draft (Jeremy Beal quizás), Humphreis, Howard.
    Ahora me preguntaréis como lograba conjuntar a todos estos tipos en el mismo equipo, yo os responderé encantado. Pero lo dicho, no fue ni será.

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