Cine y TV

Las rompehogares de Todd Haynes

    Todd Haynes
    Cate Blanchett y Rooney Mara en Carol, 2015. Fotografía: Vértigo Films.

    Este texto es un adelanto de nuestra trimestral Jot Down  nº 46 «Rupturas»

    Adscribir la obra del director y guionista Todd Haynes (Los Ángeles, 1961) al cine queer parece tan reduccionista como hacerlo al cine de mujeres, etiquetas tan absurdas como lo sería hablar de un cine heteronormativo o de hombres, aunque hasta hace poco hayan imperado. En todo caso, el suyo podría considerarse un cine con enfoque de género, que integra plenamente en un estilo narrativo y visual poderosísimo. Él mismo ha declarado que, desde sus primeras películas, la teoría feminista marcó su pensamiento creativo: «Todo lo que me cuestionaba sobre lo que significaba ser un hombre —y lo mucho que mi sexualidad desafiaría perpetuamente esos significados— podía encontrarlo en argumentos feministas. […] Me sentí identificado». La identidad, justamente, es uno de los temas sustanciales en su filmografía, y en particular, sí, la de las mujeres. 

    Siguiendo al reciente éxito de Barbie, el nombre de Haynes empezó a ocupar los medios a partir de una mesa redonda en la que Greta Gerwig le dijo: «Tú hiciste la película original de Barbie». Aludía a su debut, Superstar: The Karen Carpenter Story (1987), un docudrama en el que recreaba con esas muñecas la lucha de la mítica vocalista y baterista contra la anorexia. Más allá de aquella pieza de culto underground, Haynes es uno de los directores —hombres— que mejor han plasmado el sufrimiento de las mujeres sin fetichizarlo. «Creo que, en parte, me atraen los personajes femeninos porque no tienen una relación tan fácil ni tan obvia con el poder», decía en una conversación con Kate Winslet, una de las grandes actrices que han impulsado de manera fundamental su carrera, también como emprendedoras de los proyectos y productoras ejecutivas. 

    Cómplices creativas que han encarnado a sus mujeres insólitamente rupturistas, sobre todo en una tríada de obras ambientadas en la primera mitad del siglo XX, pero también en su última película, situada en el presente. Mujeres que hacen pedazos las convenciones sociales y la empecinada moralidad que las rige, que empiezan su rebelión por lo doméstico. Si en otros tiempos se llamaba «rompehogares» (homewreckers) a las que tenían una aventura con un hombre casado —poniendo el peso de la culpa sobre ellas—, las mujeres en el cine de Todd Haynes personifican la fractura en su propio hogar, en sus vidas de apariencia perfecta, en lo que se espera de ellas. Son mujeres que rompen y que, en el proceso, se rompen.

    Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.

    Regístrate gratis

    SUSCRIPCIÓN MENSUAL

    5€mes
    Ayudas a mantener Jot Down independiente
    Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
    Descarga los artículos en PDF
    Guarda tus artículos favoritos
    Navegación rápida y sin publicidad
     
     

    SUSCRIPCIÓN ANUAL

    35€año
    Ayudas a mantener Jot Down independiente
    Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
    Descarga los artículos en PDF
    Guarda tus artículos favoritos
    Navegación rápida y sin publicidad
     
     

    SUSCRIPCIÓN ANUAL + FILMIN

    105€año
    Ayudas a mantener Jot Down independiente
    1 AÑO DE FILMIN
    Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
    Descarga los artículos en PDF
    Guarda tus artículos favoritos
    Navegación rápida y sin publicidad
     

    Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

    *