Bruce Springsteen: 30 años de Nebraska

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Nebraska fue el primero (y mejor) de los tres álbumes acústicos de temática oscura de Bruce Springsteen. Obra árida, desesperanzada, auténtico diamante concebido para brillar solamente en la oscuridad e innegable obra mayor de su autor, fue paradójicamente registrado, casi al completo, en una única sesión de grabación realizada hace ahora treinta años: el 3 de enero de 1982. Ésta es su historia:

En su anterior disco, el doble álbum The River (1980), temas sombríos y optimistas iban de la mano en una mezcla errática e inconexa, compuesta, por una parte, de los más luminosos y alegres descartes de las grabaciones del pretendidamente desolador Darkness on the Edge of Town (1978) y, por otra, de la inspirada continuación de esa vía de la oscuridad americana, materializada en temas como Wreck on the Highway, Point Blank o la propia The River.

The River fue, por tanto, un álbum tan cargado de clásicos como falto de unidad, extraño, doble quizá sin motivo, pero tuvo nuevamente una apoteósica gira de la E Street Band cuyo éxito dio más motivos si cabe para que Springsteen volviera al estudio con la banda en cuanto acabara la gira para dar forma a un nuevo disco. Así, finalizado el tour, Springsteen arranca la composición de Nebraska: se encierra en su casa, un aislado chalet en un bosque de Nueva Jersey, y graba en solitario demos de nuevos temas con una guitarra, una armónica y una grabadora de cuatro pistas para darles posteriormente forma en estudio con la E Street Band.

El hecho de que Springsteen desea volver al modelo Darkness y optar por seguir una única línea de temas tristes para su siguiente álbum se hace patente en los nuevos cortes que graba en casa: si bien adquieren un tono novedoso, pues abarcan espacios geográficos diferentes (Nueva Jersey deja de ser la única parada) y la narración en primera persona en boca de otro se hace más frecuente (“My name is Joe Roberts” comienza uno de ellos), el ámbito temático vuelve a ser (como en Darkness) totalmente trágico. Además, el “héroe springsteeniano” de la clase trabajadora no es ya un simple soñador en paro: es también un delincuente común, un sinvergüenza sin escrúpulos. También un psicópata. Un asesino al que sólo redimen sus recuerdos de la infancia.

Springsteen registra pues unos quince temas nuevos con la grabadora en su casa, y días después comienza a preparar los arreglos con el resto de la E Street Band en estudio para dar forma al nuevo álbum. Todos los temas llegan a grabarse con el acompañamiento de la banda, pero a Springsteen no le convence el resultado, no logra alcanzar con sus compañeros el novedoso tono que las nuevas canciones han tomado en sus grabaciones en solitario. Y entonces toma una decisión arriesgadísima y totalmente insólita: tira las sesiones con la banda a la basura y decide que el nuevo álbum lo compongan diez de los temas grabados en su casa tal y como fueron registrados. La cinta grabada en casa. Punto.

Y el resultado es uno de sus dos o tres mejores discos. La recepción comercial, escasa. La recepción crítica, excelente. Los calificativos, tan rebuscados como acertados: se dice de él que no es un álbum folk, sino otro álbum rock de canciones reducidas al nivel del hueso. Y la decisión de publicarlo en frío dice mucho de la voluntad de Springsteen, en aquella época, de llevar cada canción al espacio que le corresponde, sin importar el esfuerzo o el riesgo. Algo que desgraciadamente hoy en día, a pesar de disponer de todas las ventajas, ya no hace: y es que resulta incomprensible que el mismo hombre que se tiró al vacío con Nebraska y que dedicó cinco meses a grabar la canción Born to Run hasta lograr el tono requerido, pariera hace tres años, en apenas un mes, ese relamido almíbar que gotea deprisa y corriendo llamado Working on a Dream.

Pero volvamos a Nebraska. Sígannos tema por tema, si les apetece.

1.- Nebraska (lyrics)

El nuevo tono de las letras de Springsteen queda claro desde la primera canción. Hasta 1982, el gran tema springsteeniano era la huida con la chica, la carretera vacía por delante como solución a todos los problemas de la vida y materialización de cualquier sueño, tema del que Thunder Road sigue siendo el gran exponente. Nebraska , primer corte del álbum, es la inversión “gore” y grotesca de la pareja de Thunder Road. Cuenta la historia real de Charlie Starkweather y Caril Fugate, que en una excursión en coche entre Nebraska y Wyoming asesinaron a sangre fría a ocho personas que se les cruzaron por delante. Charlie fue arrestado y ejecutado en la silla eléctrica al año siguiente. Caril salió de la cárcel por buena conducta dieciséis años después. La historia ya sirvió a Terrence Malick para su debut cinematográfico (el film Badlands, que ya había inspirado al Boss uno de los temas fundamentales de Darkness). Springsteen canta Nebraska desde de punto de vista de Charlie: “agente, cuando el guarda baje el interruptor y me queme la cabeza, asegúrese de que mi chica esté a mi lado”.

2.- Atlantic City (lyrics)

Atlantic City posiblemente sea una de las cinco o seis mejores canciones de Springsteen, y quizás también la mejor de Nebraska. Combina lo mejor de la temática de Thunder Road (el sueño de liberación aquí dependiendo de una apuesta en un casino de Atlantic City) con la novedosa violencia del entorno y la suerte como único modo de escapar de ella (la “voladura” del Chicken Man de la primera estrofa se refiere al asesinato real de Philip Testa, lugarteniente del capo de la mafia de Filadelfia, que desencadenó una guerra entre familias de la ciudad a principios de los ochenta).

3.- Mansion on the Hill (lyrics)

Decíamos antes que la tristeza de los personajes de Nebraska fluye y se desagua sólo a través de recuerdos de la infancia. Mansion on the Hill es el primero de ellos: un narrador anónimo recuerda sus impresiones infantiles de la lujosa mansión de la colina que aún hoy domina su barrio. La visión cotidiana de la mansión le recuerda, a diario, los sueños infantiles de una futura vida de éxito que nunca se cumplieron.

4.- Johnny 99 (lyrics)

Una de las piedras angulares de Nebraska es este Johnny 99: su protagonista, desesperado por el cierre y consecuente despido de todos los trabajadores (verídico, acontecido en 1980) de la planta de Ford de Mahwah, Nueva Jersey, comienza una vida delictiva que desemboca en el asesinato de un hombre. El juez lo condena a 99 años de cárcel, pero el propio condenado le propone una solución mejor: la ejecución.

El más “cashiano” de los temas de Nebraska pedía versión del gran Johnny Cash, y ésta no se hizo esperar: en 1983 el Hombre de Negro publicaba “Johnny 99”, que incluye dos temas de Nebraska: el homónimo y el igualmente fundamental Highway Patrolman, que es el siguiente de nuestra lista:

5.- Highway Patrolman (lyrics)

La historia de los hermanos Frankie y Joe Roberts es la más directa, palpable y emocionante del álbum. Joe, el hermano con suerte, el policía honrado, obligado a perseguir por la autopista a Frankie, el hermano díscolo, sin suerte, que volvió de la guerra sin oportunidades de mejorar su vida y acabó disparando a un hombre en un atraco. Obligado a decidir entre el deber y la lealtad a su hermano, Joe finalmente prefiere sacrificar sus valores antes que su sentimiento de culpa. Pero es tal la intensidad de Highway Patrolman que ese gesto final hacia su hermano no impide que, transcurridos los cinco minutos de la canción, odiemos para siempre a Joe por haberse casado con Maria. Y es que algo nos dice que lo hizo aprovechando que Frankie estaba en la guerra…. Bastardo.

Highway Patrolman es la más cinematográfica de las historias de Nebraska, y de hecho fue llevada al cine por Sean Penn, en su debut como director, con Viggo Mortensen como el díscolo hermano Frankie.

6.- State Trooper (lyrics)

Siguiendo con el tema de la huida de la justicia, alguien que sigue escapando (¿el propio Frankie?), se cruza con un policía. “Con una clara conciencia de lo que ha hecho” le suplica: señor policía, no me detenga.

7.- Used Cars (lyrics)

Volviendo al tema de la infancia, Used Cars enlaza esta vez con temas presentes en canciones anteriores del álbum: la lotería como vía de salida, el coche como instrumento de salvación (o de perdición), etcétera. A diferencia de Mansion on The Hill, el protagonista parece haber tomado conciencia ya durante su infancia de lo precario de su situación. La única diferencia es que de niño odia al mundo por ello. Pero sabemos que pronto ese odio será absorbido por una melancólica resignación.

8.- Open all night (lyrics)

Entre la negrura de Nebraska aparece este tema, nueva oda a la carretera y a la “chica que me espera”, al estilo Thunder Road. Pero la misma negrura del álbum invita a pensar también en Open All Night como el cierre del círculo: si Nebraska era la inversión grotesca de Thunder Road, Open All Night, con su coche y su chica, es la inversión siniestra, sarcástica y negrísima de Nebraska: basta imaginar que el narrador fuera el propio Charlie Starkweather.

Pero quizá sea rizar el rizo, pues Open All Night contiene la mejor frase-exaltación de Springsteen de la innegable fealdad de su patria chica: New Jersey in the morning like a lunar landscape.

Y el grito del protagonista a la radio del coche en los dos versos finales son las mejores líneas sobre música que haya escrito Springsteen:

Radio’s jammed up with gospel stations lost souls callin’ long distance salvation

Hey, mister deejay, woncha hear my last prayer hey, ho, rock’n’roll, deliver me from nowhere !

9.- My father’s house (lyrics)

Historia de remordimientos familiares sin final feliz, sin solución, con ese personaje que sueña una última oportunidad de hacer las paces con su padre y cómo ésta no se materializa, My father’s house retoma el tono áspero del álbum y prepara al oyente para su desgarrado y nada optimista final:

10.- Reason to believe (lyrics)

La última de las canciones fundamentales de Nebraska es este alegato sarcástico del pesimismo, cruel, irónico y despiadado. Un narrador anónimo cuenta varias crónicas cotidianas del desgarro, y al final de cada una de ellas apunta: “me resulta divertido, señor, que al final de cada dura jornada la gente siga encontrando un motivo para creer”.

Y fin.

Si ha llegado usted hasta aquí es que esto le interesa. Me otorga usted pues el derecho de seguir aburriéndole. Sigamos:

Las revisiones

A lo largo de los treinta años transcurridos desde su publicación, Springsteen ha transitado nuevamente el camino de Nebraska: dos veces en álbumes de estudio (en 1995 con The Ghost of Tom Joad y en 2004 con Devils&Dust, en ambos casos con resultados notables, pero no superiores) y, sobre todo, en sus conciertos.

En estas revisiones del álbum en directo hay de todo, bueno, malo, mejor, peor, comprensible y difícilmente comprensible. Aquí va una selección de lo mejor:

Las sucesivas publicaciones de conciertos con la E Street Band sirven en ocasiones como prueba de que la decisión de no publicar las versiones con la banda de los temas de Nebraska fue acertada: muchas versiones en directo demuestran que no eran temas para una banda, y de hecho, por ejemplo, la versión de Atlantic City en el Live in New York City de 2000 es una clase práctica de cómo destrozar una maravillosa canción. Pero en las últimas giras del Boss los acercamientos a Nebraska han mejorado, y mucho:

Atlantic City (2006):

No fue hasta la gira-homenaje a Pete Seeger de 2006 que Springsteen halló la manera de tocar Atlantic City con una banda sin que sonara fallida e impostada. Lo consiguió, en efecto, con aquella inolvidable banda de diecisiete músicos, con trombones, banjos, violonchelos, trompetas, etcétera. El álbum “que no era folk, sino rock al nivel del hueso” encontró la horma de su zapato en ese retorno a las esencias folk. Springsteen abrió varios conciertos de la gira con esta magistral versión de Atlantic City, auténtica vorágine de instrumentos de cuerda y de viento. Allá va:

Open All Night (2006):

En la misma gira, Springsteen aprovechó al máximo su nueva y numerosa banda para crear una celebración que parece sacada de una película del Oeste, un festival de baile de saloon, la fiesta previa a la expedición contra los indios. Puestos a hacer algo tan raro, ricemos el rizo: escojamos para ello una canción del…¡Nebraska! Sólo hay un tema en el álbum para la que ello no suponga poco menos que un disparate, la menos pesimista de todas: Open All Night.

Salvando las distancias de lo desconcertante que supone cantar un tema que trata de coches y autopistas de Nueva Jersey en el contexto de una celebración musical de, digamos, Oklahoma o Nueva Orleans, la versión resulta, cuanto menos, sorprendente. Pero, sobre todo, divertida:

Reason to Believe (2007):

Mi favorita de todas las versiones en vivo de Nebraska es este magistral acercamiento al tema que cierra el disco. Reason to Believe convertida en un blues cavernoso, apoyado en la armónica de Springsteen, en la E Street Band que finalmente (¡veinticinco años después!) no desentona con las canciones del álbum y en un micro distorsionado utilizado en el momento justo. Simplemente excelente:

Johnny 99 (2009):

Vi esto en Roma en 2009 y me dejó entre asombrado y descolocado. Todo el buen hacer y la enorme intensidad de la E Street Band en su versión más festiva…al servicio de una de las historias más sombrías del álbum más sombrío.

Pero, la verdad, me da igual que Springsteen traicione al espíritu del álbum, si lo traiciona así de bien.

Disfruten de la E Street Band. Desde la guitarra, aquí omnipresente, de Steve Van Zandt a la batería implacable de Max Weinberg (a día de hoy el miembro más en forma de la banda). Del don de gentes del Boss y su juego final con el público a esos coros de fondo, que no vienen a cuento (el “chuu chuuu” tampoco) pero cuelan. De la alegría, pues, de un público enardecido a (lo mejor, sin duda) la chaqueta hiper hortera del gran Nils Lofgren.

Disfruten pues:

Versión desconcertante y contradictoria de Johnny 99, pero excelente.

No se escandalicen, no es la primera traición al espíritu del álbum a cargo de Springsteen. La historia de las sucesivas, discutidas y discutibles traiciones al espíritu de Nebraska se remonta a mucho más atrás. Concretamente, a 1984: dos años después de la salida al mercado de Nebraska, Springsteen adoptó su imagen más famosa, la que le cosechó un éxito descomunal de ventas, pero también hornadas de críticos y kilómetros de prejuicios que llegan hasta hoy: la del joven guitarra al hombro, cinta en la frente, puño en alto, bandera USA a la espalda y grito al cielo: “Booorn in the USAAAAA”.

Esa canción (y álbum) de 1984 sobre un joven desengañado por su experiencia en Vietnam fue malinterpretada por todo el mundo. Ronald Reagan llegó a decir en su día que el Boss, con su canción, “representaba mejor que nadie los valores patrióticos de la juventud americana”. Y es que, hasta hoy, nadie escucha la letra, y la gente sigue viendo en el tema una exaltación patriótica, para desesperación del propio Springsteen.

Pero oiga, él se lo buscó. Fue un problema de forma. En Nebraska optó por la desnudez como modo de llegar a la canción. En Born in the USA, por la fanfarria. Pasa lo que pasa.

Y decimos que traicionó a Nebraska porque, si recuerdan el inicio de este artículo (dando por hecho que recuerde usted a estas alturas que hubo un momento en su vida en que no estaba leyendo este artículo), decimos pues que recordará usted que Springsteen grabó en su casa unos quince temas para Nebraska. Se publicaron diez.

Pues bien, una de esas cinco maquetas perdidas grabadas en casa salió a la luz en 1998 en la recopilación de caras B Tracks. Era este tema desnudo sobre las miserias de Vietnam.

Pero alguien le comentó que sería mejor grabar ese tema con la banda y publicarlo en el siguiente álbum. Así que esta vez, sólo dos años después del salto al vacío de Nebraska, Springsteen se dejó convencer.

El Boss tiene estas cosas.

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18 comentarios

  1. Pingback: Bruce Springsteen: 30 años de Nebraska

  2. Muy buen artículo.

    Permítame unas puntualizaciones sobre algunas interpretaciones ‘libres’ del autor (que para nada quitan mérito al artículo):

    -el disco no se grabó en una casa aislada en un bosque, sino en una casa pequeña en medio del ambiente urbano de una ciudad pequeña de Nueva Jersey (Colts Neck). Es ahora cuando Springsteen, de vuelta en Colts Neck, tiene una casa aislada en medio de campos y bosques, pero no entonces (1982).

    -En Atlantic City en ningún momento nada depende de una apuesta en un casino.

    -El protagonista de Highway Patrolman tiene una pelea en un bar, pero la letra no habla de que dispare a nadie ni que haya un atraco.

    Dejando esto aparte, excelente e informativo artículo. Enhorabuena.

  3. El caso de Nebraska es curioso. Entre los fans del Boss que te digan que su mejor disco es el Born in the USA veras que el Nebraska no esta entre sus cinco favoritos. Ahora bien, entre aquellos otros fans que te digan que el mejor disco del Boss es el Born to Run veras como casi siempre entre sus cinco favoritos está el Nebraska. Bueno, tonterias aparte, buen artículo y esperando que llegue el 17 de mayo para volver a vivir la magia de un directo como dios manda.

  4. Efectivamente, hay gente como Ricardo que puede apreciar la grandeza de Nebraska, y no ser fan de este tipo endiosado víctima de su propia autoparodia por escenarios de medio mundo, a mi no me parece raro.

    Después de haber leído todo el artículo, yo no puedo discutir hechos como ha hecho Point Blank, pero sí me gustaría decir que no estoy de acuerdo con algunas opiniones.

    Aunque sí me parece que The Ghost Of Tom Joad merece ponerse al lado de Nebraska por partir de conceptos similares en lo musical, me parece que Devils and Dust no está al nivel de los otros dos. Me chirría un poco poner las tres cosas juntas.

    Me ha gustado el enfoque del artículo, centrado en las letras de cada canción, entiendo que es lo realmente interesante, pero me da la sensación de que haría falta otro artículo para hablar de la música.

    En general, las opiniones musicales no me han gustado. Por ejemplo, la versión de Atlantic City con la E Street Band, e incluso con la banda del 92 me parece muy digna, no me parece “fallida e impostada”. Sin embargo no me gusta nada ninguna versión de ninguna canción con la banda folk, no estamos de acuerdo.

    Aunque la versión de 2009 de Johnny 99 es coherente y digna, me parece que es demasiado fiestera y rockandrollera para la temática. Me gusta más ver al autor cantando él solito esta canción, interpretándola, sintiéndola, contando la historia. Coincido en los chuchus, y me sobran todas las tonterías, que hay muchas.

    Este vídeo de esta canción es un buen ejemplo de en qué se ha convertido Bruce Springsteen, un personaje capaz de desvirtuar su propia obra para mostrarnos toda clase de artificios de megaestrella de megaestadio y hacer saltar a 50mil fieles discipulos abducidos, sabe dios por qué.

    A mi me enganchan más otras cosas que pasaban antes y ya no pasan, supongo que no somos todos iguales.

    Iker Zabala, muchas gracias por haber escrito este artículo, me ha gustado mucho.

    • spunkmayer

      No estoy de acuerdo. Hay dos Springsteen., ambos hijos de su propio tiempo: el desaliñado compositor compulsivo, capaz de sacar ¡en 1982! un álbum con canciones-maqueta; y el icono, la estrella, capaz de llenar estadios a los 60 años y hacer saltar a los 50.000 allí metidos. Son dos caras del mismo artista, perfectamente compatibles, porque también ha hecho conciertos de sus discos más íntimos en salas pequeñas, sin apenas banda.

      Se puede disfrutar de ambos sin avergonzarse, siempre que se sea consciente de con cuál te vas a encontrar. Yo no espero un Johnny99 en un Camp Nou, como me chirriaría un Born to Run completo en una sala mediana. No creo que “se haya convertido” en nada; simplemente saca al Boss que le apetece según el momento. Dylan, por ejemplo, no puede.

      • Estoy de acuerdo en lo que dices, pero si quiere mostrar esa cara de rock de estadio tiene mil canciones hechas para ese propósito.

        Johnny 99 o Reason to Believe no merecen ese tratamiento, o al menos si se lo da, hay que puntualizar que detrás de esas canciones hay otra versión, la original, que va más allá de esos artificios.

        Y a mi me gustaría más oír esas canciones en otro contexto. Entiendo que a los demás les guste dar botes y les de igual una canción que otra. A mi no! :)

  5. En los 45 años que tengo creo que pocas veces he visto en directo algo como Reason to Believe en el Palacio de los Deportes de Madrid en el 2007. Impresionante, un regalo para los que pensamos que la vida es disfrutar de momentos unicos.

  6. idiot wind

    Estoy completamente de acuerdo con que Nebraska es, sin duda, junto con Born to run, el mejor disco de Springsteen. Nebraska no ha podido superarse ni en the ghost ni en Devils. Nebraska sí que es un disco donde el folk, las baladas country folk- al estilo más Tom Paxton o Townes Van Zandt que de Dylan-están absolutamente presentes, salvo Atlantic City, gran tema pero que, a mi juicio, chirría en Nebraska- es demasiado pop- rockero para estar entre unas canciones tan personales. Creo que Atlantic city, a nivel musical mas no literario, no debería estar en Nebraska, es un tema para sonido Darkness, más balada rock que balada country folk.
    El tema Open all nigth, a pesar de ser un poco rockabilly y de estar tocado con guitarra eléctrica, sí que está en tono con el resto poque ese sonido bluesero rockabilly siempre entona con el folk.
    Born to run está en los antípodas de Nebraska ( su música es a veces casi progresiva, a mitad de camino entre el Van Morrison más soulero y los Who de Who´s next); sus letras desbordan inocencia y heroísmo juvenil, a diferencia del existencialista Nebraska.

    The Ghost of town Joad es una digna continuación de Nebraska, pero menos inspirada en lo melódico, aunque también se recurre al formato de country folk, ahora con el apoyo de más instrumentos que la mera guitarra acústica y armónica de Nebaska.

    Devils and Dust tiene la mitad de las canciones con el sello de Ghost of Tom Joad, pero la otra mitad a ratos planea sobre el pop rock de The Rising, y eso hace el album un poco desconcertante.
    En cuanto a Working for a dream, dejando al lado la excesiva demagogia en las letras, es un gran disco con variedad de estilos musicales, uno de los álbumes más variados de Bruce, en donde aparecen casi todos los estilos que lo han hecho famoso- baladas country, pop rock, soul, incluso acercamientos al blues como Good eye, sonido a lo Mccartney( algo insólito en Bruce pero muy inspirado) en Working on a Dream o This Life, e incluso un recuerdo de sus grandes epopeyas casi progresivas en Outlaw Peye. Working on a dream es uno de los discos más inspirados del último Bruce a nivel musical; no gusta porque no es rock flemático como ciertos temas de Rising ni tampoco es intimista a lo Devils and Dust. Se queda a medio camino, pero por eso es genial, porque Bruce arriesga en la variedad estilística.

    En fin, volviendo a Nebraska: si alguna vez Bruce estuvo cerca de Tom Paxton o Nick Drake, ese es Nebraska. Curiosamente, nada que ver el acercamiento folk de Springsteen al de Dylan. ¿En qué se parece el folk de Times they are a-changing de Dylan a Nebraska: salvo en alguna letra, en nada? ¿En qué se parece a las baladas de Tom Paxton o Townes Van Zandt: en casi todo?

  7. Aunque discrepo en cuatro o cinco cosas, he de decir que esta clase de artículos son por los que Dios creó Internet. A sus pies.

    Saludos,

    brassneck

  8. Maria de Jesus

    Gracias por el artículo. Yo también he pensado en las dos caras musicales de Springsteen y creo también que se deben a que uno no es el mismo individuo a los 20 que a los 60, a los 20 la música fue su medio para desarrollarse, en fin, para objetivizarse él mismo y a los 60 la música se ha convertido para él en un deber social, en una vocación que se dirige hacia otros. Me ha encantado el demo de Born in the USA, soy relativamente nueva en Bruce pero si me lo preguntan mi álbum favorito es Darkness on the Edge of Town (con gusto particular por los tres primeros álbumes también), apenas tengo 22 años y entrando en sentimentalismos no saben cuánto lamento no haber vivido en aquellos 70’s y 80’s cuando viajando en coche sintonizabas la radio y ahi estaba Bruce y la E Street como un regalo constante de la buena y verdadera música.

  9. Pingback: Jot Down Cultural Magazine | Bruce Springsteen y el fantasma de Tom Joad (I)

  10. Jesús Manuel

    Excelente artículo. Opino, como bien ha dicho Pablo, es una artículo centrado en las letras. Habría que ver otro centrado en la música del álbum, y cómo estas es inherente aquí a las letras pero varía completamente en las futuras versiones en vivo que ha hecho y cómo esto ha dado matices inesperados a la fusión de estas duras letras con música de banda y/o más festiva.
    También quiero expresar, como gran fan de Springsteen que me considero, que Nebraska y Born in the USA representan 2 de las muchas caras de Springsteen. No creo que uno sea mejor que el otro, para mí son 2 de mis álbumes preferidos.

  11. Eduardo Goodrich

    Nunca me ha llamado la atención el boss
    pero este álbum se lleva las palmas y es el único álbum al completo que conozco de el.
    Empezó porque como es bien sabido el boss tomo influencias de frankie teardrop, una canción de suicide para la realización de State Trooper.
    Como sea desde que vi la portada me puso los pelos de punta.

  12. KOBEKINO

    Totalmente de acuerdo amigo Goodrich, yo solo me acerque al Boss por State Trooper (nunca me gusto Bruce… me gustan otras cosas SUICIDE, Joy Division/New Order, Velvet Underground, Kraftwerk, Cabaret Voltaire, NEU etc…) pero he de decir que este disco si lo escucho de vez en cuando, tiene ese ambiente de desolación cinética de la america negra digna de Frankie Teardrop una de sus grandes influencias.

  13. Eduardo Chilton

    Vi al Boss en el 2012 en Sevilla y lo mejor del concierto, a años luz de los demás, fue una versión de “Johnny 99” tocada eléctrica con banda e inmediatamente me pareció una cancion punk.. Ya en casa escuche el disco al día siguiente y junto cn lo que lo que vi el dia anterior llegue a la conclusión que “Nebraska” es el disco punk de Springsteen (“Darkness” pienso que también tiene retazos punks pero sólo eso retazos) al igual que The River tiene mucha influencia del power pop de la época 1977-80 (vease Raspberries, Plimsouls, The Knack, Elvis Costello, Records o 20/20) como queda claro en las cuatro primeras canciones del primer disco y sobre todo en el disco de rarezas de la caja “The Ties That Band” ).

    En todo caso tengo muchísimo interés en ver lo que acontece ahora con el aniversario de Nebraska, lo que hizo con The River y Darkness en sus onomasticas fue grande, el de Born To Run, recomendable pero de menos enjundia. Espero que salgan a la luz las famosas sesiones eléctricas del disco y dicho sea de paso un directo de la epoca de palo y uno actual electrico acompañado por ejemplo con….The Gories o Marah o Drive by-Truckers… ideas ideas..

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