
En la boca, no
Toda familia es muy gayfriendly hasta que en la pantalla de plasma que ocupa media pared del salón dos varones de envidiables y frondosos mostachos deciden peinárselos mutuamente al batirse en un pulso con las lenguas. En el sofá, la abuela se santigua mientras pone los ojos en blanco, la madre se abanica fuerte y el padre intenta reubicar los cachetes sobre los cojines haciendo manifiesta su incomodidad con sonoros carraspeos de desaprobación infinita.
O al menos esa estampa es la que tienen en mente los responsables de mantener las audiencias en sus sitios.
Modern Family es una comedia revestida de falso documental que persigue las idas y venidas de tres alineaciones familiares distintas. El dato presuntamente novedoso lo encontramos en que una de esas familias está compuesta por dos hombres con una hija vietnamita adoptada. Modern family, con esa pareja gay agitando la bandera de la tolerancia catódica, se enorgullecía de ser actual y rompedora, pero al mismo tiempo no podía evitar acobardarse: en el capítulo 22 de su primera temporada (titulado Airport 2010) dos parejas se separaban por culpa de una cartera olvidada y no se reencontraban con sus respectivos cónyuges hasta el desenlace del episodio en el aeropuerto. Ese reencuentro implicaría una pequeña celebración por parte de ambas parejas y aquella escena encendería más de una bombilla con un interrogante dibujado. Una de las pareja era hetero y la otra no. Y aunque la reunión de ambas se realizaba en las mismas condiciones, en el mismo lugar e incluso en el mismo plano, la imagen resultante se convertía en un reflejo extraño. Algo chirriaba.

La pareja hetero se daba un beso. La pareja gay se daba un abrazo.
Ese cuadro creando entre las cuatro personas era una estupenda coreografía de la dicotomía de aceras televisivas, tanto que la propia imagen serviría de alfombra para la entrada But not too gay de ese agujero negro de horas productivas que es la fabulosa enciclopedia tvtropes. El espectador se puso a hacer memoria y no recordó que algún momento previo Cameron y Mitchell se hubiesen besado a lo largo de la serie. Las quejas, junto a algunas otras observaciones que apuntaban lo antipático de la relación de la pareja del mismo sexo en comparación con las demás, comenzaron a llegar a la cadena ABC y esta consideró necesario justificarse con un comunicado que explicaba la ausencia de ósculos con la excusa de cierta incomodidad por parte del personaje de Mitchell para los gestos de afecto demostrados en público, de paso también tranquilizaba prometiendo solucionar aquello en un futuro.
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Interesantísimo artículo derribamitos, gracias por el pormenorizado estudio ;-)
Siempre que leo cosas como esta me acuerdo de la frase: «Qué disgusto se hubiera llevado Safo de Lesbos si le hubieran dicho que no era que le gustaban las mujeres, sino que era lesbiana».
No basta con que la homosexualidad se reduzca a una serie más o menos organizada de tópicos. De un tiempo a esta parte, también los «heterosexuales» (que no sabían que lo eran, por cierto, salvo por oposición al otro término; y lo mismo les pasaba a los «homosexuales», como a Safo, hasta que la clasificaron) entran en sus tópicos: «Ellen vivía la típica vida activa de la mujer blanca heterosexual estadounidense», «Si es usted un varón heterosexual y está leyendo este pie de foto en un lugar público…», «para no incomodar al espectador heterosexual», «históricamente lo que más teme un varón heterosexual…».
Todo marcando el tópico reductor de cómo son los «heterosexuales». De un modo muy sospechoso a cómo éstos pintaban siempre, de modo reductor, a los «homosexuales».
O sea, a ver si me aclaro. Hay dos bandos: homosexuales y heterosexuales. Opuestos y bien definidos. A mí, como varón, puede que me fascine la sonrisa de Luis, y hasta que me apetezca besarlo. Pero eso no es sin más mero deseo. Al instante alguien me informará de que soy «homosexual»: diagnosticado así como fuera una enfermedad. Si me gusta Laura también, resultará que soy «bisexual»: enfermedad que presenta distintos síntomas. Si sólo me gusta las chicas seré «heterosexual», que es la enfermedad dominante, pero que también tiene sus rasgos bien delimitados.
Pues no. Para empezar, a uno le harta que lo clasifiquen como si fuera un lepidóptero. Uno no es homosexual o heterosexual: esas etiquetas son nocivas y están destinadas a la creación de TÓPICOS o ROLES sociales. Uno desea besar a alguien, desea a una persona, y se siente atraído por quién sea. Olvidar al que mueve nuestro deseo: éso sí que es una verdadera superación de la antítesis gay/hetero, maricón/machote. NO esta retahíla de tópicos.
Se me dirá que los tópicos están ahí, y que uno no puede hacer nada contra ellos. Replico que ya sé que están ahí, que todo el mundo los conoce. Sí se puede hacer algo contra ellos: no creérselo. Reducirlos a nada. Este artículo mismo contribuye a que prosigan, puesto que habla de ellos como si fueran reales, tanto como los árboles o la lluvia.
Valga este comentario para lo que valga: la verdadera libertad sexual reside en la eliminación, la disolución, de toda clasificación y de toda etiqueta. Ni homosexuales, ni heterosexuales, ni bisexuales, ni terasexuales, ni heteronormativos, ni lo que se inventen los teóricos del sexo (como si éste fuera algo racional o escalable).
Para eliminar las etiquetas basta con no hablar de ellas, o negarlas como tales. Por alguna razón, desde los medios (no es este artículo ni raro, ni único), se sigue tirando de la oposición hetero/homo como si fuese otro Madrid-Barça.
Las series hacen exactamente lo mismo. Tiran del tópico. En ese sentido, el artículo denuncia lo que denuncia, y lleva toda la razón, tal y como lo desglosa. Pero que el dardo vaya contra las clasificaciones, no contra «los valores heterosexuales», o contra «ciertos heterosexuales», que eso ya es recaer en lo denunciado.
Gracias y un saludo.
El tema de los tópicos o etiquetas es más complejo que eso. Te gusten o no, los usamos para identificar y diferenciar. No está mal decir que este es gay, negro o extranjero, lo que está mal es la interpretación que se le da (tú mismo te has visto como «el gruñón» y has necesitado justificarte más abajo). Y si lo piensas con tranquilidad… sabes la cantidad de etiquetas que te cuelgan y te cuelgas? Te aseguro que no eres capaz de contarlas a todas.
Uno no sabe dónde empieza el condicionamiento cultural y dónde la naturaleza propia de cada uno. La homosexualidad ha sido considerada de muy variadas maneras a lo largo de la historia, pero una cosa es clara: existe. Y esto por encima de qué criterio moral la ha catalogado.
Me releo y parece como si estuviera yo muy enfadado. Para nada, ¿eh? El artículo me ha parecido muy acertado en cuanto a la denuncia de cómo la televisión recae en los tópicos con pánico, y mi ira se dirige precisamente a ello. Sólo lamento que el articulista caiga a veces en lo mismo, pero de otro modo.
Que no estamos aquí para andarnos enfadando ni nada. xD
Me parece muy bien el artículo, su tono y su intención e incluso el toque personal añadido al final.
Pero me parece increíble que mencione ButNotTooGay de TVtropes y luego se dedique a traducir la mayoría de la información que en él se detalla para formar el grueso de este artículo.
Ole! Me ha encantado ese remate.
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Fantástico artículo, lo de Modern Family es una jodida vergüenza. Afortunadamente tenemos HBO y Showtime que nos siguen y seguirán brindando buenos filetes masculinos (y femeninos of course).
Madre mía ._. Y pensar que en España, en Aquí No Hay Quien Viva los gays y las lesbianas se besaban tanto en momentos de gag como en momentos serios, y a nadie le importaba…
Me ha gustado lo que dices, se nota muuuucho que todavía incomoda ver a dos tíos besarse, me temo que más entre otros tíos que por parte de cualquier chica …pero empieza a cambiar…
¿¿¿Y que me dices de Queer as folk??? Había que trasnochas para verla, pero ahí había maravillosos tíos besándose apasionadamente, y había una pareja de lesvianas también, y había gays de todas las edades …a mi que soy chica y hasta ahora hétero me encanta esa serie…
Ah! y demostrando mi cultura televisiva amplia y sorprendente te recomiendo «¿quien quiere casarse con mi hijo?» ( perdón, perdón…pero lo veo). En este caso hay más besos apasionados y maravillosos entre las posibles parejas gay que entre los heteros…
Sin más, un tabú de siglos no se va a desmontar en tres dias… a la lucha…
Las imágenes eróticas más o menos mórbidas entre hombres me resultan desagradables y darle un pico a un amigo en broma me daría tanto asco como darle un lengüetazo en la boca a mi abuela. En cambio, un intercambio de fluidos entre mujeres me parece adorable.
Debido a que esa apreciación es mayoritaria entre los hombres hetero, el sexo gay masculino en la tele y el cine es solo un poco más habitual que el sexo protagonizado por viejos, el cual se oculta, evita y censura incluso más.
¿Por qué? Quizás la única e irrefutable respuesta correcta sea Homofobia latente y/o represión sexual, como hace el autor del artículo… O quizás no. Igual es que en general al hetero le desagrada el sexo homo y viceversa.
Si realmente crees que a los homosexuales nos incomoda el sexo heterosexual lo tendríamos muy difícil para ver la inmensa mayoría de películas, series, documentales o cortos que existen. Es más, aún menos identificada te puedes sentir con el sexo hetero por ver un cuerpo masculino si eres lesbiana, ¿no? Pues sí, poco identificada sí, pero si te resulta incómodo o desagradable entre dos hombres y no entre dos mujeres (cliché porno para vosotros) es por algo, llámalo homofobia o inseguridad, pero está ahí. No vas a «parecer gay» porque veas una escena explícita entre hombres o tengas amigos homosexuales que demuestren públicamente sus sentimientos igual que tú. O yo siendo lesbiana no voy a ser más hetero por ver escenas de sexo entre hombres y mujeres o besos en público. Deberíais superar eso ya, de verdad, es un tabú que nos condena a todos a la diferencia y a ser señalados. Y tan desagradable es que bese a mi pareja y me miren mal como que lo haga y un hombre me mire con cara de salido. Si no sientes indiferencia hacia algo con lo que simplemente no te identificas (homosexuales, gente de otra raza) algún problema con ello tienes, porque se trata de algo que todo el mundo hace: besar y tener sexo.
La próxima entrega podría tratar sobre por qué apenas hay parejas interraciales en la ficción americana, a menos que los prejuicios raciales formen parte de la trama.
Las mujeres latinas y hombres negros suelen hacer buena pareja en el cine, pero cuando se arrejunta una mujer rubia con un negro casi siempre acaba habiendo problemas. Creo un artículo sobre eso tendría muchísima miga.
No creo que te sientas tan incómodo con una pareja interracial como con una de gays. Y si no te sientes identificado con algo lo más natural es mostrar indiferencia, no disgusto o incomodidad. Puedes llamarlo homofobia o inseguridad pero así es. Yo no les diría a un chico y una chica que es incómodo que se besen en público, aunque no me siento identificada con ello. Pero a mí sí me lo han dicho, me han mirado mal o con cara de «demasiado interés» al besar a una chica. Hay que superar eso ya, nos condenáis a todos a ser diferentes y señalados y no es nada justo.
A perdido toda la credibilidad el autor Diego Cuevas al tildar de payaso a alguien que defiende una idea contraria a la suya.
Un hecho puntual no le hace perder toda la credibilidad.
Es como si yo digo que tu comentario no vale porque nada más empezar demuestras no tener ni idea de ortografía y solo me quedo con eso de lo que has escrito.
Cuando la idea que se defiende es una payasada, quien la defiende solo merece un apelativo.
Como en este caso, el de ese chico y el resto de payasos homófobos.
No es la idea, que también, es la forma.
El tipo hace el ridículo de forma espantosa, fact.
Siempre puedes interpretar ese «payaso» como «artista circense» y así estaremos todos más tranquilos.
Mis más sinceras disculpas para los respetables payasos de circo.
Como dice Amonamantangorri tampoco se besan los viejos, y ojo, pocas veces los feos, que cuando se besan es en una comedia… Y es cierto que a los hetero no nos gustan dos tíos besándose, lo toleramos, pero no nos pidan que nos guste. Y la TV es un negocio, por eso esas pequeñas censuras, porque al público puede no gustarle.
Estoy de acuerdo con el tono general del articulo, pero en el caso concreto de la escena de Modern Family… no se, a mi me resulta mas creible asi. El personaje de Mitchell es un rancio y jamas le daria un beso a su marido en el aeropuerto. Yo llevo 10 meses viviendo en Nueva York y he visto muchas parejas gays, pero a ninguna dandose siquiera un pico, fiestas del orgullo aparte.
La pregunta es: ¿Debe la ficcion adelantarse a la realidad social?
Yo creo que si, pero no soy guionista.
Has visto Cinco hermanos? ni idea como se llama en Inglés, es una marujada americana. . Coexisten dos generaciones de gays y se dan besitos cuando toca. Y Lesbian word? yo no la he visto, me aburrió al primer capitulo, demasiado pija. Mencionas USA e Italia, dos países bastante estúpidos. Aquí ahora la tele esta censurada y controlada pero hay algún programa donde los besos no son más que besos.
La cita de Oprah dudo que sea «don’t blame to the media» porque eso está gramaticalmente mal. Será en todo caso «don’t blame the media».
Mrfoxtalbot,
Dudas bien, lo que dice exactamente es «You can’t blame this on the media». Fallo mío por citar cosas de (mala) memoria.
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«Seréis maricones vosotros, que no sabéis cómo enfrentaros a ello». Genial.
Has perdido un marica.
Decir que The Wire es mojigata en el tema homosexual es injusto. Para empezar, se olvida de que The Wire es una serie con muy pocas escenas de sexo.También parece olvidarse de una escena lésbica bastante subida de tono con desnudos parciales y entre dos mujeres negras (para más «inri»). Omar tiene varios momentos «subidos de tono» y en uno de ellos creo que hay hasta un desnudo frontal. A destacar también la valentía que supuso en esta serie mostrar a gays y lesbianas negros cuando es una comunidad muchísimo más homófoba de lo que lo es la media estadounidense y, encima, hacer que el personaje más carismático de todos, una especie de Robin Hood, sea homosexual y, a la vez, más valiente y más duro que todos los demás personajes juntos.
No conozco la comunidad negra estadounidense, pero sí conozco otra sociedad que creo que se le parece bastante, que es la comunidad brasileña de Río de Janeiro, pero referido a la de la Baixada Fluminense, favelas…., y te puedo decir que esa apreciación de la homofobia es bastante confusa. Si existe una expresión pública de rechazo, pero luego no se traslada a la libertad personal y a la aceptación. Hay una desprecio que se manifiesta oralmente, pero luego es difícil encontrar a alguien que no tenga varios amigos homosexuales por los que siente un sincero aprecio y con los que trata con absoluta normalidad.
Es algo que resulta muy contradictorio pero es así; la homosexualidad ya se reconoce incluso en la infancia, y en el circulo cercano no se reprime, al menos con la misma intensidad que se observa en lugares supuestamente más tolerantes, como España.
Hay dos series de la BBC en las que la homosexualidad (bueno, más bien pansexualidad, pomosexualidad o como queramos llamarlo) es algo que se trata con bastante normalidad, algo que considero sorprendente, especialmente en el caso de una de ellas, pues es la joya de la corona en lo que se refiere al entretenimiento familiar: Doctor Who y Torchwood. Ambas están relacionadas -Torchwood es un acrónimo de Doctor Who- y comparten un personaje, el capitán Jack, que le da a TODO y comparte momentos bastante subidos de tono con hombres. Y como este personaje hay otros cuantos.
También se habla con mucha naturalidad del matrimonio homosexual, no sólo entre humanos, sino entre especies.
Y digo que es sorprendente para bien, porque además se trata de la BBC, la tele pública inglesa. El hecho de que Doctor Who reúna a familias enteras y no tenga pudor o inconveniente en hablar y mostrar esto es algo significativo porque, recalco, lo hacen sin pretensiones, sin exagerarlo, muy natural -dentro de lo que cabe, claro: hay una relación entre dos mujeres, pero una de ellas es un lagarto humanoide-.
No entiendo por qué se exige, en el caso de Modern Family, cambiar la personalidad de un personaje con identidad propia que refleja a cierto sector de la comunidad homosexual que funcionan de la misma forma.
¿Por qué no reflejar la realidad de aquellas personas que prefieren no darse muestras de cariño en público con el fin de no llamar la atención de ese sector de la población que lo ve como si de ciencia ficción se tratase?
El personaje no es más que eso, un personaje. Si la cadena, los productores o los guionistas quieren que su evolución giré en torno a una aceptación de sus muestras de cariño en público genial. Si no, también.
Maldita sea. No se puede ser del Club de la Queja Tonta hasta ese extremo.
Muy buen artículo ;)
El vídeo del gabacho vestido de mito alado es lo mejor que he visto en años, jajaja. Es la cosa más gay que uno se pueda imaginar, juajuajua!
Muy buen artículo. Pero deberías mencionar las diferencias que existen al emitir series en abierto (menos chicha) y por cable (más chicha). Y en Estados Unidos eso significa mucho.
Me parece un excelente y elaborado artículo. Enhorabuena por ello. Después de leerlo, no me extraña que sea cada vez más difícil salir del armario. Casi siempre se piensa en lo que nos rodea, y éste puede marcarnos como una vaca. O mejor dicho, como a una oveja negra…
Me parece absurdo como vemos escandalizados todo aquello que nos rodea, incluidos nosotros, los que pertenecemos a la comunidad gay, vemos con escándalo el hecho de salir del clóset en nuestros diversos ámbitos (profesional, académico, familiar, ….), sin tomar en cuenta que eso nos hace ser quienes somos, y peor aún, vivir sabiendo que los demás lo saben, en vez de darnos paz nos da preocupaciones, entonces, ¿qué podemos esperar de lo que vemos en la tele? si los primeros en discriminarnos a veces somos nosotros mismos.
Bueno, el mundo no cambia en un día, pero siempre podemos empezar por nosotros mismos, y tal vez algún día no muy lejano, perteneceremos a una sociedad (y a una conciencia propia) que nos tolere tal cual somos.
Que me dicen de «Los Soprano», para mi trato la temática gay con bastante dignidad en su sexta temporada, tanto desde la relación homosexual como desde los prejucios (en el contexto de la mafia). De hecho, fue un giro bastante inesperado en el argumento de la serie.
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Y Oz qué? Con Oz te cascas más pajas mariconiles que con muchas porno.
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