3 de julio de 1973. Hammersmith Odeon. Londres. El alienígena fuma un último cigarrillo antes de salir al escenario con las Arañas de Marte. Parece relajado a pesar de que ha tomado una decisión drástica que hará de ese concierto uno de los más memorables en la historia del Rock. Esa noche, Ziggy Stardust volverá al planeta desde el que descendió como una estrella fugaz, hermoso y efímero. En 16 meses ha dejado una huella imborrable entre los seres humanos. Hoy la invasión tendrá su abrupto punto final. Solo un puñado de personas en el backstage saben de su decisión. Entre ellas no se encuentra su banda —a excepción del guitarrista, Mick Ronson—, ni tampoco su todavía mujer, Angela. Esta noche, los corazones de miles de humanos se romperán y llorarán la pérdida del ser que les hizo ver que no estaban solos, que les tendió la mano para darles valor y dignidad en su rareza, que les demostró que ser distinto no significa ser marginado. El ser que promulgó un mensaje de autorrealización, de pansexualidad y de amor universal que transformó la conservadora sociedad británica sin vuelta atrás. Ziggy volverá a las estrellas y de entre las cenizas del caos emergerá uno de los artistas más osados, inteligentes, inconformistas e influyentes del último siglo: David Bowie.
La fría soledad del espacio
Invierno de 1970. David Bowie (nacido David Robert Jones en Brixton, Londres, el 8 de enero de 1947) aporrea obsesivamente una serie de acordes una y otra vez en el piano de su casa. Haddon Hall es una mansión victoriana situada en Beckenham, un capricho que él y su esposa Angie (con la que se casó a principios de ese mismo año) pudieron comprarse con los réditos de su único éxito hasta la fecha, Space Oddity1 (1969): la crónica de un viaje espacial cuyo clímax se produce cuando el comandante Tom, único tripulante de la nave, alucinado por la visión de la Tierra desde su “pequeña lata”, decide cortar la comunicación con el Control de Tierra y perderse entre las estrellas, que “parecen tan distintas hoy”. El sacrificio estético del comandante Tom se aprovecha el hipismo crepuscular de la década de los 60, pero también se benefició del impacto de 2001, Una Odisea del Espacio (2001, A Space Odyssey. Stanley Kubrick. 1968); y, sobre todo, de la jugada estratégica de publicar el single coincidiendo con el hito de la llegada a la Luna en julio de 1969. Y aunque la tragedia que relata la canción la convertía en la banda sonora más inadecuada para el evento —de hecho, las televisiones americanas la rechazaron—, la BBC sí la utilizó para su retransmisión.
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Esto no es el puto Marca.
Sí, sí y sí. Perfecto relato, detallado y ajustado. Un buen homenaje al 40 aniversario de este disco.
Y me ha gustado ese hincapié en la capacidad de ver el futuro. Debo reconocer que mi tríada perfecta es Hunky Dory, Ziggy Stardust y Aladdin Sane. Pero no puedo resistirme tampoco a Low, Heroes, Scary Monsters, Outside o Earthling. Todos ellos con claro caracter visionario, y que escuchados ahora mismo, siguen pareciendo tan marcianos como el día que se publicaron.
Oh no, love…you´re not alone.
Un saludo.
Gracias María. Mi trilogía tradicional empieza y acaba antes: Space Oddity, Hunky Dory y Ziggy. Sin embargo, ahora estoy mucho más enganchado a los discos que antes menos escuchaba: Station to Station, YoungAmericans y la trilogía de Berlín, especialmente ‘Heroes’. De lo último, lo que más me gusta es lo último, valga el requiebro: Heathen.
No he podido resistir la tentación de poner estos enlaces:
http://www.retronaut.com/2012/05/david-bowies-ziggy-stardust-photosession-by-brian-ward-january-1972/
http://www.retronaut.com/2010/06/the-ziggy-stardust-phone-box-heddon-street-london/
Y la recomendación de visitar siempre http://www.retronaut.com porque aparecen preciosos tesoros
Un saludo
El Glitter rock o Glam rock, en la España de Franco, aunque sea dificil de creer, se le llamó Gay Power. Nada más que habría que ver, para comprobarlo, hemerotecas de revistas musicales de aquella época.
Puff. Aquellos tiempos tienen mil reportajes. En el caso de Bowie, al menos me vienen a la cabeza dos anécdotas: una, tengo en cinta de cassette el Space Oddity con los títulos de las canciones (mal) traducidas, por ejemplo, «Odisea Espacial» en lugar de «Rareza Espacial»; dos, la portada del DiamondDogs, en la que aparecía Bowie mutado en perro recostado y cuando se abría la carátula del disco, se le podían ver los atributos… excepto en España, donde se los borraron. Se ve que los perros españoles eran más recatados…
Compré Diamond Dogs cuando salió, como había conseguido Aladdin Sane(en la edición que se abría con un Bowie andrógino), censurado por su temática homosexual. Y si nos ponemos así, seguimos con Sticky Fingers, portada y sister morphine, Quadrophenia, con la portada censurada y sin Dr Jimmy, la portada de Who’s next, Zuma de Neil Young por Cortez the killer……………y seguimos.
Precisamente te iba a comentar el Sticky. O también el American Pie de Don McLean en versión «española» con un pitido censurando la parte en la que dice «And the three men I admire most / -the Father, Son, and the Holy Ghost- / They caught the last train for the coast / The day the music died»… Si es lo que te decía, que historias hay para mil reportajes.
¡Enhorabuena! Un artículo “to be listened at maximum volume”
Gracias Clara
Interesante artículo, pero tienes que saber que en la contraportada pone “To be played at maximum volume”.
Al césar lo que es del césar. Toooda la razón. Es lo que tiene fiarse demasiado de tu propia memoria. Gracias por la puntualización, ya está corregido.
Gracias, una gozada para pasar una tarde de lunes..
Gracias Uno
Homage…
http://www.youtube.com/watch?v=zfg0ydYreCo
Dios!! Lo había olvidado. Mi cerebro se autoprotege olvidando este tipo de cosas
Un retrato perfecto de la leyenda y su momento…que huérfanos estamos sin él!!
Algún tarde de 1990, un club montado con los muebles desechados de algún bar, escondido en los bajos de una casa antigua a los que nadie entra. Un tocadiscos de los de toda la vida, poca luz, unos porros, y una infusión de semillas de extramonio reposando en la tetera (eramos experimentales, rurales y cazurros, unos críos)
Y entonces sonó Ziggy transformando la tarde, y algo más.
Sigue sonando cuando el ruido actual se acalla.
Sin duda creo que es el disco más completo que se ha hecho desde los sesenta hasta hoy. Canción tras canción es un viaje inolvidable.
Clap, Clap, Clap. Por Bowie, por Ziggy y por la nota.
Gracias Pablo
Gracias por regalarnos este viaje (espacial) iniciático a los profanos en Mr. Bowie. De ahora en adelante habrá que escucharlo con más atención.
Enhorabuena.
Espero que no te defraude. Gracias
Perfecto, me obligas a compartirlo y difundirlo hasta la saciedad.
Gran trabajo. Enhorabuena.
Gracias a ti disfrutarlo y difundirlo.
Enorme reportaje, en el fondo y en la forma, de un gigante del rock. Felicidades. Con este tipo de documentos, hasta los recuerdos se hacen más grandes.
Me alegro de que te haya gustado. A mí, como banda sonora de los recuerdos de mi propia vida, me sigue pareciendo inmejorable. Gracias
Fantástico artículo, de lo mejor que he leído sobre este disco en la red. Entre otras cosas, ha hecho que me levantara a ponerlo para acompañar su lectura (a buen volumen, claro que sí).
Por poner una pequeña pega (tan diminuta que hasta me da cierta vergüenza escribirla), puntualizar que el título del álbum es «The Rise And Fall Of Ziggy Stardust And The Spiders From Mars», es decir, sin el artículo antes del «fall».
¡Enhorabuena y gracias!
Gracias por los halagos y gracias por la corrección. Admito que estoy sorprendido: llevo más de 25 años escuchando este disco, cientos si no miles de veces, me lo sé al dedillo, nota a nota, letra a letra… ¡¡y es la primera vez que caigo en que lo que dices del título!! Nunca me había fijado que «Fall» no lleva artículo. ¡Lamentable! jajajaja
Pingback: Ziggy Stardust: 40 años de invasión alienígena
David Bowie no es para tanto.
Es broma. Hacía mucho que no veía comentarios sin listo-trols.
Ya tocaba un articulo del alligator en jotdown.
Joder, ¡pero qué bien!
Seguramente muchos ya lo habréis visto, pero igualmente os dejo aquí el docu que se curraron en la BBC por el 40 aniversario de Ziggy (narrado por Jarvis Cocker): http://www.youtube.com/watch?v=myjdpSUEHyY
Aunque para docus, el de ‘Cracked Actor’ que pasaron en el In-edit el año pasado (por partes en youtube): http://www.youtube.com/watch?v=jKILbensN6I
Qué genio.
¿en serio? ¿una mísera cita a Bolan en una línea oculta y ni siquiera señalado en negrita? y además como con desdén.
Hay que repasarse la historia un poquito, témome.
No Bolan, no Ziggy, No Bowie… Bolan fue el primero al que Bowie, ladino, listísimo, genio del marketing, se pasó por la piedra. No sólo fue el modelo de Ziggy; fue una especie de alter-ego suyo elaborado por otro -Bowie- gracias al cual conquistó el mercado americano y con ello la universalidad. Vale, Bowie tenía mayores facultades, podía ir y venir de género en género, cambiando de apariencia y personalidad… El pobre Bolan era más unidimensional, pero ¿en serio?¿sólo una mísera cita para el personaje del que Bowie partió en lo musical, en lo estético? MAL
Bowie es apasionante. El artículo queda a la altura. Todo un logro.
Siempre he pensado que The Rise and Fall of Ziggy Stardust and the Spiders From Mars es el mejor álbum conceptual de la historia. Ha sido un regalo para mí este artículo. Gracias.
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Sí!! Y hoy de enhorabuena por el retorno del alienígena!! Me permito dejaros esta semblanza del maestro http://vislumbresdeeldorado.blogspot.com/2013/01/el-criminal-regresa-al-lugar-del-crimen.html
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Vaya arte para escribir artículos! Creo que solo en Jotdown me ha pasado tantas veces, leer un artículo apasionante cómo un buen libro.
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Buen ensayo we, lo disfrute mucho mientras escuchaba las canciones y tomaba pausas para ver videos de lo que mencionabas, me gusto mucho, muy extenso.
Gracias por todo David, buen viaje a la inmortalidad
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