Está usted entrando en la Zona Tyson

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Mike Tyson. Imagen: Brian Brizer (CC).

Hace poco, un artículo de TMZ sobre Charlie Sheen incluía las palabras «maletín lleno de cocaína», «fiesta de treinta y seis horas», «connoisseur porno», «crítica pornográfica», «sala de cine», «fumar coca sin parar», «llamar al 911» y «Maloof» . Si llega a tener además la palabra «tigre», habría sido la mejor historia en la Zona Tyson jamás contada. 

Bill Simmons.

La Zona Tyson es es un lugar mágico que escapa a la comprensión humana, un territorio cuya posición acotó el periodista deportivo Bill Simmons un día que las musas le soplaban los vientos adecuados mientras contestaba a una remesa de preguntas de sus fans. Desde entonces la Zona Tyson se ha establecido oficialmente como un emplazamiento indómito bordeado con una aduana de férreas reglas que solo permite el acceso a un tipo de personas: aquellas que están tan mal de la puta cabeza como para que absolutamente nada de lo que hagan pueda ya resultar sorprendente. Lo que Simmons había creado era una reserva donde la sociedad podía enviar a todas aquellas celebridades que con sus actos y palabras se habían pasado de largo la vida, el universo y todo lo demás sin haberse molestado en encender el intermitente para adelantar. La zona Tyson es el lugar imaginario donde habitan aquellas caras conocidas cuyas excentricidades y excesos han alcanzado niveles extraordinarios de locura. Es el lugar exacto donde Mike Tyson tiene plantada una hermosa mansión con vistas a la demencia.

FAQ

En 2004, durante una ronda de preguntas variadas, un lector llamada Brendan Quinn le lanzó a Bill Simmons, columnista de la ESPN (Entertainment and Sports Programming Network), la siguiente consulta: «Creo que Ron Artest habita en la actualidad en un lugar de aire enrarecido. Oficialmente es el tipo de persona sobre la que alguien podría decirme “¿Has oído lo de que [nombre de celebridad] ha [orinado sobre un policía/comenzado a criar unicornios/etcétera…]?” y yo no tendría ningún problema en creer que eso es verdad. Creo que cohabita ese espacio que está ocupado por Mike Tyson, Michael Jackson, Courtney Love y el último Ol’ Dirty Bastard. ¿Se te ocurren algunos otros?».

Simmons contestó a Quinn demostrando fascinación por el concepto: «Es una teoría fantástica. Creo que deberíamos llamar a eso la “Zona Tyson”». Y enumeró una lista de personajes que consideraba dignos de residir en aquel lugar, gente entre la que se encontraban: Dennis Rodman, Omarosa, R. Kelly, Najeh Davenport, Suge Knight, Flavor Flav, Brigette Nielsen, cualquier miembro de G-Unit, Andy Dick, Anna Nicole Smith, el padre de Lindsay Lohan, Margot Kidder, Tara Reid, Lil Jon, Gary Busey, Paris Hilton, Bison Dele en sus últimos años, Henry Winkler (¿?) o Liza Minelli. Al periodista aquella idea le hizo bastante gracia y se la llevó consigo a futuros shows radiofónicos y columnas deportivas donde el concepto caló bastante bien entre sus seguidores. Simmons siempre ha tenido buena mano para popularizar ocurrencias similares y es el culpable de que también se hayan extendido cosas como la Teoría Edwing, una hipótesis basada en el baloncestista Patrick Edwing donde se sentencia que un equipo con un jugador extremadamente popular comenzará a obtener mejores resultados cuando dicha superestrella esté lesionada, sancionada sin poder jugar o retirada.

Ron Artest, aquella persona que mencionaba el lector como posible candidato para anidar en la Zona Tyson, era una criatura curiosa y con suficientes méritos como para anidar en territorio Tyson. Se trataba de un jugador y entrenador profesional de baloncesto (a lo largo de su carrera ha militado en  los Chicago Bulls, Sacramento Kings, Houston Rockets, Los Angeles Lakers o New York Knicks entre otros) que en el 2004 transformó un partido entre los Indiana Pacers y los Detroit Pistons en una batalla campal. Aquella pelea gigantesca, tan importante como para tener su propia entrada en la Wikipedia, fue detonada por una falta de Artest cometida con mucha mala leche sobre Ben Wallace. Un incidente que dio pie a enfrentamientos sobre la pista entre un montón de jugadores cabreados y degeneró hasta ofrecer una imagen espantosa: la de un Artest desquiciado que junto a sus compañeros de equipo, y tras haber sido golpeado por un vaso de plástico arrojado desde el patio de butacas, trotaba por las gradas repartiendo hostias entrre la gente del público. El espectáculo terminó con la cancha invadida y el jugador volviendo al vestuario junto a sus compañeros de equipo y bajo una lluvia de palomitas, refrescos y vasos que les arrojaban los espectadores enervados.

NBA: Where BIG happens.

El resto del currículo de Artest es no menos meritorio: se presentó en un entrenamiento en bata, apareció en el programa de Jimmy Kimmel en calzoncillos y con el nombre del presentador rapado en la cabeza, se llevó por delante una cámara y un monitor después de perder un partido contra los Knicks, participó en el reality Dancing with the Stars (el Mira quién baila estadounidense) quedando en último lugar, confesó que se metía copazos de coñac Hennessy en el vestuario durante los tiempos muertos de los partidos, publicó su propio álbum de rap (con colaboraciones de gente como P. Diddy, Mike Jones o Juvenile), se presentó en una rueda de prensa gritando «¡Tengo Wheaties!» porque le habían traído una caja de cereales, aseguró que había crecido entre cucarachas y a uno de sus amigos le habían asesinado durante un partido clavándole la pata de una mesa en el pecho, dio las gracias a su psiquiatra en una entrevista tras ganar las finales de 2010, se apuntó a irse de fiesta con los fans random que se topaba por la calle (o a jugar con ellos al Monopoly en la playa), fue acusado de maltratar a sus perros, condenado por violencia doméstica y cambió legalmente su nombre por algo mucho más evocador: desde 2011 ya no se llama «Ron Artest» sino «Metta World Peace», siendo «Metta» (una palabra budista que podría traducirse como «amor») su nombre oficial y «World Peace» (paz mundial) su apellido legal.

Metta World Peace, el artista anteriormente conocido como Ron Artest. Imagen: Keith Allison (CC).

Pero las sugerencias de Bill Simmons sobre celebridades que habían penetrado en la Zona Tyson tampoco se quedaban atrás: Najeh Davenport es un jugador de la NFL que había sido condenado en su juventud por entrar en el dormitorio de una chica de la católica Barry University y cagar en su cesta de la ropa, algo que el propio Davenport negaba («¿Dónde están las pruebas? ¿Dónde están los excrementos?»). El productor musical Suge Knight casi ha disparado tantos tiros como los que ha recibido y en la actualidad está siendo juzgado por asesinato tras atropellar a un amigo suyo y darse a la fuga. El cómico Andy Dick lleva años siendo despedido de películas y programas por presentarse en el lugar pasado de alcoholes y drogas, orinando en público, prometiendo felaciones y metiendo mano a toda mujer y hombre que se encuentra por el camino (una broma recurrente entre sus conocidos es decir que su nombre le sienta como un guante, pues «A. Dick» podría traducirse como «Un imbécil»).

Flavor Fla acabó en la cárcel tras disparar a su vecino. Liza Minnelli supo conservarse muy bien a base de mantenerse sumergida en alcohol la mayor parte del tiempo posible. A Margor Kidder la encontraron en 1996 hecha unos zorros tras vivir entre arbustos durante días como consecuencia de un ataque de nervios. Gary Busey ha llegado a esnifar cocaína del lomo de su propio perro. De Tara Reid se rumorea que perdió uno de sus dientes mientras estaba de party hard pero fue capaz de localizarlo y autoimplantárselo con pegamento para continuar la fiesta. Paris Hilton tan pronto protagonizaba una sex-tape como un anuncio de hamburguesas donde lavaba un coche refrotando el culo contra la carrocería o se montaba su propio reality show para buscarse una Best friend forever.

Dennis Rodman, alias The Worm, el jugador de la NBA que llamó la atención por sus pintas (pelos de colores, piercings y tatuajes numerosos) en una época (mediados de los noventa) donde la gente era más recatada, es de esas personas que gusta de acumular excentricidades como quien colecciona cromos: ha comisariado la Liga en Lencería de Rugby (donde se organizaban eventos que incluían «chicas, fuego, jaulas y… lencería»), le ha regalado un cabezazo a un árbitro, se ha presentado vestido de novia la promoción de su autobiografía, se ha convertido en estrella de acción para protagonizar películas espantosas como Double Team (coprotagonizada junto a Jean-Claude Van Damme) o Rescate explosivo, se ha ennoviado con gente como Carmen Electra o Madonna (quien, según el propio jugador, tenía tantas ganas de un Rodman Junior como para cruzar el país en avión durante sus días fértiles en busca de embarazo), se ha declarado bisexual para casarse consigo mismo, ha tenido su propio talk show, ha estado a punto de suicidarse con un rifle y se ha roto el pene en al menos tres ocasiones distintas.

También ha hecho carrera en el otro gran deporte que los americanos aman con pasión desbocada: la lucha libre, un terreno donde se alió con sus colegas Hulk Hogan, Kevin Nash y Scott Hall para formar un dream team de luchadores chungos conocidos como New World Order. En 2012, el periódico Los Angeles Times explicaba que su casa frente al mar podía ser fácilmente confundida con una estación de policía por culpa de las continuas visitas de los agentes del orden a los fiestorros desmedidos que organizaba Rodman. Aunque la más sorprendente de sus extravagancias sería hacerse colega del líder norcoreano Kim Jong-Un, una persona con la que asegura «haber compartido karaoke y salido a cabalgar juntos». Una relación extraña que le ha llevado a visitar Corea del Norte en varias ocasiones (en viajes patrocinados por una criptomoneda para comprar cannabis) y ha propiciado momentos tan vergonzosos como aquel monumental cabreo emitido en directo en la CNN donde fue entrevistado desde el país oriental demostrando que de políticas y actualidad el jugador no entiende mucho, un episodio bastante triste por el que acabaría disculpándose y echando la culpa al alcohol. Los cercanos a Rodman aseguran que cuando alguien le recuerda que en Corea del Norte hay gulags, el jugador contesta con la lógica de un niño de cuatro años: «Yeah. Pero yo no los he visto».

Dennis Rodman en Double Team. Imagen: Columbia Pictures.

Vecinos de la Zona Tyson

Evi Quaid confesó que ella y su marido habían intentado huir a Siberia para salvar sus vidas, pero finalmente no lo habían logrado porque «no fueron capaces de descubrir cómo se llegaba hasta allí». Unas declaraciones realizadas a una periodista del Vanity Fair, Nancy Jo Sales, a través de un teléfono de prepago porque el matrimonio había dejado de utilizar móviles temerosos de que una banda misteriosa de personas rastreasen su pista. El marido en cuestión era Randy Quaid, el hermano mayor de Dennis Quaid y un actor que ha participado en más de noventa películas (entre las que figuran cosas tan variadas como El último deber, Los fantasmas de Goya, Vaya par de idiotas, Locos de amor, Independence Day, No es otra estúpida película americana o El expreso de medianoche), ha ganado un Globo de Oro y ha sido nominado al Óscar y al BAFTA. Y las personas que supuestamente les seguían la pista eran los miembros de una asociación secreta llamada The Star Whackers que se dedicaba a asesinar estrellas de Hollywood.

Una organización que, según los Quaid, habían asesinado a David Carradine y Heath Ledger y pretendían hacer lo mismo con Lindsay Lohan, Britney Spears y Mel Gibson. Desde 2009 el matrimonio Quaid ha sido perseguido por la ley tras defraudar con una tarjeta de crédito, ocupar una casa que no era suya y pasar olímpicamente de todas las citaciones al juzgado. En 2010, ambos vivían y dormían en un coche, entre montañas de comida basura y los meados de su perro. Al final consiguieron huir de los Estados Unidos para establecerse en Vancouver, Canadá, y en cada una de las entrevistas y apariciones televisivas que han perpetrado desde entonces han dado la impresión de estar más tarados. En su visita a Good Morning America, la periodista Andrea Canning llegó a preguntarles directamente si eran mentalmente inestables, esquizofrénicos o habían ido drogados al programa y si realmente no estaban fingiendo toda esa payasada.

Randy Quaid. Imagen: James Jeffrey (CC).

Lindsay Lohan convirtió las clínicas de rehabilitación en su segunda residencia y tuvo ocurrencias tan acertadas como disfrazarse de Sharon Tate el día del cumpleaños de Charles Manson y contárselo a internet. En 2007, a Britney Spears se le fue la pinza por completo, se metió en una peluquería para raparse la cabeza a sí misma y poco después atacó a los paparazzi que la perseguían con un paraguas. En 2010, Mel Gibson descubrió que alguien había filtrado en internet una colección envidiable de conversaciones telefónicas donde el actor gritaba y amenazaba a su expareja como un completo desquiciado.

Uno de los relatos más fascinantes sobre gente acostumbrada a moverse por territorios absurdos y excéntricos es una anécdota del cantante Ninja del grupo Die Antwoord, una persona que directamente parece haber nacido en la Zona Tyson. Una crónica extraordinaria sobre cómo una llamada de Paris Hilton desembocó en una invitación de Kanye West para jugar un partido en casa de Drake, una persona que odiaba a Ninja, y acaba con Kim Kardashian preparando un pudding de banana. Una maravilla delirante que Julien Jourdain de Muizon tuvo a bien animar para Vice:

La ocasión en la que Ninja de Die Antwoord jugó al baloncesto en la casa de Drake.
Incluye testículos frotándose por la cara de raperos («aunque eso nunca ocurrió»).

Charlie Sheen directamente ha decidido plantar sus propios cultivos en la Zona Tyson. El actor de Wall Street, Conspiración en la sombra o Hot Shots! lleva desde 1998 tanteando el abrazo de las sobredosis y desde 2009 con el modo turbo activado. Ha sido detenido por destrozar habitaciones y golpear a su esposa, la policía le ha quitado la custodia de sus hijos, ha convertido en una rutina las visitas al hospital por pasarse con las drogas al mismo tiempo que se ha opuesto a vacunar a sus hijos «porque eso significa envenenarlos», ha logrado que lo despidan de la serie que le había convertido en el actor mejor pagado de la televisión estadounidense (Dos hombres y medio) por ciscarse en su productor, ha dado entrevistas para declarar que es un hechicero con sangre de tigre, ha decidido dedicar su vida a amorosa a coleccionar pornstars, ha subido vídeos a internet fumando cigarrillos por la nariz, ha reconocido ser VIH positivo pero no saber cómo lo contrajo y ha declarado «Estoy cansado de tener que hacer como que no soy especial. Estoy cansado de tener que hacer como que no soy una puta rockstar de Marte».

Charlie Sheen desayunando. Imagen: Warner Bros. Television.

«¿Deberíamos rebautizar la Zona Tyson con el nombre de Sheen?», se preguntó Simmons en una ocasión. «A lo mejor esto podría funcionar como la presidencia y que nadie tuviese permitido mantener el título durante más de ocho años. Además, Tyson es una persona que llega a justificar su estancia en la zona tres veces al año, pero Sheen lo hace tres veces al mes. Y hemos visto que Tyson durante los últimos años se ha ido tranquilizando, mientras que Sheen ya no puede etiquetarse como “libertino” porque eso menospreciaría lo que está haciendo», reflexionaba el columnista antes de llegar a la conclusión de que algunas convenciones son inamovibles: «¿A quién quiero engañar? La mantendremos como la Zona Tyson. Ese tío le arrancó de un mordisco parte de la oreja a Evander Holyfield durante un combate. Si Charlie quisiera arrebatarle el título a Tyson tendría que ir a un partido de los Lakers junto a tres estrellas porno, meterle un puñetazo en los morros a Jack Nicholson, lanzar una bolsa de coca en medio de la pista y arrojarse a esnifarla mientras mira porno en su iPad».

Al César lo que es del César

Si aquella región fantástica apadrinada por Simmons ha heredado la denominación Tyson es porque existen verdaderas razones para hacerlo. Y a la hora de la verdad es imposible vencer al rey en su terreno: Mike Tyson es el boxeador que utilizaba un pene falso repleto de orina para pasar los controles antidroga, aquel que confesó haber combatido en el 2000 contra Lou Savarese «completamente fumado y encocado». La persona que le arrancó de un bocado parte de la oreja a Evander Holyfield, amenazó con comerse a los hijos de Lennox Lewis, dijo que estaba preparado para pelear contra el mismísimo Jesucristo y le dio una paliza a siete prostitutas mientras andaba relleno de vodka, morfina y cocaína. Un despojo humano que ha sido condenado por violación, ha recurrido al vudú para intentar evitar la cárcel, ha embarazado a una funcionaria de prisiones mientras cumplía condena, ha comentado que estaba «decepcionado por no haber matado a nadie en el ring» y ha admitido que había hecho «de cinco a siete» cosas más graves que violar a una persona. Alguien que tenía tigres de bengala por mascotas, intentó sobornar al empleado de un zoo para que le dejase entrar en una jaula a darle una paliza a un gorila, se tatuó media cara con un tribal, estuvo encerrado con Steve-O tres horas en un lavabo metiéndose cocaína, le rompió la nariz a ese mismo Steve-O sin ni siquiera moverse durante un numerito en homenaje a Charlie Sheen, protagonizó un programa de televisión (Taking on Tyson) de seis episodios centrados participar en una competición de carreras de palomas y apoyó a Donald Trump en su candidatura a presidente de los Estados Unidos de América.

En 2012 un usuario de Reddit preguntaba a la comunidad sobre celebridades que hubiesen hecho méritos suficientes como para entrar la Zona Tyson.

Alguien contestaba: «Donald J. Trump. Ojalá se hubiese presentado a las elecciones para presidente».

15 comentarios

  1. Gente sana joder, sí es que no sabéis divertiros. Todavía sigo pensando cómo se rompe una nariz sin moverse…

  2. Octavio

    Para todos los de la lista, el eslogan de la NBA es perfecto: This is why we play.

  3. RealMcManus

    Patrick Ewing, sin d :-p

  4. Bunk Moreland

    ¿Cuál sería el equivalente de la Zona Tyson aquí en España?

    • Confío en Froilan como futuro aspirante para residir en la zona Tyson,mejor dicho zona Poli Diaz. (o zona potro de vallecas) Allí donde hace mucho que ya residen willy Toledo , fabio mcnamara, Pocholo, el niño gordito de la que se avecina,los hermanos panero al completo y un largo etcétera

      • Leticia Savater se los fo*** a todos

      • Asín...nos va

        Gran hallazgo la Zona Poli Díaz, será nuestro nuevo estándar. Froilán no nos defraudará.

        • Jaja es q ni siquiera Leticia savater puede hacercarse al gran policarpio, capaz d pasar en menos de 15 años de ser campeón europeo y aspirante al mundial con 200 millones de pesetas en el bolsillo a hacer 2 peli porno y alquilar una tienda de campaña para heroinomanos.Buff pensándolo bien, ni siquiera Tyson llega a su nivel.

    • Octavi

      ¿La zona (Belén) Esteban?

  5. tarados todos

    tele 5, obviamente

  6. Kraken

    Rajoy, Sanchez, Rivera, Arrimadas, Cifuentes, Llarena, Barcenas, Lamela, Zoido,
    Rato, Saenz de Santamaria, Camps, Aguirre, Granados, Catalá, Aznar,
    Urdangarin y todos los Borbones.

    • Faltan muchos, te veo un poco tendencioso. Por ejemplo, Puigdemont, Junqueras, los Jordis, Rahola… por hablar de Cataluña. Pablo e Irene, Monedero, Susana… La lista es interminable.

  7. Kraken

    Todos para el Toisón de Oro…..

  8. La zona Ozzy Osbourne está un poco más allá que lla zona Tyson. Es cuando empiezas a ver la luz. All aboaaaaaaaaaaaard, jajajaja…

  9. La zona Poli Diaz me gusta ,Poli el mejor boxeador español de la historia.

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