El cubismo en la cultura moderna. Un curso online gratuito del Museo Reina Sofía y de la Fundación Telefónica

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El Museo Reina Sofía y Fundación Telefónica presentan El cubismo en la cultura moderna, el primer MOOC de cubismo realizado en un museo de arte contemporáneo. Un curso online donde ambas instituciones, referentes internacionales en el ámbito del cubismo, demuestran la riqueza y el potencial educativo de sus respectivas colecciones, destacando la importancia del propio movimiento artístico. El curso durará cinco semanas, el plazo de inscripción finaliza el 17 de junio y en otoño tendrá lugar una nueva edición.

El cubismo: una revolución adelantada a su tiempo

Cuando Pablo Picasso mostró a sus contemporáneos, en 1907 y en su estudio de París, la obra que había estado elaborando durante meses, muchos creyeron que se trataba de una broma de mal gusto. A Georges Braque le provocó un rechazo inmediato, Henri Matisse lo interpretó como una burla, el crítico de arte Félix Fénéon recomendó a Picasso que se dedicase a la caricatura, el galerista Ambroise Vollard salió del estudio sin entender qué estaba pasando, el experto en arte Leo Stein lo definió como un amasijo espantoso y hasta el propio marchante del pintor malagueño, Daniel-Henry Kahnweiler, confesaría  más tarde que aquello supuso un shock tremendo: «El cuadro que ha pintado les parece a todos monstruoso y disparatado. André Derain me dijo que un día nos encontraremos a Picasso colgado detrás de su gran cuadro». Sobre el lienzo, cinco meretrices desnudas mostraban cuerpos de rasgos angulosos y rostros imposibles. Y frente a él, quienes se enfrentaban a la pintura no eran capaces de entender que pretendía, entre las páginas del neoyorquino The Architectural Record un reportaje definía a Picasso como un «verdadero diablo en el mejor de los sentidos» y reproducía el polémico cuadro junto a un texto en el que se alababa el sentido del humor del pintor.

Picasso no acostumbraba a titular sus cuadros sino que estos acababan adoptando un nombre cierto tiempo después de ser creados. El poeta Apollinaire bautizó la controvertida obra como El burdel filosófico y acabó adorándola a pesar de haberla odiado inicialmente. Otro poeta, André Salmon, la renombró como Las señoritas de Avinyó en honor a una calle de Barcelona salpicada de prostíbulos y todos aquellos que, al no ser artistas bohemios ni gente de vida difusa, no conocían el callejero canalla de la Ciudad Condal asumieron que el título se refería a la ciudad de Aviñón («Avignon»). El valioso movimiento artístico que aquella pieza estaba a punto de inaugurar tampoco poseía nombre por aquellos años. Y lo que había pincelado Picasso tenía poco de broma y mucho de un extraordinario nuevo lenguaje, de un movimiento vanguardista que nadie había visto venir. El cuadro tardó una década en exhibirse ante el gran público y Kahnweiler, la misma persona que contempló cómo los expertos tachaban la pieza de aberrante, escribiría años después: «Aquella poderosa pintura, nunca terminada, es el origen del cubismo».

Las señoritas de Avignon, aquella obra que se consideró un chiste monstruoso en su época, en realidad fue algo para lo que la gente todavía no estaba preparada, el inicio de la vanguardia artística más revolucionaria y relevante del siglo XX: el cubismo.

El cubismo en la cultura moderna. Un curso del Museo Reina Sofía y de la Fundación Telefónica.

El cubismo irrumpió en el panorama artístico como respuesta a la complicada búsqueda de la verdad a través del arte. Lo hizo de modo transformador, representado la realidad con un método alejado de las apariencias, revelando las incertidumbres del mundo a inicios del siglo XX, una época que resultaba tan tecnológica y ambigua como la actual. Y gente como Pablo Picasso, Georges Braque (el mismo que inicialmente sintió rechazo ante aquel Las señoritas de Avignon adelantado a su tiempo), Juan Gris o Fernand Léger fueron sus principales representantes e impulsores.

Junto al cubismo, que nunca abandonó la figuración, llegó la intelectualización y nació el arte abstracto, el arte conceptual y la figura del artista como un elemento clave para comprender qué es el arte. Las pinturas dejaron de serlo para pasar a convertirse en un nuevo tipo de objeto que influye en el desarrollo de la percepción de nuestra sociedad, mostrando una realidad que es más de lo que parece y se fragmenta en miles de minúsculos pedazos de información. Una circunstancia que se ha multiplicado en la sociedad actual y en el contexto de la transformación digital contemporánea hasta el punto de que nos sea posible afirmar que hoy somos más cubistas que ayer. Y de que aquella verdad perseguida sigue, paradójicamente, siendo tan distante (o más) como lo era entonces.

El curso El cubismo en la cultura moderna del Museo Reina Sofía y de la Fundación Telefónica es el primer MOOC (Massive Open Online Course) de un museo sobre lo más relevante de las vanguardias artísticas de inicios del siglo XX.

Descripción del curso

El cubismo en la cultura moderna se presenta como un curso desarrollado a lo largo de cinco semanas (quince horas de estudio estimadas) de carácter online, gratuito y de libre inscripción a través de este enlace. Un programa que aborda las obras emblemáticas de los mayores referentes cubistas, desde Paul Cézanne a Matisse pasando por Picasso, Braque y hasta el análisis de la exposición Section d’Or. El temario realiza un estudio específico de Las señoritas de Avignon, del cubismo sintético y analítico, de la aparición del collage, las letras estarcidas y el papier collé. También se centra en la figura y obra de Juan Gris como principal referencia del cubismo posterior a la Gran Guerra y en la aportación de María Blanchard. La Fundación Telefónica y el Museo Reina Sofía poseen la mayor colección del mundo de ambos autores, fondos que han servido de base para la producción del curso.

El curso está desarrollado por el jefe de actividades culturales del Museo Reina Sofía, Chema González; el profesor de la UOC, Joan Campàs Montaner; la responsable de Colecciones e Itinerancias de Fundación Telefónica, Laura Fernández Orgaz; y el equipo de Colecciones de Fundación Telefónica. Llega presentado por  el escritor Alberto Chessa y su estructura se compone de cinco módulos, prologados por otro módulo cero a modo de introducción.


Módulo 0: Introducción

Módulo 1: Una época revolucionaria. El contexto europeo, el París de los artistas, el cine y la fotografía, las artes y la ciencia de inicios del siglo XX y la influencia en los planteamientos cubistas iniciales. Paralelismos con la época actual.

Módulo 2: La ruptura de la mirada, Picasso y Braque. Las señoritas de Avignon, el primitivismo, la ruptura de la perspectiva renacentista, la despersonalización del lenguaje y los nuevos paradigmas.

Módulo  3: Cubismo y vanguardia. Cubismo analítico y sintético, collage y papier collé, Juan Gris y María Blanchard.

Módulo 4: Los otros cubismos. El primer lenguaje internacional, Uruguay, Argentina, Rusia Francia y la Section d’Or. La influencia del cubismo en el arte contemporáneo.

Módulo 5: Conclusión: Planteamientos cubistas, realidad e influencia en la actualidad. La importancia del cubismo en la actualidad, la realidad fragmentada de hoy en día y la relación con la innovación.


El cubismo en la cultura moderna está dirigido a todo aquel que quiera acercarse a una mayor comprensión del arte moderno y contemporáneo, a las ideas que motivaron el cubismo, y sus conexiones con otros fenómenos sociales y culturales del siglo XX. También resultará de utilidad a todos aquellos estudiantes del arte que se adentren o especialicen en la materia. El curso posee un gran número de vídeos cortos de producción cuidada, que acercan a los nuevos públicos digitales el desarrollo de un movimiento moderno cuya influencia se percibe actualmente. Y cuenta con perspectivas contemporáneas del estudio del cubismo y diverso material adicional, entre el cual se incluye parte de las actividades del museo relacionadas con la exposición Cubismo(s) y experiencia de la modernidad, y la opinión de expertos internacionales de reconocido prestigio analizando el impacto cubista.

El Museo Reina Sofía y Fundación Telefónica plantean con El cubismo en la cultura moderna convertirse en una referencia internacional de la divulgación del cubismo y de su posterior influencia como la vanguardia artística más relevante del siglo XX. La Colección Cubista, que se incorporó a la colección del Reina Sofía en 2016, ha estado viajando en los últimos años por numerosos museos e instituciones de dentro y fuera de España, como el MNAC (Barcelona), el Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires, la Pinacoteca do Estado de São Paulo, el Musée D’Ixelles de Bruselas, el Lehmbruck Museum de Duisburg o el National Art Museum of China, en Pekín, y ha alcanzado la cifra de casi 800.000 visitantes.

Más información e inscripción: El cubismo en la cultura moderna.

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