
Este artículo está originalmente publicado en inglés, bajo licencia CC BY en la revista Journal of controversial ideas, la primera revista interdisciplinaria de acceso abierto, revisada por pares, creada específicamente para promover la libre indagación sobre temas controvertidos y que desde Jot Down recomendamos a nuestros lectores. Puedes apoyar la revista Journal of controversial ideas aquí.
«racism cannot simply be unsaid»
Heike Bauer, Archivos Hirschfeld
En la conferencia inaugural de la Asociación de Estudios Modernistas en 1999, participé en una sesión con Thadious Davis sobre Passing as Modernism. En mi ponencia hice una referencia de pasada a la infame novela de Carl van Vechten de 1926. Un periodista de Lingua Franca, que se encontraba entre los asistentes, publicó más tarde una crítica un tanto injuriosa de la conferencia en la que citaba mi ponencia como ejemplo de «corrección política» entre los nuevos estudiosos modernistas, alegando que me había referido a la novela de van Vechten como Negro Heaven*. Yo estaba bastante segura de haber utilizado el título publicado, pero me preocupaba que tal vez, de pie junto a Thadious y mirando a Houston Baker sentado en primera fila, me hubiera censurado inconscientemente. Sin embargo, algunos amigos del público, indignados por la crítica del periodista, me aseguraron que había utilizado el título de van Vechten. Me vi así en la incómoda situación de escribir una carta al director insistiendo en que había pronunciado el título tal como se publicó, verbalizando la ofensiva palabra en público. El director se disculpó por la difamación, explicando que el periodista había confundido mi periódico con otro. En 1999, mi supuesta ofensa no fue lo que dije, sino lo que supuestamente no dije en un esfuerzo por ser políticamente correcto, y defendí mi integridad insistiendo en que no me había autocensurado y recibí el apoyo de mis amigos en esa defensa. Hoy, casi un cuarto de siglo más tarde, probablemente me apartarían por pronunciar la primera palabra de ese título, y pocos defensores me apoyarían. Por ahora, esa palabra se ha convertido en «La palabra cuyo nombre no nos atrevemos a pronunciar».
*Nota del editor. La palabra «negro», de origen español y portugués, históricamente se usaba en inglés como un término formal y respetuoso para referirse a personas de ascendencia africana, aunque en la actualidad puede ser percibida como anticuada o desfasada, especialmente en Estados Unidos. Por otro lado, «nigger» es un término profundamente ofensivo y despectivo con raíces en la era de la esclavitud en Estados Unidos, utilizado para denigrar y deshumanizar a las personas negras. El título original de la novela de Carl van Vechten es Nigger Heaven.
Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.






A mí personalmente me resulta más respetuoso y neutro decir negro, o black en inglés, que utilizar el lamentable eufemismo “de color”, que lo encuentro racista. Porque de color somos todos, de diferentes matices. Pero usarlo como sinónimo de negro me parece que es como decir: “tu color me parece tan vergonzoso que no me atrevo a pronunciarlo siquiera”
“tu color me parece tan vergonzoso que no me atrevo a pronunciarlo siquiera”. Si cambiamos «tu color» por «mi color», ya nos acercamos más a la realidad que no es otra que todos los negros y negras quisieran ser blancos.
¿En serio?
¡Qué asco das, Antonia!
Para asco, el que das tú, pretendiendo ser mejor de lo que realmente eres ante los ojos de los demás y. lo peor de todo, ante tus propios ojos que no pueden soportar tu realidad. Me das pena.
Por lo que leo en el mensaje de Antonia, yo la calificaría de racista pero no de facha. Sigan desvirtuando también esa palabra (facha, fascista…).
Además es algo que piensa ella, ¿debería reprimir sus pensamientos y no expresarlos en ningún foro? Ojo, no la defiendo, saber que existe gente así tiene que ser uno de los motivos para seguir luchando contra el racismo. Si todo el mundo que lo es, lo encubriese como hace el 90% de la gente bien porque no se atreven a decirlo o, en muchos casos, porque no lo saben, nos ocultaría el problema.
Deja que se manifiesten. A mi me ayuda a decirle a mis hijos: «veis, hay gente así»
Claro, RVG… Y solo tendréis que poneros tú y los niños junto con el cónyuge, los abuelos de ambas partes, primos, cuñadas, tíos y el portero de la finca, delante de un espejo grande en el que quepáis todos y podréis ver a esa «gente así».
Antonia,
muchas gracias por existir, gracias a ti encontramos buenos trabajos los simplemente normales. Te quedas en la categoría de «ser inferior». Cuando salgas del paro, a ver si te dura un poco más el siguiente empleo, a lo mejor llegas a supervisora del Mc Donalds
¡Vaya tontería con la que me sales! Ya que sacas un tema que no viene a cuento como el de la precariedad laboral, te voy a decir que no tengas preocupación por mí, ya que en los ya lejanos años 80, me cayó una lluvia de millones de las antiguas pesetas que al cambio de hoy y teniendo en cuenta el aumento en el coste de la vida y demás zarandajas, fijan mi actual patrimonio en unos 18 millones de euros, libre de hipotecas y con la luz y demás suministros pagados de por vida, Así que a esos establecimientos de comida rápida podéis ir a trabajar tú y los de tu estirpe.
No veas lo feliz que me haces! lluvia de millones en los 80, deduzco que estás ya cerca de la muerte pues joven no eres, disfruta tus últimos años… una o dos décadas a los sumo… tic tac…
¡Ja, ja, ja! Tú sí que debes de ser joven a juzgar por la ingenuas invectivas que me lanzas a troche y moche. O eso o te sacaron del horno cuando faltaban 5 minutos. Tenía 19 añitos cuando me saqué la gorda en la primitiva a finales de los 80 y cumplo 55 en diciembre, o sea que ya veremos quien vive más. El dinero acostumbra a conservar mucho y de enfermedades fulminantes también se mueren los pobres. Así que mucho cuidadín con los coches al cruzar la calle.
Ostras 55! aun más de lo que pensaba!. Parabéns!
¡Ja, ja, ja! Me río por la «gracia» que tienes. Anda, ríndete ya que vas perdiendo a los puntos y estás a un tris de sufrir el KO técnico e incluso el total, o sea en la lona. ¿Ves? Eso sí que es tener gracia..
Pingback: La palabra cuyo nombre no nos atrevemos a pronunciar (I) - Multiplode6.com
Pienso que más que querer ser blancos lo que quisieran es tener los privilegios que, al menos en Occidente, tenemos los blancos. Yo creo casi todos somos racistas en algún grado. Trato de combatirlo en mi mismo. Soy consciente de que siendo hombre, blanco y heterosexual, he tenido la vida mucho más fácil que siendo mujer, negra y homosexual. Voy a favor de la corriente. En eso he tenido suerte, es muy conveniente.
Esta sí que es una reflexión que vale la pena. A ti te escucho porque la has dado después de tratar de mirar en tu interior y expresar algo sincero sobre tus prejuicios, algo que todos tenemos aunque algunos necesitan quedar como santos, siempre un escalón por encima de su prójimo.
El peyorativo con el uso se transforma en el inequívoco. Hay que abrazar el mote, el insulto, como la mejor definición de la identidad propia.
Decir que siendo hombre, blanco y heterosexual, se tiene una vida mucho más fácil que siendo mujer, negra y homosexual es una simplificación. Me gustan las simplificaciones, suenan bien y me hacen creer en que tengo una comprensión más clara del todo. Pero bueno, yo no soy muy listo.