Arte y Letras Historia

Oliver Cromwell (y IV): un rey sin corona

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Oliver Cromwell (detalle), por Robert Walker, ca. 1649. Imagen: National Portrait Gallery.

(Viene de la tercera parte)

Oliver Cromwell acababa de disolver el Parlamento con una apoteósica diatriba que quedó para la historia, pero su denuncia de la corrupción de los parlamentarios, por sí sola, no servía para dotar a Inglaterra de un gobierno. Sin saber qué hacer, recurrió al consejo de los hombres a los que todavía respetaba, los oficiales del New Model Army. Cromwell era leal a quienes habían servido a su lado, incluidos aquellos que militaban en partidos radicales que no eran de su agrado, pero a los que prefería por sobre los aristócratas y los antiguos cortesanos que todavía eran partidarios de la monarquía en sus corazones. ¿Qué hacer con Inglaterra? Fue uno de sus oficiales de mayor confianza, el radical Thomas Harrison, quien sugirió la creación una asamblea de sabios inspirada en el Sanedrín, el máximo órgano religioso y jurídico de los judíos, descrito en la Biblia como una cámara de setenta y un miembros presidida por un sumo sacerdote.

La asamblea de santos

Harrison era todo un personaje. Pertenecía a la secta de los «Quintomonarquistas», cuyos miembros creían que, tras el fin de las cuatro primeras grandes monarquías —Babilonia, Persia, Grecia y Roma—, vendría la quinta y definitiva, esto es, el reino de Dios. Su peculiar credo estaba extraído del libro bíblico del Apocalipsis, o Libro de las revelaciones. Según los Quintomonarquistas, faltaba poco más de una década para que se cumpliese lo profetizado por san Juan, pues la Parusía, la segunda venida de Jesucristo, estaba asociada al número de la Bestia, de lo cual deducían que tal acontecimiento se produciría en 1666. El desvarío profético de los Quintomonarquistas era demasiado estrambótico incluso para Cromwell, que no compartía las visiones apocalípticas de su pintoresco subordinado. Cromwell encontraba absurdo que el fin de los tiempos pudiese ser desencadenado, de entre todas las cosas, por los muy terrenales entresijos políticos de Inglaterra, que le parecían el asunto más vulgar y prosaico concebible. Sin embargo, más allá de las locuras que sustentaban la propuesta de Harrison, la idea de una asamblea de corte religioso, formada por hombres de intachable altura moral, le pareció atractiva. Era una idea que desde luego encajaba con sus ideas puritanas, así que decidió adoptarla.

Pidió a las iglesias regionales que señalasen —eso sí, bajo estrecha supervisión de los oficiales del ejército— a aquellos miembros de sus comunidades que, por su recta y puritana conducta, considerasen más adecuados para entrar a formar parte de la asamblea. Así, Cromwell estableció un gobierno teocrático bendecido por el ejército, lo cual no impidió que se hiciese llamar «Parlamento», pese a no haber sido producto de unas elecciones tal y como había dictado la costumbre incluso bajo los reyes más autocráticos del pasado. Aquella singular cámara recibió diversos apodos: «pequeño Parlamento», «asamblea nominada», o «asamblea de santos», pero el sobrenombre que más éxito tuvo fue «Parlamento de Barebone», tomando el apellido del representante enviado por Londres, Praise-God Barebone, cuyo nombre de pila significaba literalmente «alabad a Dios». Esto da buena idea sobre la tesitura de la nueva cámara: puritanos de corazón cuya beatería era muy del agrado de Cromwell. No los había elegido él, por supuesto, pero habían sido elegidos mirándolo a él de reojo. Como llamativa novedad, la cámara incluía miembros de Escocia, Irlanda y Gales, aunque estaban presentes en abrumadora minoría para que no tuviesen la capacidad de impulsar sus propias iniciativas.

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32 comentarios

  1. Pingback: Oliver Cromwell (y IV): un rey sin corona – Jot Down Cultural Magazine | METAMORFASE

  2. Cromwell murió con 59 años (1599-1658), que ya sería edad para esa época, e Isabel II sigue viva que yo sepa… :-). Puede que te refieras a Victoria, que llegó a los 82 años.

    En cualquier caso, una serie de artículos muy interesante y muy bien escritos, enhorabuena. ¿Has pensado en escribir alguno más sobre otro personaje que te llame la atención?

    • E. J. Rodríguez

      Hola, Wieze:

      En efecto, me estaba queriendo referir a la reina Victoria, lo corrijo. ¡Aseguro que se ha tratado un lapsus inocente y no de un producto del subconsciente! No soy monárquico, pero tampoco tengo el menor interés en que la pobre mujer muera de repente. En cuanto a lo de escribir sobre otros personajes, lo he hecho varias veces, pero estoy abierto a sugerencias.

      Un cordial saludo.

      • Lo he disfrutado un montón. Puedes seguir con el periodo de la restauración. O con la misma Victoria que es un personajazo. Gracias

      • Has pensado en Atatürk? El cambio que le dio a Turquía, partiendo de donde partía y sobre todo en la época en la que lo hizo, me parece impresionante.

      • Hola y enhorabuena por esta serie de artículos tan brillante. Es de lo mejorcito que he leido de este tema en castellano.
        Ya que aceptas sugerencias, ¿qué te parecería hacer una serie de artículos respecto al 007 de la época isabelina; Sir Francis Walsingham?
        Me estoy relamiendo solo de pensarlo…
        Gracias!

  3. «Estaba enfermo y tenía casi setenta años, que en el siglo XVII no eran los setenta años de ahora; de hecho, nunca Inglaterra había tenido un gobernante tan anciano ni volvería a tenerlo hasta Isabel II, que murió con ochenta y cinco años».

    En 1658, ¿Cromwell no tendría sesenta (60) años?

    ¿No será la reina Victoria en vez de la reina Isabel II, que creo que aún está viva?

    En todo caso, muy buena serie de artículos sobre un personaje de los verdaderamente históricos.

    Un saludo.

  4. Muy buen artículo en su conjunto, pero tiene algún fallo que otro. Por ejemplo:

    «nunca Inglaterra había tenido un gobernante tan anciano ni volvería a tenerlo hasta Isabel II, que murió con ochenta y cinco años.»

    ¿Isabel II? Sigue reinando. ¿A qué gobernante se refiere el autor?

    • E. J. Rodríguez

      Hola J:

      Me quería referir a Victoria, como le comento a otro lector, y no a Isabel, que continúa viva. ¡Espero que esto no me suponga una fama de regicida cromwelliano!

      Un cordial saludo.

      • Hola E. J. Rodríguez:

        Suponía que se refería a Victoria. Estoy de acuerdo con Wieze en que la época victoriana y/o la reina Victoria se merecen un amplio reportaje. También sería muy interesante uno sobre Disraeli. No había pensado en que fuera usted regicida, en todo caso poco isabelino :)

        Un cordial saludo.

  5. Hágame de estos cuatro textos un libro y a cambio le haré entrega de mis dineros. Como siempre, un gusto leerle. Gracias.

  6. Brillante de nuevo. Me ha encantado este artículo dividido en cuatro partes. Me encantaría leer más sobre la Revolución Inglesa o de algunos otros personajes que hayas escrito o tengas pensado escribir. Un saludo y sigue así.

  7. Bibliografía, por favor

  8. mijhail mosquera

    Maravillosa serie.

  9. Dicen que en Irlanda lo peor que le puedes decir a alguien es «¡Que la maldición de Cromwell caiga sobre ti!».
    Hasta principios del s.XVIII la mayor parte de los esclavos en las colonias inglesas de América no eran africanos, sino irlandeses.
    Es muy interesante el libro White Cargo: The Forgotten History of Britain’s White Slaves in America.

  10. Alguien por aquí ha sugerido una biografía de la Reina Victoria y estaría fantástico, tanto por el personaje como por la época en la que vivió. La lectura de estos artículos nos ha dejado con las ganas de más. Felicidades al autor.

  11. Qué bien me lo he pasado leyendo. Ha sido apasionante hasta el final.

  12. Anécdota: En el comedor del Sydney and Sussex College, en Cambridge, donde Cromwell estudió, hay un pequeño retrato suyo a la derecha de la «high table». Con una cortinilla lo tapan cuando algún miembro de la familia real acude a dicho comedor, supongo que por la «molestia» que puede suponerle comer delante de un retrato de quien ordenó la decapitación de su antecesor en el trono.

  13. A mí este artículo me ha dejado con ganas de conocer más acerca del puritano John Liburne, pionero del liberalismo político.

    Por cierto, dice que Liburne fue «latigado». En el diccionario no viene esa palabra, pero sí los vocablos ‘azotado’ o ‘fustigado’.

  14. Bernardo de Gálvez

    Sólo hay un autor en Internet al que aguanto larguísimos tochos: EJ Rodríguez. Magnífica cuatrilogía.

  15. PelayoAl09 (@PelayoAl09)

    Enhorabuena y gracias al autor por este gran serial histórico. Me ha parecido genial.

  16. Buenos días. Enhorabuena por la cuatrilogía publicada. Me hubiera gustado que incluyese en ellla el relato de como el protagonista decidió, tras el ajusticiamiento del rey, desahacerse de toda la riqueza y boato que éste amasó durante su reinado. Carlos I, tras su frustrada visita de juventud a España para contraer nupcias con la hermana del rey Felipe IV, adquirió una pasión por el arte, que le llevaría a crear una de las colecciones de pintura más importantes de la historia, la cual fue mandada vender por Cromwell en lo que se conoce como «La Almoneda del Siglo», de la que se hizo una exposición en el Museo del Prado hace unos años, y que sigue siendo un gran pesar para Inglaterra por la pérdida que supuso para su patrimonio artístico.

  17. He disfrutado mucho leyendo esta serie de artículos. Soy británico pero de una manera u otro, nunca he entrado mucho en este período tan importante de la historia de mi país. Enhorabuena por un trabajo bien hecho.

  18. Manuel Ferro

    Excelente trabajo.
    La historia así contada educa y entretiene.
    Seguiría leyendo, sin duda.

    Saludos

  19. Enhorabuena! He seguido esta serie de artículos con pasión.
    Conocía ya mucho de la historia de Cromwell pero he aprendido mucho más con estos 4 capítulos!!
    Muy bien escrito y redactado. Como ha dicho otro comentarista, es dificil leer textos largos en internet, y estos cuatro los he leido completamente.
    Yo también espero con ganas nuevas historias

  20. estudiantil75

    La única constitución de la historia… y la Carta Magna?

  21. Joder, muy bien.

  22. Que pena que no lei antes tus articulos! Hace tan solo una semana llegue de una visita a Inglaterra donde inclui la casa de Oliver Cromwell y la Catedral en Ely.. gracias por hacerme conocer mas de él! Te felicito!

  23. Te felicito por el artículo.

    Al leer o ver algún que otro documental sobre la historia aparece muy poco la figura de Cromwell. No sé, sera un personaje incómodo para los ingleses supongo, que les gustará celebrar mas que lamentar su historia, y Cromwell los deja al nivel de la Venezuela de maduro (bueno, casi).

    Hace tiempo que no me la pasaba tan bien leyendo en Internet, y de paso dándome cuenta lo poco que ha cambiado el comportamiento humano en tantos siglos.

  24. ¡Gracias!

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