Música

Canciones con historia: «Man of Constant Sorrow»

obrother
O Brother, Where Are Thou?, 2000. Imagen: Touchstone Pictures / Universal Studios.

Leyes de la tradición:

1) Nada se pierde.

2) Nada permanece siempre igual. (John F. Garst)

La música tradicional es un universo fascinante. Sobre todo cuando hablamos de canciones que terminan infiltrándose en el imaginario colectivo, pero cuyo origen se pierde en una remota neblina, difícil de rastrear. Indagar en su historia es como viajar en el tiempo hasta épocas en que no existían las grabaciones y un músico solamente tenía dos maneras de perpetuar una pieza: escribiéndola sobre un pentagrama, o enseñándosela a otros músicos. Las que fueron transcritas tienen un pasado bien documentado, claro. Las que no… bueno, hoy solamente cabe especular acerca de dónde vinieron. Esto sucede con muchas canciones populares. Entre la gente común siempre hubo buenos músicos, pero rara vez eran capaces de leer o escribir partituras. Muchas melodías se perdieron. A lo sumo, la letra podía aparecer transcrita en alguna recopilación como aquellas que se publicaban durante el siglo XIX. Otras veces han ido pasando de generación en generación y en realidad no importa quién las escribió, sino la manera en que cada cual la fue asimilando según sus circunstancias culturales. Recuerden la mitología del rey Arturo: ¿cuál de sus muchas versiones es la «primera», la «auténtica»? Probablemente ninguna de las que terminaron plasmadas sobre papel. La gente, quizá tomando como base algún personaje real, fue refinando el mito, usándolo para aglutinar todo un abanico de influencias en donde no podemos esperar encontrar una «leyenda original».

Así también, la historia de la música no es una línea recta, sino más bien un laberinto repleto de recovecos que con frecuencia requiere una labor detectivesca. En el caso de «Man of Constant Sorrow», por ejemplo, tenemos a un presunto autor, que oficialmente está reconocido como tal, pero que ¡no recordaba haberla compuesto! Ninguna de las hipótesis sobre el origen de «Man of Constant Sorrow» puede ser demostrada de manera inequívoca. ¿Fue obra de un cantante de folk de principios del siglo XX, como dice la historia aceptada, o este se limitó a recoger el resultado de la evolución popular de un himno religioso que tenía dos o tres siglos de antigüedad? En fin, hablaremos de ello, pero, ¿qué importa quién la compuso? Rebuscar en el pasado es una excusa perfecta para hablar de momentos históricos, de corrientes y artistas poco conocidos, y de personajes interesantes que se relacionaron con esa canción de formas muy distintas.

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13 comentarios

  1. ¡Magnífico artículo!
    Una precisión: el tema «Tender-Hearted Christian» pertenece a un género de música religiosa llamado «Sacred Harp», que empezó a interpretarse en determinadas congregaciones protestantes en el siglo XIX.
    Y «Sacred Harp» también tiene connotaciones cinematográficas: varios de los temas de la película «Could Mountain» pertenecían a este género. Por ejemplo «I’m going home», en una escena en la que los protagonistas cantan el tema en la iglesia, con el característico marcado de ritmo con la mano. Pero quizás sea aún más conocida -gracias a dicho film- «Idumea», que suena como fondo en la escena de la Batalla del Cráter.

  2. Emilio, felicidades! Qué gran artículo, como siempre. Aparte de JD, hay algún lugar donde pueda leer más artículos tuyos. Me fascinan el cine y la música y siempre que leo lo que escribes sobre estos temas me gustan un poco más. Saludos

  3. Increíble, gran trabajo. Sólo puedo felicitar al autor. Y Roscoe Holcomb…¡ por Dios, no lo conocía, lo que me he estado perdiendo!

  4. Articulazo. A mi la canción ya me fascinaba, pero recorrer toda su historia me ha encantado. Muchas gracias, de verdad.

    Y puestos a pedir (la última vez que lo hice quedó en nada, pero por probar…), te animarías a hacer un artículo sobre las worksongs? A mi me flipan, con esa cadencia… Eso sí que sería bucear en el pasado.

  5. Pocos artículos he leído tan bien escritos, tan interesantes y de tan alta calidad. Enhorabuena.

  6. Genial artículo, quizás por no pretender ser elitista y excluyente algo que ocurre con demasiada frecuencia cuando alguien escribe sobre música. Tener como punto de partida una película de éxito suele repeler a los que se las dan de connoisseur de un género.
    Precisamente la película de los Cohen vino ayudó a abrir los ojos a todos aquellos que pensaban que los orígenes de la música americana de raíces se basaban únicamente en el blues, despreciando tantos microcosmos de proveniencia europea

  7. He disfrutado mucho leyendo. Gran artículo. Enhorabuena.

  8. Impresionante artículo. Muchas gracias por demostrar que Jot Down sigue siendo Jot Down.

  9. Pingback: ELIGE TU PROPIA AVENTURA: DELTA BLUES (libros especiales) - Simplemente MJSimplemente MJ

  10. Pingback: El hombre de continua tristeza – Juampe Ruiz

  11. Gracias por semejante trabajo de documentación, recopilación y análisis

  12. Gran artículo ¡Gracias!

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