Deportes

Mitologías del Mont Ventoux

cordon press 4
Mont Ventoux, 2016. Foto: Yorick Jansens / Cordon.

El Mont Ventoux, «incongruencia geológica en medio de la Provenza», es un monte del amor y de la muerte. Tras los campos de lavanda que lo preceden, empieza el desafío de la subida: la exigencia ética, el aprendizaje del dolor. En su cumbre lunar aguarda el conocimiento. Lo supieron Petrarca, Tom Simpson y Marcel Duchamp.

1. El ciclista ético

Lo primero fue el imperativo ético: el dibujo de Marcel Duchamp Avoir l’apprenti dans le soleil (Tener el aprendiz al sol), que yo descubrí en el libro La vida como azar de José Jiménez. El enigmático título de Duchamp aparece al pie de ese dibujo de 1914 que, como escribe su autor, «representa a un ciclista ético subiendo una cuesta reducida a una línea». El fondo del ciclista y de su cuesta lo atraviesan pentagramas: el dibujo está hecho en papel pautado, en papel musical. Las pedaladas del ciclista compondrían, pues, arte. Su ascenso ético tendría un resultado estético. Bajo un sol que no se ve —el sol del título— pero que alumbra y calienta la imagen. El ciclista, por lo demás, solo está concentrado en su tarea, unido a su bicicleta.

Acogí ese dibujo como emblema personal, debido a mi pasión por Duchamp (que me venía de Octavio Paz y Eugenio Trías) y a mi pasión por el ciclismo; también por mi Montano, «perteneciente o relativo al monte». De mi diario Oficio pasajero copio dos anotaciones:

(20-VII-1993) Cronoescalada desde el Puente de Hierro hasta Almogía […]. Nunca me había sentido tan fuerte en la bicicleta: veintidós minutos y cuarenta y tres segundos pedaleando a tope; sensación de plenitud. El ciclista ético es un generador de energía que se alimenta de su propio derroche; la cuesta es algo que crea él: una invención anticipada de la rueda de su bicicleta.

(19-VIII-1996) Día de ayuno. Por la mañana, subiendo en bicicleta al Mirador, me he zafado en cierto instante de los pensamientos y he hundido la cabeza para contemplar mis propias pedaladas, como el ciclista ético de Duchamp; un cosquilleo vivificador me ha recorrido entonces el espinazo. Desde arriba, luego, la visión rutilante y neblinosa de la bahía.

dibujo duchamp

Aquellos eran los tiempos de Indurain. Y por eso sé que entonces no asociaba todavía el ciclista de Duchamp al Mont Ventoux. En el Tour de 1994, Indurain estuvo a punto de caerse en un descenso: derrapó y tuvo que sacar un pie en plena curva. Los aficionados recordamos la imagen, el momento de mayor peligro en la carrera triunfante de Indurain. Pero ahora he visto que la bajada era la del Mont Ventoux; el que no hubiese retenido el dato indica que aún no sabía que ese es el monte del ciclista ético. El primero en la subida de aquella jornada fue, por cierto, Eros Poli. Significativamente: Eros y Tánatos (la sombra de la caída que no se produjo). El amor y la muerte, incluso.

Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.

Regístrate gratis

SUSCRIPCIÓN MENSUAL

5€mes
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL

35€año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL + FILMIN

105€año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
1 AÑO DE FILMIN
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 

5 comentarios

  1. De verdad que es majestuoso desde mi habitation lo veo todas las manants lo e subido un monton de veces en bicicleta y a pied vivo en Carpentras

    ???

  2. Se te olvidó comentar la increíble (literalmente) subida que hizo froome sentado en este mismo puerto.

  3. Nunca hubiera imaginado que un sitio de vuestra calidad tuviera en nómina a un ser como José Antonio Montano. Una lástima. Personaje detestable

  4. Hablar del Mont Ventoux y no escribir nada de la «marciana» subida del Asmático Froome sentado sin subir de pulsaciones es no saber nada del ciclismo que cambia.

  5. ¡Gracias!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*