Nada para mantener el ánimo alto como el Buen Cine. Y me refiero al cine de mayor calidad, al más excelso, al que solaza nuestros espíritus. Esos clásicos irrepetibles e incomparables que todos conocemos y amamos: Donga, Supersonic Man, Mad Warrior, Süpermen Dönüyor. Hay escenas que condensan toda la magia del cine en breves minutos. Y no son solamente pretexto para alegrar esta época que nos toca sobrepasar, sino verdaderas canalizaciones del Talento materializado en Arte (porque la Jeta cinematográfica, amigos, es un talento exclusivo de algunos verdaderos genios). Por supuesto, esta lista de secuencias excelsas no es más que una humilde muestra y usted puede contribuir con otras maravillas similares. Cinéfilos del mundo, unámonos en estos tiempos difíciles; consideren estas escenas como un abrazo a todos ustedes.
(La caja de voto se encuentra al final del artículo)
Golimar! (Donga, 1985)
Una de mis secuencias favoritas y supongo que también la favorita de algunos de ustedes: la versión india del «Thriller» de Michael Jackson. Titulada «Golimar!», no es realmente una versión, sino que reproduce el fraseo principal de la canción de Jackson —también imita el videoclip— y lo utiliza como base para una maravillosa melodía indoochentera que se clava directamente en el cerebro. Créanme, después de haberla oído resulta imposible de olvidar.
La secuencia pertenece a la película Donga, que consiste en dos horas y media de mezcolanza típica de Bollywood: drama, comedia, romance y acción. Y, por encima de todo, números musicales psicodélicos que, aunque no tan trabajados como los de ciertas superproducciones posteriores, siempre son dignos de contemplar. Eso sí, «Golimar!» es el número más elaborado y el resto suele limitarse a los dos protagonistas cantando y bailando en mitad de un parque, rodeados de pistolas de lentejuelas o, como mucho, en un decorado de cartón piedra. Siempre, por descontado, con canciones y coreografías dignas de una boda arrabalera y con un epiléptico montaje cuyos cambios de plano podrían desorientar a un murciélago.
Toda la película Donga es una experiencia, si bien es bastante difícil aguantarla de un tirón porque está hablada en un idioma local, el telegu. Aun así, revisitar escenas sueltas de vez en cuando es todo un placer. Con todo, «Golimar!» es la que se ha hecho legendaria y con razón. Por el arrollador carisma del actor Chiranjeevi caracterizado como ¿zombi vampiro?, por sus espasmódicos movimientos, por su manía de berrear como un descosido cuando llega el estribillo. Y por ese falso eco, efecto sonoro de primer nivel conseguido mediante la avanzada técnica de repetir «¡golimar!» mientras se va alejando del micrófono. Grandioso.
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Revisad el cuadro de votacion: no aparece la peor muerte de la historia del cine (y quiero votarla)
No hay nada que revisar. Es cuestión de nomenclaturas. Lo que usted denomina la peor muerte de la historia del cine figura en la caja de voto como chúpate esta. No obstante yo le pediría que revisase su opinión con un visionado adicional a El entrenamiento. Cierto es que su elección es notable pero El entrenamiento desafía nuestros sentidos en tantas formas (acción y tensión amorosa a raudales) que apenas puedo entender por qué motivo no es la secuencia ganadora.
Me he partido el ojete…Muy bueno.
Echo en falta la escena del cagarro en Caotica Ana, por lo demas gran seleccion.
Golimar entraría en el rubro «vieoclip» y no en «secuencia de cine».
Decir que me he hartado de reír no es descripción adecuada. Y mi ganador es, indudablemente Badi. Y es que si eso es dar ternura (esa banda sonora que deja a la de «Psicosis» en pañales, ese amantísimo padre turco a punto de calzarle un h*sti*n al que cree que es su hijo, ese ente que deja a Sadako Yamamura como una dulce cría aficionada a visitar pozos) el día que ese equipo de dirección-producción quiera asustarnos, la palmamos todos de forma agónica. Por dios, que MOMENTAZO.
Bueno, bueno…tengo que detener por hoy la lectura y el visionado (y la risa…) Es realmente un placer culpable y exquisito mirar estos bodrios del cine. Me guardo el resto para disfrutarlo otro día. Gracias por el trabajo, Emilio !
La música del comienzo del clip del Star Wars turco es además una versión pastabasera de los primeros acordes de Battlestar Galactica. Estos turcos sí que saben.
yo propondría la escena de la violación en «Intrepidos Punks» (con banda de rock salida de quien sabe donde incluída) o de esa misma pelicula, la pelea con cadenas (de plástico)