
La historia es bien conocida: hace algo más de una década, en el 2002, la cadena estadounidense Fox estrenó una serie de ciencia ficción llamada Firefly. Y la estrenó de mala manera, hay que decir. Resumiendo muy básicamente la situación, Fox hizo todo lo posible para que su propio producto no funcionase. Por ejemplo: los directivos de la cadena consideraron que el episodio piloto de doble duración que servía como presentación de los personajes —y aquí los personajes eran el alma del programa, lo más importante— no eran un comienzo adecuado para aquella primera temporada. Así que, ni cortos ni perezosos, decidieron inaugurar la serie emitiendo en su lugar otro capítulo escrito a las prisas, un episodio simple que era bastante inferior y en el que se perdía el impacto inicial de esas presentaciones de personajes. Después, durante los cuatro meses que duró la serie en pantalla, los programadores fueron cambiando de horario su emisión para ajustarse a diversas retransmisiones deportivas. Finalmente, Firefly fue cancelada debido a las bajas cifras de audiencia sin haber completado siquiera la primera temporada: solamente fueron emitidos once de los catorce episodios ya filmados. Nunca hubo una segunda temporada. Ni la habrá. Por desgracia.
Con los años, aquella serie abortada después de once episodios empezó a generar un estatus de culto a su alrededor. No era un culto masivo, pero sí suficiente como para acumular una fiel y ruidosa legión de fans que, especialmente a través de internet, emprendieron varias campañas para —ingenuamente— intentar que su serie favorita regresara a las pantallas. Una legión de seguidores que se ve habitualmente incrementada por aquellas personas que ven Firefly por primera vez y no llegan a comprender cómo pudo ser cancelada después de únicamente once episodios, justo en el momento en que cualquier espectador se ha familiarizado ya con su particular universo, tomando consciencia de las numerosas virtudes «ocultas» de la serie. Pero así son las cosas; Firefly había desaparecido y ya nunca iba a regresar. Hecho tan triste como irónico, porque sus modestos índices de audiencia sí la hubiesen permitido sobrevivir en la TV de hoy en día, cuando existe una mayor competencia y sus números hubiesen sido considerados más aceptables. En pleno 2014 los ejecutivos de las cadenas comprenden mucho mejor que determinadas series necesitan construir su audiencia mediante el boca a boca, lentamente, y que no siempre es buena idea cancelar rápidamente un programa. Así pues, la historia de Firefly es la historia de una serie que, desgraciadamente, quizá hubiese subsistido en la actualidad pero que por haber fracasado en el 2002 jamás pudimos ver en todo su esplendor. Hoy solamente existen los catorce episodios que se rodaron en su día y un largometraje rodado con posterioridad, Serenity, del que hablaremos algo más adelante.
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Pingback: Imprescindibles: Firefly
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Capt. Malcolm Reynolds: Oh, God! I can’t *know* that!
Jayne Cobb: I could stand to hear a little more.
Firefly es entretenida.
Pero esos fans que la comparan con Battlestar Galactica o incluso la ponen por encima, únicamente me dan penita…
No estoy para nada de acuerdo. Galactica, es una serie que empieza espectacular y para mi gusto va bajando el nivel episodio a episodio La tercera y la cuarta tempradas, para mi gusto son desastrosas.
Firefly, empieza discreta y a lo largo de los 11 episodios va creciendo de manera espectacular.
He revisionado las dos, y el revisionado de Galáctica se me hizo cuesta arrriba, el revisionado de Firefly, en cambio, me resultó tan agradable e impactante como la primera vez.
Dado suficiente tiempo, yo creo que Firefly se hubiera convertido en una gran serie, y habría dado lugar a un universo infinitamente rico en marices del que podrían haber surgido muchas historias paralelas. Galactica en cambio, es una serie de un universo que encoge, que cada vez se hace más pequeño, y que la única manera de expandirlo, era insertando con calzador cosas del pasado ( como de hecho ya hacen a lo largo de la serie con las visiones de Rosalin, la Pegasus, … )
Si más de 10 años después de su cancelación, con solo 11 episodios emitidos, se sigue hablando de Firefly… ¿se te ha ocurrido pensar que quizá es por algo?
Ojo, Cowboy bebop ya juntaba western y space opera.
Firefly es muy buena, es muy entretenida, como un moderno Equipo A. Galactica esta bien, pero se mueven en ámbitos distintos, además cuando empieza a meterse en temas místicos-religiosos pierde un poco, pasa al oscuro territorio lost… .
De todos modos no son comparables ni en formato ni en estilo, es como comparar un Picasso con un Velazquez, las dos son grandes obras de arte con diferentes estilos.
Creo que la comparación entre un Mortadelo y Filemón y un Asterix se ajustaría más a la realidad.
Vi Firefly completa más de una vez (lamentablemente, no es una proeza lograrlo). Es una obra genial. Vi el video de la reunión del cast en el décimo aniversario y es doloroso oírlos charlar sobre las posibles tramas que hubiese tenido la segunda temporada, porque tenía todo para ser maravillosa.
Entre las injusticias televisivas más grandes del mundo, para mí se encuentra la cancelación de este show.
Estoy viendo Battlestar Galactica. Me está gustando mucho, pero parece más del estilo de Lost (con dramas que entretienen) que de Firefly (ese humor pesimista es único).
Magnífico leer por aquí sobre Firefly. Un servidor es uno de esos fanboys tarados de esta serie, pero me parece que el artículo es más que correcto y da en el clavo en todos los puntos claves de la serie, sobretodo en la importancia del humor. Whedon es un maestro con los diálogos y lo viene demostrando desde Buffy.
De los comentarios de Galactica, quiero añadir que a mi me pareció una muy buena serie. Efectivamente, pega el bajón hacia el final, pero no me parece el desastre que algunos me anunciaban. Y la cuarta temporada tiene algunos capítulos maravillosos.
Si el autor del artículo no la hubiera visto aun, le recomiendo Dollhouse. Otra serie de Whedon, esta de dos temporadas, que padeció del mismo problema de cancelación prematura. No obstante, Whedon (listo él) se preparó por si se la jugaban de nuevo y en el despliegue de los seis episodios últimos (desde que tuvo la noticia) cerró la serie atando todos los cabos. Eso no lo hace cualquiera.
Un saludo y bravo por el artículo.
Firefly es una serie entretenida, para mirar mientras comes y pasar el rato. Tal vez la historia tendía a ser un poco más profunda en el futuro (con los reavers tenían buen tema), pero si una de las líneas argumentales iba por el lado de la niña y su hermano.. puff, menudo coñazo de actores.
Battlestar Galáctica es otra cosa, es ridículo compararlas. Battlestar usa la excusa de la ciencia ficción (cosa que agradecemos infinitamente) para meternos en un universo complejo y metafísico, que nos hace replantear nuestra visión del mundo. Uno ya no es el mismo después de ver esta serie (a no ser que no te guste pensar, si no te gusta pensar igual te quedas peor que antes).
Firefly en mi caso particular fue una gran decepción, porque me guío mucho por las puntuaciones de IMDb. Y, esto, que tenga casi la misma puntuación que Los Soprano… en fin.
Es cuestión de gustos y sensibilidades, como todo. Battlestar Galactica te hace pensar… si te va la filosofía mística y la religión. Sino es tan solo una manera barata de resolver situaciones a golpe de «deus ex machina». ¿Cómo pueden haber sabido esto? ¿Cómo justifican semejante casualidad? ¿Cómo se entiende esa estupidez? ¡Ah, claro, es que Dios tiene un plan maestro! Los curas llevan usando esa argumentación durante milenios.
Con su sencillez argumental, Firefly no cae en contrasentidos argumentales como los de BSG, que no se acordó de tratar el tema de la comida y el combustible hasta la tercera temporada (y jamás trató el de la munición o los repuestos), donde existía un mercado negro que se nutría de Dios sabe donde o un oficial salvaba cylones por amor y no era ejecutado – a algunos los ejecutaron por menos más tarde.
Cada cual busca algo distinto en una serie. Yo me vi dos temporadas de «Los Soprano», una serie famosa por demostrar que la vida de los mafiosos es en realidad tan aburrida como la de los demás, y pensé que no necesitaba otras seis temporadas para abundar en lo mismo.
Jajajaj. Pensé que era el único en opinar así de Los Sopranos.
La vida suburbana del mafioso en jogging se me hizo fatal.
Igual siempre pienso en retomarla
Los curas llevan usando esa argumentación durante 2 milenios, para ser más exactos. La religión existe desde hace bastante más, y en Battlestar se habla de los Señores de Kobol y de otro dios del cual no sabemos mucho más. Podría ser un sorete flotando en la estratósfera, cosa que no tendría mucho que ver con el catolicismo, no?
Gustos son gustos, como tú dices. Y si te aburrió Los Soprano, pues poco más puedo agregar…
Si intentas desviar mi comentario como una crítica al catolicismo, te estás desviando por unos dos mil kilómetros.
Y además de los gustos, están los conocimientos previos. Todos nos hemos planteado las preguntas que se hacen en BSG. Si tú todavía no lo habías hecho cuando viste la serie, entiendo que puedas considerar que «ya no se es el mismo cuando la ves».
Es el clásico argumento de «¡pero si eso ya lo hizo X en los años Y!»; siempre puede ser que tú no conozcas al señor X – y posiblemente ni habías nacido en los años Y – y por tanto para ti las ideas son nuevas y fascinantes. Por eso la experiencia de ver una obra cultural es mucho más subjetiva aún. No solo es cuestión de gustos, también influyen las experiencias previas. Y si a BSG le quitas el componente místico porque no te aporta nada nuevo que no supieras ya, la serie es un montón de giros argumentales en plan «esto me lo saco del culo porque sino estamos llegando a un punto muerto y quiero levantar la audiencia» hasta que se decidieron a acabarla antes de que el público lo hiciese por ellos.
Yo lo intenté con Firefly y no pude. El momento que vi a los tripulantes de la nave a caballo con rifles Winchester me entró una vergüenza ajena que se me quitaron las ganas de seguir viendo la serie.
No niego que sea buena, pero tienes que ser capaz de digerir la mezcla ciencia ficción-western. Me pasó lo mismo con Defiance.
A Defiance le veo más bien un toque a lo Mad Max, cosa que tiene sentido, argumentalmente. Lo de los winchester en Firefly es a propósito, para recalcar el espíritu de western. Podrían haberlo hecho menos obvio usando armas modernas y motos, pero es todo cuestión de estética.
¿Muy mucho?
6º párrafo: «Pero dentro de esa falta de pretensiones, Firefly acumulaba una considerable cantidad de virtudes. Quienes la hicieron se preocuparon muy mucho de adornarla con cantidad de detalles que individualmente apenas son perceptibles, pero que en conjunto le confieren un tono muy, muy especial.»
Parece mentira que en un artículo tan interesante se cometa semejante patada al diccionario…
En un futuro distópico estaremos rodeados por policías de la gramática empeñados en ser bordes a toda costa. A veces pienso que lo que realmente no nos enseñan los sistemas educativos es la benevolencia. Una serie estupenda Firefly, una pena de peripecia la suya, a ver si al menos no nos hacen un remake que ya sería el colmo.
El lenguaje, como todo, evoluciona y seguro que hay expresiones aceptadas por el RAE que sonarían fatal en este contexto de crítica televisiva del siglo XXI. Al final el público , el lector, es soberano y si tiene un mínimo de inteligencia una expresión hoy en día tan utilizada como ‘muy mucho’ la entenderá perfectamente. Es más, en el sentido global del párrafo yo no habría podido encontrar una manera mejor de escribirlo. A falta de encontrar un fallo a un artículo sobresaliente, como todos los de Emilio de Gorgot, es triste buscar en las miserias de unas normas de subjetiva interpretación para poder criticar un texto ante el que únicamente cabe aplaudir y disfrutar de su lectura.
Es más, «muy mucho» está aceptada en el sentido que se le ha dado como expresión enfática con valor superlativo.
http://castellanosindudas.blogspot.fr/2013/11/muy-mucho-mucho-mas-y-mucho-mayor.html
Así que, como diría la Pantoha, «arfavó».
por favor que no vuelva, qué manía con destrozar los mitos… lo que hace grande a Firefly es que nunca sabremos qué fue de sus personajes, ni cómo llegaron a donde llegaron.
es el misterio lo que alimenta los mitos, así que ¡¡dejad en paz a Firefly!!
De todo lo que ha hecho Whedon es con diferencia lo que más me ha gustado. A la mezcla entre western y space opera le sumo la cultura asiática, muy presente en la serie mediante atuendos y letreros.
Enhorabuena por elegir Firefly, y muchas muchas gracias porque yo la vi un poco por casualidad y quedé maravillado. Me encanta igual que Emilio de Gorgot su sentido del humor, tan estoico y resignado. Fantástica serie.
Seamos pues «justos» comparando Firefly y Battlestar Galactica:
¿Es la única temporada de Firefly mejor que la primera de Battlestar?
Ni por asomo, ni se acerca.
Pero que pesado comparando series, joder.
Si nos centramos en una sola temporada no hay color. Firefly es muchísimo más redonda que la primera temporada de BSG, que despega de los tópicos con la segunda y tercera.
Tiene usted razón. La primera de Galactica ni se le acerca a Firefly.
Gran recuerdo a una magnífica serie.
Otra serie que fue prematura y abruptamente cancelada, y prometía grandes cosas, fue «Freaks and Geeks», donde también encontramos actores hoy en día exitosos y conocidos: James Franco (Spider-Man, El origen del planeta de los simios), Jason Segel (Cómo conocí a vuestra madre), John Francis Daley (Bones), Seth Rogen (¿Hacemos una porno?, Donnie Darko).
Estaría bien un artículo sobre esta entrañable serie.
Coño, pues no la conocía, pero será cuestión de investigar.
Esa sí que fue una gran pérdida!!
Firefly es la serie de la que más me he enamorado de los personajes. Me encanta BSG, pero prefiero los 14 episodios de Firefly a cualquiera de las temporadas de Galactica. Y nada de que es una serie entretenida sólo, o para ver comiendo, o que sólo busca la diversión. Firefly iba para obra maestra absoluta, pero no le dejaron serlo.
Yo estuve enamorado de la mecánica :p
El autor de dos de mis libros favoritos de los últimos años (Patrick Rothfuss – Crónica del asesino de reyes) dijo allá por 2011 antes de sacar el segundo libro que si vendía tantos como parecía que iba a vender, compraría los derechos y se los regalaría a Joss Whedon. De hecho le dedicó una carta abierta al protagonista Nathan Fillon para involucrarle en el proyecto y tratar de sacar adelante una nueva temporada:
http://blog.patrickrothfuss.com/2011/02/an-open-letter-to-nathan-fillion/
No entiendo la manía de algunos de comparar BSG con Firefly. Sobre todo por el peligro de comparar una serie más moderna, de 4 temporadas, con una serie que no tuvo la oportunidad de demostrar si era tan buena como prometía.
Y digo peligro porque hay bastante gente que echa de menos más Firefly… y no conozco a nadie que sueñe con más BSG.
BSG tuvo su momento y nos regaló algunos episodios extraordinarios. Firefly… era otra cosa.
Estoy de acuerdo con el artículo en que Firefly es entretenida. Pero nada más. Es su mayor y prácticamente única virtud. Los personajes son bastante planos y también son recurrentes, así como las tramas.
Cierto es que tenía potencial para crecer como serie en temporadas posteriores, pero analizando únicamente lo que ofrece en los 14 episodios, es una serie muy normal, predecible y sobrevalorada.
Pingback: ¿Cuál es la mejor serie de ciencia ficción? - Jot Down Cultural Magazine
Yo ví los dos o tres primeros episodios y me pareció muy simple. A veces leo artículos como éste y me dan ganas de volver a ver lo que me falta. Quizás algún día lo haga…
En cambio otras series defenestradas como ‘ La habitación perdida’ o Surface nunca leo nada que las encumbre a su merecido pedestal seriéfilo.
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