Miguel Brieva
Mondadori (Reservoir Books) 2007

Ciento cuarenta páginas por las que desfilan un Dios personificado que disfruta leyendo las tiras cómicas del periódico, Hitler con la idea primigenia de escribir un cuento ilustrado sobre una perrita abandonada que luego se convertiría en Mi lucha, instrucciones para mantener relaciones sexuales por correspondencia, culto a las pelusas, DVDs con las mejores peleas en parlamentos, liftings de cerebro y archipiélagos que se anexionan con la galaxia de Andrómeda. La obra se presenta sazonada para la ocasión: no es sólo un recuento de las viñetas, sino que además las entronca en forma de diccionario perverso que repasa de la A a la Z los conceptos más interesantes del mundo según el autor, descubriéndonos de paso a un Brieva (o alienígena) ducho con las letras, que se desenvuelve francamente bien entre descripciones perversas, aforismos, microrelatos, poemas bajo pseudónimo e infinidad de apuntes y notas enmarcadas. Excelsa compilación para los fieles e inicio perfecto para los desconocedores del autor.







