Sociedad

Pedimos la paz y la palabra

Javier Espinosa. Foto: Natalia Sancha.
Javier Espinosa. Foto: Natalia Sancha.

Siria es el país más peligroso del mundo para ejercer el periodismo. Desde el inicio de la guerra, más de cincuenta y cinco informadores han sido asesinados y cerca de cuarenta secuestrados o detenidos. Desde que el  ISIL (Estado Islámico de Irak y Levante) —grupo vinculado a Al Qaeda— apareció en escena en el último medio año, informar sobre el terreno es prácticamente imposible. Los periodistas no somos bienvenidos como ellos mismos han manifestado a través de diferentes redes sociales y medios de comunicación.

Ricardo García Vilanova, Javier Espinosa y Marc Marginedas eran conocedores de todos estos peligros y asumían el riesgo que corrían. No por ello dejaron de viajar al país árabe para seguir informando. Cuando el mundo desconocía lo que ocurría dentro de Siria, ellos decidieron adentrarse donde ningún occidental había llegado, aún a sabiendas de que estaban poniendo en riesgo su propia vida. En ese momento el régimen de Bachar Al Assad perseguía a todo aquel que informase sobre lo que acontecía. Lo siguieron haciendo cuando las amenazas provenían del bando rebelde hoy fragmentado en numerosas facciones, algunas de ellas pertenecientes a Al Qaeda. No son militantes, son periodistas que creen en algo tan necesario como cada vez menos común en este oficio de contar historias: estar en primera línea, en el lugar donde suceden las peores cosas de una guerra. Los tres representan el compromiso, la honestidad y el rigor. Unos valores en decadencia en nuestra profesión.

Hoy su actitud y ejemplo se han vuelto del revés. Hoy toca convertirles en protagonistas para que alguien entienda que con ellos se han equivocado, que no son espías. Que son solo periodistas. O para explicarle a quienes los tienen que los secuestros no sirven más que para correr un velo negro sobre lo que sucede en el terreno. Que tras su secuestro nadie querrá ir allí a entender lo que sucede.  

Todos ellos tenían instinto de reporteros. Periodismo en vena más allá de trabajar para la plantilla de un medio —caso de Marc para El Periódico o Javier para El Mundo— o ejercer como freelance. Ricardo, a pesar de no contar con ningún aval y de tener que lidiar a diario con la tendencia hiperprotectora con la que los medios gestionan sus encargos, siguió haciendo coberturas sin esperar a que se las solicitasen. Solo entendía la noticia donde suceden las cosas y la vivía de cerca, desde dentro, siempre pegado a su gran angular. Al margen de intereses corporativos o políticos.

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4 comentarios

  1. Para entender la importancia de corresponsales de guerra de la talla de estos tres, basta con escuchar a Jon Lee Anderson, Paul Wood o ver a Ghaith Abdul-Ahad hablando y acompañando a Mónica García Prieto al hacer público lo sucedido. Desconocidos para muchos, llevan años dignificando la profesión. Los necesitamos haciendo su trabajo. A todos (sin olvidar a ninguno de los secuestrados). Cuanto antes, mejor.

  2. El problema es que la gente que les ha secuestrado no atiende a razones y les importa un pimiento lo que digan o hagan aquellos que no sean de su secta fanática.

    Eso incluye a la población siria, que ha visto como les han pisoteado el Régimen, Rusia, China, Occidente y ahora los propios rebeldes. Me apena ver así a un país que tan bien me trató el año que estuve allí trabajando.

    Solo espero que los secuestrados sigan sanos y salvos, tiene que ser horripilante lo que sucede allí para que ambos bandos no quieran que se informe de ello.

  3. Anayelli Hdz

    La plena libertad de expresion esta siendo obsoleta hoy en dia, ese acto libre de libertad que hace ejercer el periodismo trasgrede por consiguiente al pueblo en general tanto como la persona misma. esa violacion de derechos y a la informacion es el resultado del nulo apoyo de proteccion por parte del gobierno de cada una de las naciones . por que podemos mencionar de mayor a menor escala la violencia y agravacion sobre periodistas a escala mundial, empero sin ser de menor impacto lo que acontece… cosa similar pasa hoy en Mexico donde por doquier se respira miedo. y el peridismo encabeza los gupos vulnerables en la sociedad..

  4. Pingback: Recomendados de la semana pasada #24 | rafa sanchis albelda

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