Gianluigi Nuzzi (Milán, 1969) era un simple periodista de sucesos hasta que hurgó en unas viejas cartas vaticanas. Tirando de ese hilo escribió tres libros, Vaticano, S.A. (2009), Metástasis (2010) y Su Santidad: las cartas secretas de Benedicto XVI (2012), que desvelaron las tramas de corrupción en torno a la sede papal. La maraña de dinero, sexo, mafia y política, unida a tremendas ambiciones personales y a casos de incompetencia extrema, desembocaron durante el papado de Joseph Ratzinger en un callejón sin salida. Quienes denunciaron la situación, bajo seudónimos colectivos como María o Los cuervos, se vieron vindicados por la dimisión del papa y el paulatino afloramiento de la verdad. También el propio Nuzzi, ignorado al principio por la jerarquía católica, pudo demostrar que sus investigaciones reflejaban una situación real. Ahora, tras vender millones de libros, Nuzzi dispone de un programa propio en una de las televisiones de Mediaset, el imperio mediático de Silvio Berlusconi. Esta entrevista se realizó en su oficina de la sede milanesa de Mediaset.
¿Sigue en contacto con María o las demás gargantas profundas?
Sí, un periodista siempre está en contacto con sus informadores.
¿Y qué piensan sobre lo que está sucediendo en el Vaticano? ¿Qué piensan sobre Francisco?
Su reacción es muy positiva. Hay grandes esperanzas porque el ambiente anterior, ese ambiente de intereses y venganzas… Todos se sentían espiados y ahora las cosas están cambiando un poco. Pero esto solo es el comienzo.
¿Solo el comienzo?
Los pasos importantes en la obra de Bergoglio empezaremos a verlos desde ahora. Ya hemos visto algunos: ha hecho nombramientos y gestos importantes, ha hecho que personas que siempre habían trabajado al otro lado del mundo regresaran al Vaticano, intenta llevar a cabo las reformas que Ratzinger había propuesto y luego no pudo realizar. Además del paso significativo que supone distanciarse claramente de Tarsicio Bertone [secretario de Estado y número dos del Vaticano con Benedicto XVI] y sustituirle.
¿Por qué Josef Ratzinger aceptó, en cierta forma, someterse a Bertone?
Porque confiaba en él, era un colaborador italiano que se ocupaba de todo lo referente a las relaciones con la política y la administración. A Ratzinger, aun siendo un gran intelectual, un teólogo, le era difícil moverse en lo cotidiano. Pero tuvo intuición para comprender que su Iglesia necesitaba un timonel diferente, más fuerte, y por eso, con enorme refinamiento, dio un paso atrás para que otros también lo diesen. Creo que el gran patrocinador del papa Bergoglio es Ratzinger, aun proviniendo de caminos muy alejados entre sí. Esto, en relación al sentimiento común de la gran necesidad de cambio en la Iglesia, no explica por qué nadie previó a Bergoglio, por qué el papa Ratzinger le dejó una larga carta exponiendo todos los males de la curia romana ni el papel que desempeña Georg Gänswein [secretario personal de Josef Ratzinger, ahora jefe de la Casa Pontificia], que parece ejercer como nexo de unión entre los dos papas. Creo que la Iglesia católica está dando una gran lección política al mundo sobre cómo cambiar. Luego, por supuesto, las personas solemos expresar nuestros deseos a un ritmo más veloz que el de nuestros pasos. En lo que a mí se refiere, me considero afortunado porque en esta contienda he disfrutado de un punto de observación extraordinario.
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Encantado con esta entrevista pero tengo una pregunta. Está claro que el Vaticano ejerce influencia en todo el estado italiano, pero con estos cambios que realiza el nuevo Papa, ¿puede cambiar la política italiana a mejor?
Saludos.
Enric, sempre perfecte entrevistant.
Y esa es la «casa de dios» en la Tierra, vaya estercolero.
Pingback: Gianluigi Nuzzi y Enric González o el oscurantismo en el Vaticano
Interesante entrevista. No conocía el trabajo de este periodista italiano pero está claro que habrá que seguirle la pista a partir de ahora.
Una cosa, que no me viene de leer esta entrevista, en todo caso lo refuerza, sino que es algo que me viene rondando la cabeza desde hace un tiempo, casi desde el momento en que el papa Francisco asciende a su puesto actual: nuestra izquierda comecuras (por si a alguien le interesa, seguro que no, no soy creyente, de modo que soy poco sospechoso de desear una especie de «regreso a las esencias» ni otras idioteces al uso) puso a bajar de un burro al papa Francisco por su pasado supuestamente antiizquierdoso y supuestamente colaborador con la Junta Militar argentina en los 70. Ahora todos son parabienes: un papa moderno, conciliador, con ganas de limpiar su patio trasero, sencillo, enemigo del boato y el despilfarro, etc. etc. ¿Cómo va a solucionar nuestra intelligentsia semejante esquizofrenia? Es que corremos el riesgo de empezar a llamar a la Iglesia una fuerza de progreso, conque imagínense el problemón… Les adelanto la solución: del mismo modo que el comunismo es un desastre porque se aplicó mal… en otros lugares, la Iglesia está bien, pero no la española, carca a más no poder: la Iglesia buena es… la de otros lugares. Si es que está claro: qué sería de nosotros sin «otros lugares»…
Hay una pequeña errata en el apellido del capo de la Banda de la Magliana al que se alude en la entrevista, no es «De Predis» sino «De Pedis». Más allá de ese pequeño error su nombre era Enrico de Pedis, y su alias Renatino, nunca escuché/leí la forma Renato de Pedis.
Interesantísima entrevista, como lo son los secretos vaticanos
Muy interesante, como todo lo de Enric. Me ha faltado quizá una pregunta, que creo hubiese sido positiva para contextualizar al personaje y su obra ¿Es Nuzzi católico?
excelente, simplemente excelente entrevista.
ME INTERESO QUE SALDRE A COMPRAR EL PRIMER VOLUMEN DE SUS OBRA.