
Hari Kondabolu tiene un problema con Los Simpson, y lo tiene desde hace veintinueve años. Concretamente, tiene un problema con uno de los secundarios del show: Apu Nahasapeemapetilon. Lo odia. Con toda su alma.
Kondabolu es un cómico norteamericano hijo de un par de inmigrantes indios (Ravi y Uma). Un artista que durante la última década ha paseado su stand-up comedy por programas de renombre como Jimmy Kimmel Live!, Conan, The Late Shown with David Letterman, Comedy Central Presents, el Russell Howard’s Good News de la BBC o eventos como el reputado Edinburgh Festival Fringe que se celebra anualmente en Escocia. Su rutina cómica suele trastear con las discriminaciones raciales, sexuales y sociales. En 2012, entró a formar parte del equipo de guionistas de Totally Biased, un programa de la televisión por cable donde W. Kamau Bell le azuzó amablemente (susurrándole «Si no lo haces, te despido») para que expusiese ante la cámara cierto disgusto personal por Los Simpson. El resultado fue un pequeño segmento de cinco minutos en el que Kondabolu hablaba en clave de comedia sobre la representación india en el mundo del entretenimiento, un monólogo donde el público no pudo contener una expresión de sorpresa al ver que un icono tan conocido como Apu iba a ser diana de una tormenta de mierda:
Totally Biased. Obsérvese el sufrido «Oooooh» que emana de los espectadores cuando descubren que se va a crucificar algo con lo que todos han crecido.
En aquella intervención el cómico despellejó rápidamente al personaje: «Apu, un dibujo animado doblado por Hank Azaria, un hombre blanco. Un hombre blanco imitando el tono de otro hombre blanco que se estuviese burlando de mi padre». Pero además aprovechaba para recordar que el imaginario pop lleva mucho tiempo siendo cruel con las personas indias, pintándolas como esos seres exóticos que meriendan sesos de mono durante el buffet libre de Indiana Jones y el templo maldito. El discurso de Kondabolu no renunciaba al sarcasmo ni siquiera cuando afirmaba que la sociedad comenzaba a caminar en la dirección correcta: «Las cosas están mejorando. Y ahora que tenemos a tantas personas indias famosas probablemente ya puedo soltar mierda sobre alguna persona india famosa». Lo eficaz de aquella intervención convenció al cómico de que era posible expandir la idea hasta montar un documental. Y así nació una pieza de cincuenta minutos ideada por el propio Kondabolu, dirigida por Michael Melamedoff, titulada The Problem with Apu y centrada en exponer el problema que representaba Apu para la sociedad india. Un pequeño film que también se concentraba mucho en intentar localizar a Hank Azaria, el Apu de ficción, para hablar sobre el tema.
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Como me cuesta entender a los americanos.
Hacen un mundo de una chorrada como la de Apu, en una serie donde TODOS los personajes son estereotipos grotescos (desde Homer hasta Cletus). Y luego te venden como super moderno y super tolerante una absoluta mierda, completamente estereotipada hasta la burla, hasta la ofensa más absoluta como es Wakanda, el pais imaginario de Blackpanther.
¿Viviremos para ver el fin de la hegemonía americana? Espero que si. Por salud mental
Ya puestos, que quiten al Hombre Abeja por perpetuar los estereotipos sobre hispanos; a Smithers, por burlarse de los gays; a Barney, por frivolizar sobre el alcoholismo; y a Homer por su retrato del maltrato infantil cada vez que intenta estrangular a Bart… ¡Joder, primero Friends es racista y ahora esto!
Abu es un personaje basado en un estereotipo en una serie que se nutre de ellos y los parodia desde su comienzo. Por ello fue aplaudida. El problema viene cuando se usan esos estereotipos para marginar a los demás. Si a un americano medio le llaman Homer, ¿no es también motivo de ofensa? Pero claro,el número de Homer ignorantes gana por goleada a los Abu…
Habiendo vivido muchos años en EEUU y habiendo sido «instruido» por gente que podríamos considerar exponente de la corrección política, creo que he entendido que el gran problema en estos temas es la **alienación cultural** de gran parte de la población mundial (hacia su propio contexto cultural, dejado de lado en detrimento de la hegemónica visión estadounidense) en estos momentos, incluidos nosotros, europeos occidentales con falta de iniciativa mainstream en las últimas décadas, pero orgullosos de ser más papistas que el papa en todo asunto polémico que se nos cruce por delante.
La perspectiva cultural e ideológica estadounidense, exportada por su exitosísima estrategia global de marketing de las últimas 7 décadas, se basa fuertemente en principios anglosajones, protestantes conservadores, y muy fuertemente arraigados en sus particularidades históricas recientes (s XIX en adelante) *pero* sin explicitarlo (y esto es importante).
Pero, como es lógico, otros países o culturas tienen otros contextos recientes, que pueden no parecerse en nada al estadounidense. En casos como el alemán, el belga o el británico, el paralelismo puede ser más sencillo porque sus contextos son, salvando las distancias, más parecidos. En el caso español, por ejemplo, es un síntoma de paletismo, a mi modo de ver.
Teniendo en cuenta su contexto sociocultural en el s XIX y XX, tiene sentido esta corrección política: su sociedad, si bien abanderada de la libertad y responsabilidad individuales, sostuvo un sistema esclavista con uñas y dientes hasta sus últimas consecuencias (una guerra civil), y mantuvieron vivos ramalazos de dicho sistema (segregacionismo) durante 100 años más. La sociedad española, por ejemplo, seguramente era más racista incluso que la americana en esos años, pero ni exhibía la variedad racial intrínseca a la estadounidense ni -lo más importante- lo institucionalizaba y regulaba como ley justa y correcta. Las matanzas y discriminación de indígenas americanos en la antigua Nueva España fueron tremendas (si bien matizables por el tema de epidemias etc) – pero en su mayor parte en un contexto de guerra, gozando con «protección jurídica» nominal. La aniquilación de los indios norteamericanos se llevó a cabo sistemáticamente, con leyes-chanchullos vergonzosos para la época y para los propios implicados, bajo un concepto de «destino manifiesto» (simplemente un fascismo racista-corporativo decimonónico), y todo en pleno siglo de las luces, cuando tales comportamientos no eran la norma, salvo quizá en las colonias de explotación europeas en África (véase aquí por qué la identificación con la perspectiva americana es más coherente en Alemania, Bélgica o incluso Francia). Y se sigue perpetuando *legalmente* hoy en día con las reservas indias y la propiedad federal de gran parte de los territorios entre las Rocosas y las Grandes Llanuras.
Aún más: siendo un país de inmigrantes, EEUU tiene dinámicas sociales que no se dan en la mayor parte del resto del mundo. A pesar de ello, el país está ciertamente dominado por la población protestante de origen anglosajón/germánico/nórdico, aunque cierto cambio puede estar produciéndose en los últimos años – pero esto dejó de ser explicitado a partir de los años 40. En los años 20 del s XX, en plena inmigración masiva al que se estaba volviendo el motor del mundo occidental, esta clasificación exclusivamente piramidal de la sociedad era mucho más patente – terrible, pero al menos las cartas estaban encima de la mesa. 1- blancos caucásicos de principios protestantes y moral centro-noreuropea. 2- católicos europeos, preferentemente de piel blanca (irlandeses, franceses, alemanes meridionales, españoles, italianos o portugueses norteños…), 3- sureuropeos de piel más morena, eminentemente católicos (italianos y españoles meridionales), 4- mulatos y mestizos, eminentemente inmigrantes hispanoamericanos o caribeños, normalmente católicos, 5-asiáticos o hindúes, 6 y último- negros, de donde fueran. Esta clasificación sigue muy vigente, sólo que ahora no se habla de ella, lo que la hace ser aceptada e interiorizada incluso por los grupos en desventaja en tal pirámide. Y las bromas, los acentos y burlas eran parte integrante de esta institucionalización del racismo étnico y cultural hasta *hace muy poco*.
Éste es el gran problema, en mi opinión, que es (creo yo) usado además para enfocar la atención pública hacia desigualdades identitarias, étnico-raciales y de género como *justificación última y válida en todo caso* de los problemas sociales actuales, enmascarando que la mayor parte de ellos son en realidad problemas de clase, de explotación elitista o de hegemonía cultural por parte de ese grupo muy circunscrito (véase la colonización cultural en los últimos 50 años de la América «Latina» por parte estadounidense, y el tremendo desarraigo cultural que conlleva, incluyendo la defensa a capa y espada del «American Way of Life» por gran parte de la clase alta Y baja hispanoamericana).
Y todo esto está «bien», en el sentido de que es entendible que su conciencia colectiva les lleve por tales derroteros, en el caso estadounidense o incluso centro/noreuropeo, aunque sea discutible que la «corrección política» (es decir, el mea culpa con lágrimas de cocodrilo sin hacer examen de conciencia sobre qué llevó a dichos comportamientos) sea la solución óptima. Lo que es sangrante es que culturas con dinámicas históricas y culturales muy diferentes a la norteamericana (españoles, pero también italianos, o griegos, o norteafricanos, o árabes o chinos…) no busquemos la sustancia de tal corrección política y la apliquemos a lo que realmente son nuestros problemas sangrantes, que son unos cuantos, pero no esos. No, en su lugar nos obsesionamos con la anécdota, y barruntamos hasta la extenuación «ángeles sobre la cabeza de alfileres» que, simplemente, no nos atañen.
Por mi parte, considero hasta *sano*, en nuestro contexto sociocultural, bromas de ese tipo. Obviar la diversidad, arrasar cualquier posibilidad de ofensa a otros, homogeneizar las diferencias, no las disuelve, ni debería ser ése el objetivo, so pena de olvidar sus causas antes de que las injusticias se resuelvan.
Hazte un blog anda…
¿Algo que aportar aparte de decirme qué tengo que hacer?
Perdón por comentar un artículo con más caracteres de los que permite Twitter, se ve que últimamente está mal visto juntar más de dos frases seguidas.
Igual tienes que leer menos en FC
Ni caso David, tu mensaje me ha parecido muy interesante: razonado, bien escrito y acertado…así da gusto!
Menuda chorrada. El problema está en la gente que no se da cuenta de lo que es un estereotipo y no le da el cerebro para mas, no en el personaje de la serie. Sobre todo en una serie donde abundan los estereotipos (nadie va a protestar por el hombre abeja, cletus, …?)
Y lo de intentar cazar al actor de doblaje que le pone la voz para tenderle una trampa posiblemente, muy de «attention whore» por parte del cómico.
Estos tipos, lo que tienen es un grave problema con la libertad de expresión.
Pero claro, para los progres y los ofendidos, la libertad de expresión es algo que les pertenece en exclusiva a ellos, para burlarse de la gente que les dé la gana y de las creencias que les dé la gana. Y si alguien protesta, es un facha y un censor liberticida.
Hasta que ellos, y sus creencias, son el objeto de las burlas. Entonces la censura se convierte en una obligación. Y si alguien protesta, es un facha y un racista, machista y demás istas, histas y jistas.
Amén
Propongo que ya puestos a quemar vivo al señor Azaria se utilice como prueba de cargo su papel de homosexual latino en La jaula de las locas. No puede ser más estereotipado (ni más hilarante).
Si el principal problema de los indios es Apu, no tienen problemas. A lo mejor lo que quiere este tipo es que hablen de él y no sabía como conseguirlo.
Alguien me presta un papel de fumar? Se me ha acabado el mio y me estoy meando vivo.
llevo diciendo eso mismo ya muchos años: los fabricantes de papel de fumar tienen a sus empleados trabajando a tres turnos, y aún así, hay un desabastecimiento brutal hoy día. Toooodo nos hiere.